Planes para una escapada redonda a Cabezabellosa, el balcón del norte de Extremadura

Cabezabellosa es el balcón del norte de Extremadura y el más florido cuando miles de aulagas lucen en el Pico Pitolero.

Es todo un espectáculo visual que suele darse desde mediados de junio hasta principios de julio. Los mayores dicen que entre San Juan y San Pedro es cuando más amarillean las ‘jolagas’ así es que aprovechar para subir al Pico Pitolero hace aún más redonda la escapada al pueblo del ya famoso mirador de Cabezabellosa.

El Pico Pitolero, el balcón más florido con las aulagas en todo su esplendor

Al Pico Pitolero, a 1345 metros de altitud, se sube más fácilmente desde que la Diputación de Cáceres adecentó la pista el año pasado para salvar en coche y en primera las fuertes pendientes. El desvío está a la izquierda de la carretera que conduce al Torno, está indicado y una vez arriba se puede ver en 360 grados el Valle del Jerte, Plasencia, las Tierras de Granadilla y el Valle del Ambroz. En días claros hasta la Peña de Francia y Portugal y varios rincones más de la provincia de Cáceres.

Con unas condiciones de vuelo sin igual y la mejora de las vías de despegue que ha acometido también la diputación, es la cima más preciada para el parapente en el norte de Extremadura. Hacer parapente en el Pico Pitolero como en este vídeo de Maxi Mahillo puede hacer también la escapada redonda o incluso solo viendo sobrevolar a los cada vez más aficionados al vuelo libre que recibe este magnífico faro situado en los Montes de Traslasierra que separan a las Tierras de Granadilla y al Valle del Ambroz del Valle del Jerte.

Las antenas de telecomunicaciones que sirven de referencia para los senderistas y el vértice geodésico dan fe en el Pitolero de que este es un destino de altura y más aún desde que en la otra vertiente del pueblo luce el mirador que está causando sensación en las redes sociales.

El mirador de Cabezabellosa está causando sensación

El nuevo mirador de Cabezabellosa, construido recientemente por la diputación con fondos EDUSI, se ha convertido en poco tiempo en toda una atracción para el turismo y los visitantes guardan turno para asomarse a este otro nuevo balcón que parece estar suspendido en el aire a 870 metros de altura.

Se trata de dos pasarelas de 27 y 44 metros de largo respectivamente, que están construidas en acero sobre las rocas y por donde hay que ir pendiente de cada paso que se da porque la sensación puede causar vértigo. Ambos brazos de la pasarela están rematados por un vidrio transparente desde donde se tienen unas inmensas vistas a las Tierras de Granadilla y a los valles del Jerte y del Ambroz en un extremo y en el otro al pueblo con el Pico Pitolero en lo alto.

El mirador de Cabezabellosa, flamante Premio Turismo Norte de Extremadura otorgado por la asociación de profesionales del turismo de la zona, está 200 metros por encima de la ermita de Nuestra Señora del Castillo en el cerro del Búho. No hay otra opción que subir caminando como un kilómetro por un sendero desde el cementerio, hasta donde se llega más directamente desviándose de la Autovía A-66 en dirección a Villar de Plasencia.

Cabezabellosa, el pueblo de los atardeceres divinos

En el entorno del cementerio se han ampliado los aparcamientos para facilitar la visita a los turistas. Meterse en coche por las callejuelas estrechas del pueblo no es buena idea, pero sí alargar la escapada para disfrutar de los bellísimos atardeceres en el Cerro del Búho. Muchos lo hacían ya y pueden seguir haciéndolo desde los canchos que quedan por debajo del nuevo mirador. De hecho es una experiencia de lo más recomendable de la que seguramente ya disfrutaron en la Era del Bronce, a juzgar por los restos hallados en sus alrededores.

Cabezabellosa sorprende

Hechas las visitas de rigor a las dos cimas de Cabezabellosa, lo suyo es callejear por este pueblo serrano cargado de historia y visitar sus balcones de piedra, su iglesia y otras dos ermitas, todas barrocas, o sus edificios nobiliarios de la familia Carvajal y Girón de Plasencia.

Carvajal hace referencia también a otro punto de interés, el robledal, en el que se pueden encontrar al menos una veintena de pilas de origen vetton donde se dice que ya molían las bellotas.

El Roble de Romanejo, un imprescindible de Cabezabellosa

Visita obligada es también el Roble de Romanejo, de más de 500 años y catalogado como Árbol Singular de Extremadura con sus impresionantes 20 metros de altura. Está a un paso de la carretera que lleva a El Torno, una de las carreteras paisajísticas de la Diputación de Cáceres por cierto, y es todo un monumento natural al que rendir culto.

Otros lugares de interés son también los dos lavaderos del pueblo y las construcciones del XVI para la conducción de aguas desde los manantiales de Cabezabellosa a Plasencia, en cuyo Museo Etnográfico Textil Pérez Enciso de la Diputación de Cáceres se puede ver, por cierto, el traje típico de los bellosos del que tan orgullosos están los vecinos.

Un pueblo rodeado de estrellas, también gastronómicas

Para reponer fuerzas, nada como probar el hornazo belloso elaborado con masa de pan y ‘chicha’ como chorizo, costillas o lomo adobado. Eso sí, por encargo en la tahona del pueblo.

También por encargo se pueden comer las populares patatas revolconas de Pilar en uno de los dos bares del pueblo, que ya antes de la popular pasarela se llamaba El mirador de Cabezabellosa.

El Bar Antonio es un clásico reabierto por una joven pareja venida de Barcelona, Esther y César, con una carta basada en productos de kilómetro cero por lo que no faltan las fresas de Casas del Monte, pero tampoco un sorprendente cachopo con ternera ecológica y quesos artesanos.

El nuevo mirador ha disparado el turismo en un pueblo con guía oficial por el Colegio de Biólogos de Extremadura, Marco Montero, que dio un giro a su vida para volver al pueblo donde regenta, además, una de las tres casas rurales.

Cabezabellosa es, como muy cerca Cáparra, Granadilla y El Anillo, un destino ideal para contemplar las estrellas. Incluso durante la lluvia de estrellas de agosto celebra sus fiestas de San Lorenzo.

Pero también gastronómicamente está rodeado de estrellas. El Restaurante Versátil, toda una Estrella Michelín en Zarza de Granadilla, y los Bib Gourmand de la Michelín en Hervás, el Nardi y el Almirez.

Los Soles de la Guía Repsol de La Parada de la Reina y el Succo en Plasencia así como los Soletes del Restaurante La Isla y El Rincón de Amador. Para Solete también el de El Alguacil en Casas del Monte.

Publicado el 20 de junio de 2022

© Planveando Comunicaciones SL/Fotos Andy Solé

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