Camino a Santiago por las rutas de la provincia de Cáceres

No todos los caminos llevan a Santiago. Sin embargo, en la provincia de Cáceres, hay al menos tres que sí lo hacen.

Para llegar a Santiago, desde el sur de la península, es casi ineludible el paso por la provincia de Cáceres, que reserva para el viajero los más variados paisajes. Dehesas inmensas donde pasta el ganado, bosques, llanuras, embalses de agua quieta y ríos que suenan entre las piedras. Así como aves que viven en las rocas y ponen sonido a las alturas.

Todo ello junto a una riqueza cultural que recoge siglos de historia. Una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad, paisajes interminables, puentes que construyeron los romanos, edificaciones antiguas llenas de encanto, flores y piedras que cuentan historias. Y una gente generosa y hospitalaria. Un territorio que aguarda al viajero todos los días del año, aunque hay que tener cautela durante los meses de verano.

Hacer el Camino de Santiago no se trata solo de un movimiento espiritual o religioso. Recorrer el camino es hacer una ruta hacia la reflexión. También es la posibilidad de vivir la experiencia de la soledad o de la diversión. Y el descubrimiento de estas tierras cacereñas que lo engloban todo.

Camino por los llanos de Brozas. Foto: Diputación de Cáceres

Para recuperar las fuerzas

El viajero debe llevar siempre consigo alguna vianda para reponer fuerzas. El agua es imprescindible, aunque hay fuentes donde proveerse, es recomendable no arriesgarse en este sentido. Para hacer más llevadero el camino, Extremadura ofrece una gastronomía de lo más variada. No en vano la fama de sus productos trasciende fronteras. Muchos de ellos surgieron justamente para proveer a los caminantes, pastores o agricultores en las largas horas de faena. Quesos, como la Torta del Casar, los de Acehúche o embutidos propios, como la morcilla patatera o el jamón ibérico. Las verduras del huerto, los peces de río y la mejor carne. Así como el aceite de oliva y el mejor pimentón del mundo, el de La Vera, para acompañarlo todo. Las noches estrelladas sirven de telón de fondo para una sobremesa donde compartir las vivencias de cada tramo recorrido.

La Vía de la Plata

Muchos son los motivos para recorrer la Vía de la Plata -la calzada romana que atraviesa el occidente de sur a norte-, la aventura, la actividad al aire libre o el deseo de encontrar los paisajes que un día recibieron a nuestros antepasados. Así como el mismo deseo que motivó a los primeros peregrinos: andar, reflexionar y llegar a Santiago.

La Vía de la Plata, en la provincia de Cáceres, comienza en Alcuéscar y marcha al norte dejando a su lado los tesoros que encierra la comarca de Montánchez-Tamuja. Se encuentra con la grandiosidad de Cáceres, monumental, inolvidable. Continúa hasta Casar de Cáceres, cuna del famoso queso. El embalse de Álcantara acompaña más arriba y después, el peregrino cruza el Tajo y continúa su camino al norte

Se encuentra con Plasencia, recogida entre la montaña y el río, medieval y monumental se muestra al viajero. Luego, cruza las Tierras de Granadilla, con los caminos delineados por jaras y pasa por Cáparra, que alguna vez acogió a tantos y tantos caminantes. De allí a Aldeanueva del Camino para adentrarse en el Valle del Ambroz. Y en Hervás y su barrio judío. Para al final detenerse en Baños de Montemayor y probar las aguas que tanta salud recogen. Allí la Vía de Plata sube montañas para luego descender y enfilarse hacia Castilla y León por paisajes de verdes infinitos y otoños mágicos.

Miliario Vía de la Plata Extremadura

Miliario en la Vía de la Plata

La Vía de la Estrella

Los caminos naturales no saben de fronteras, por eso los peregrinos a Santiago recortaban kilómetros adentrándose en territorio portugués. Al llegar a Cáceres, trazaban una línea perpendicular hasta Braga para enlazar allí con el Camino Portugués.

Baliza Vía de la Estrella

Ese camino es la Vía de la Estrella, que próximamente se acondicionará con balizas y carteles de información y una bonita estrella amarilla que la distingue. La Diputación de Cáceres, a través del el Área de Reto Demográfico, Desarrollo Sostenible, Juventud y Turismo, en el marco del proyecto TÆJO INTERNACIONAL REDE, 0068_REDTI_4_E, INTERREG V-A ESPAÑA-PORTUGAL 2014-2020 POCTEP, cofinanciado 75 % por Fondo Europeo de Desarrollo Regional, ha realizado el estudio de recuperación de la Vía de la Estrella.

La ruta sale de la ciudad de Cáceres para atravesar un territorio de película. Son Los Barruecos, en Malpartida de Cáceres, que ofrece también la oportunidad de visitar el Vostell, uno de los grandes museos al Aire Libre.

Desde allí el camino se dirige a Arroyo de la Luz y, entre campos de cultivos y dehesas, se adentra en Brozas. Sigue hasta Alcántara, donde el histórico puente permite cruzar el Tajo y dirigirse a la frontera en la Reserva de los Biosfera Transfronteriza del Tajo-Tejo Internacional.

Piedras Albas es el último pueblo español antes de entrar en territorio luso, donde se cruza otro puente romano, el de Segura. El camino tiene tránsito portugués por la Sierra de la Estrella, que da nombre al recorrido, junto con la salida oeste de la ciudad de Cáceres, llamada Arco de la Estrella o Puerta Nueva.

En Portugal pasa por Idanha a Nova, Idanha a Velha, Campinha, Caria hasta Belmonte. Esta última población, como Hervás en la Vía de la Plata, fue hogar de miles de judíos y conversos. La ruta entra luego en Guarda y se aleja de España para, mucho más adelante, llegar a Braga y allí tomar rumbo norte, hacia Santiago, por el llamado Camino Portugués.

Sierra de la Estrella desde Belmonte, Portugal

Esta era la antigua ruta que siguieron durante siglos los cristianos, aun cuando los territorios eran tierra del islam y a estos caminos, como a sus peregrinos, se les llamaba mozárabes.

Camino de Galisteo a Riomalo de Abajo

La Diputación de Cáceres impulsa el rescate de un nuevo trecho en estos caminos. Una ruta entre olivos y bosques por lugares históricos. Un camino casi paralelo a la Vía de la Plata, pero más occidental, desde Galisteo hasta Riomalo de Abajo, y que próximamente se acondicionará con la señalización y la información necesaria en el marco del proyecto 0477_CAMINOS_6_E Caminos Jacobeos del Oeste Peninsular encuadrado dentro del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza INTERREG V-A ESPAÑA-PORTUGAL 2014-2020 (POCTEP), y cofinanciado en un 75% por el FONDO EUROPEO DE DESARROLLO REGIONAL (FEDER), en el que participa como socio beneficiario la Diputación de Cáceres, a través del Área de Reto Demográfico, Desarrollo Sostenible, Juventud y Turismo.

Meandro Melero en Riomalo de Abajo, Las Hurdes

En Galisteo, desde lo alto, junto a su hermosa muralla, si se mira al norte, hay un puente que invita al viaje. Es el puente sobre el río Jerte que cruzará el peregrino para dirigirse primero a Valdeobispo, donde su embalse refresca los días de calor. Sigue el camino hacia Montehermoso y su rico patrimonio cultural, como la gorra que distingue su traje típico.

De allí a Aceituna, Santa Cruz de Paniagua y El Bronco. Entonces, inicia su recorrido por el mágico territorio de Las Hurdes, cargado de tradiciones y hermosos parajes. Donde la miel, los dulces y las palabras de un habla antigua acompañan el recorrido.

Andar de Palomero a Casar de Palomero. De allí a Rivera Oveja, Caminomorisco, Cambrón, Cambroncino y Arrolobos. Para terminar en Riomalo de Abajo, donde el enorme Meandro Melero encoge el río en una curva casi imposible.

El puente de Riomalo de Abajo sirve de frontera entre Extremadura y Castilla y León, donde aguarda La Alberca y desde allí continua el camino que entra en Portugal para unirse al itinerario de la Vía de la Estrella y juntos llegar al Camino Portugués.

Vía de la Estrella por la provincia de Cáceres. Foto: Diputación de Cáceres

La presencia jacobea

La importancia de los Caminos Jacobeos del Oeste Peninsular en la provincia de Cáceres se evidencia en todas las zonas que atraviesan. Santiago del Campo, Santiago de Alcántara… La iglesia de Santiago en Cáceres, la ermita de Santiago en Casar de Cáceres, y la de Santiago Apóstol en Montehermoso. Las conchas de Santiago en grandes edificaciones, como en el antiguo hospital placentino que hoy es sede del Complejo Cultural Santa María. Nombres y detalles en las edificaciones que confirman que, por estas tierras desde hace siglos, pasan los peregrinos.

El Camino a Santiago es un recorrido para vaciar de lastres la mochila del alma y llenarla de imágenes y vivencias. Porque más importante que el equipaje de ida es el de vuelta.

Turismo Cáceres

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