Sigue al Divino Morales y Zurbarán en Extremadura

Los nombres de Francisco de Zurbarán y el Divino Morales lucen en calles, centros educativos y culturales de Extremadura. Hasta un pueblo de colonización se llama Zurbarán en recuerdo del artista extremeño.

Es el homenaje de la tierra a sus insignes pintores nacidos en el  XVI:  Zurbarán en 1598 en Fuente de Cantos y Luis de Morales en 1510  o 1511, una fecha sin datar con exactitud, lo mismo que su lugar de nacimiento, que probablemente fuera Badajoz aunque hay estudios que apuntan la posibilidad de que viera la luz en Plasencia.

La obra de ambos luce en museos imprescindibles como el de Arte Moderno de Nueva York y el madrileño del Prado. En común tienen también haber destacado como pintores de la religiosidad y el detallismo en su obra. Seguir su estela en Extremadura es una buena propuesta para amantes del arte y la cultura.

El Divino Morales

Su prolífica obra religiosa bautizó como El Divino a Luis de Morales. Tuvo en Badajoz su principal lugar de trabajo y vida, que se pueden conocer en el Museo de la Ciudad que lleva su nombre. Además, una estatua frente al Ayuntamiento le recuerda como vecino insigne, a pocos pasos de la Catedral pacense donde están sus cuadros de La Piedad, los Estigmas de San Francisco y las tablas de la Virgen de la Antigua, una de las imágenes con más devoción en el siglo XV.

Hay también obra de Morales en las iglesias de Nuestra Señora del Soterraño de Barcarrota  y en la de Santa Catalina de Higuera La Real. En tierras cacereñas se pueden contemplar los monumentales conjuntos de los retablos de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Arroyo de la Luz y San Martín en Plasencia.

Retablo de Luis de Morales en la iglesia placentina de San Martín

El primero muestra 20 tablas que se consideran su obra cumbre y representan la mayor colección del pintor conservada en el mismo sitio en el que se pintaron, por lo que es una joya maestra del renacentismo artístico en Extremadura; tanto la iglesia como el retablo son Bien de Interés Cultural.

El retablo placentino de San Martín es uno de los mejores de la Historia del Arte en España, junto con el de Gregorio Fernández en la Catedral, y el visitante lo puede ver con detalle gracias a las visitas virtuales. En la Catedral placentina está también su Cristo de la Columna.

La bella Alcántara luce cinco tablas del pintor en su iglesia de Santa María de Almocóvar y también en tierras rayanas, la parroquia de Nuestra Señora de Rocamador de Valencia de Alcántara custodia la tabla de La Virgen y los Santos Juanes.

Todo un recorrido por la obra del pintor que lleva al viajero hasta sitios como San Martín de Trevejo en el Parque Cultural de Sierra de Gata, en cuya iglesia hay dos Morales descubiertos en el siglo XX que proceden del trabajo que realizó para el conventual de San Benito de Alcántara desaparecidos tras la desamortización del XIX.

Obra del Divino Morales en San Martín de Trevejo

Zurbarán, maestro del Siglo de Oro

Zurbarán es uno de los maestros del Siglo de Oro, coetáneo de Ribera, Murillo o Velázquez. Sus cuadros Agnus Dei, Hércules desvía el curso del río Alfeo, Cristo crucificado con un pintor, Santa Isabel de Portugal, Bodegón con cacharros, La Inmaculada Concepción y Visión de San Pedro Nolasco están en la lista de obras maestras del Siglo de Oro del Prado.

De Fuente de Cantos marchó a formarse a Sevilla entre 1614 y 1617 para volver posteriormente a Llerena, donde se casó en dos ocasiones y trabajó hasta 1628. Al año siguiente se instala en la capital andaluza y en 1658 fijó su residencia familiar, casado en terceras nupcias, en Madrid donde murió en 1664.

Si se busca la huella de Zurbarán en Extremadura, lo primero en recordar son los ocho grandes cuadros de los Jerónimos de la sacristía del Monasterio de Guadalupe, destino UNESCO, más otros tres de la capilla de San Jerónimo, auténticas joyas.

Más allá de esta valiosa muestra en uno de los lugares imprescindibles en la ruta de turismo religioso y patrimonial por Extremadura, la estela de Zurbarán se puede seguir en la Casa Museo de Fuente de Cantos  donde se recrea su época. Una parada muy recomendable en plena Vía de la Plata a su paso por Extremadura, donde también se puede conocer lo más destacado de su vida y obra en el Centro de Interpretación Francisco Zurbarán.

A apenas 30 kilómetros, en Llerena se le recuerda con la escultura  de Martín Chaparro  en la Plaza de España, realizada en el cuarto centenario de su nacimiento o con una fuente diseñada por el propio Zurbarán y su casa taller convertida en establecimiento hostelero.

Estatua de Zurbarán en Llerena

En la iglesia llerenense de Nuestra Señora de la Granada se puede ver el Cristo de Llerena que en su tiempo estuvo en el altar mayor  junto con la Virgen de las Nubes y un pequeño Cristo resucitado, visitables estos dos últimos en el Museo de Bellas Artes de Badajoz. La iglesia de la Candelaria en Zafra es otro de los destinos en los que seguir la huella de Zurbarán en Extremadura, con el retablo de Nuestra Señora de los Remedios.

Publicado en diciembre de 2018

@Planveando Comunicaciones SL

Fotografías: Esther Benítez / Inimia Comunica y Andy Solé

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