Recorre paisajes literarios variopintos en la provincia de Badajoz

En 1942, en Zalamea de la Serena, Elio Antonio de Nebrija escribe y dedica su Gramática Castellana a la Reina Isabel, pero esa no sería la única referencia literaria a esta localidad de la provincia de Badajoz ni la primera de Extremadura. Mucho antes, en época romana, los seguidores de Viriato le dedicaron cantos y poemas a la hora de su muerte, mientras en los grandiosos escenarios romanos extremeños se interpretaron obras. Posteriormente, en el mundo árabe, judío y cristiano hubo grandes creadores que hacían vida en Extremadura.

En Literatura, las referencias a la región son amplias y variopintas y en un intento por descubrir los rincones donde crecieron, escribieron y vivieron algunos autores hemos hecho una selección de paisajes, que nos acercan a escritores de distintas épocas. Una selección hecha siguiendo las pautas de la guía Badajoz Paisajes literarios, publicada por el Patronato de Turismo y Tauromaquia de la Diputación de Badajoz.

Cartel de El Alcalde de Zalamea 2018

Comenzamos con Zalamea de la Serena, que ya mencionamos al principio, donde gracias al mecenazgo de Juan de Zúñiga, Nebrija pudo escribir su Gramática Castellana. Unos 30 años después Calderón de la Barca, recreó allí El Alcalde Zalamea, una obra sobre el honor y la vida del Siglo XVI. En la localidad aún se mantienen los restos de un castillo medieval, el palacio de Juan de Zúñiga y el museo lleva el nombre de Pedro Crespo, el Alcalde de Zalamea. Además, cada año, se representa en su plaza la obra de Calderón de la Barca interpretada por los vecinos que orgullosos recrean la obra que les ha dado a conocer.

A una hora escasa desde Zalamea, llegamos a Ribera del Fresno, donde algunas casas blasonadas llaman la atención. Encontramos también la casa natal de Juan Meléndez Valdés, poeta del siglo XVIII que cantó en sus versos a su infancia en los campos “(…) el rudo apero, la balante oveja,/ el asno sufridor, el buey tardío,/gavillas, parvas, los alegres juegos/ fueron la dicha de mi edad primera”.

Plaza de Toros de Almendralejo

A menos de 30 kilómetros, aparece Almendralejo, donde también vivió Meléndez Valdés, pero que ha pasado a la historia de la literatura por ser el lugar de nacimiento de dos grandes representantes del romanticismo del siglo XIX, José de Espronceda y Carolina Coronado, contemporáneos y ligados también a la política. En el paisaje literario de Almendralejo encontramos grandiosos palacios, bonitos jardines, así como el teatro Carolina Coronado y la Plaza de Toros. Sus vinos y sus cavas merecen reconocimiento y es un lugar digno de conocer.

Jardines de Santa Clara en Almendralejo

En 1864 nace en Villanueva de la Serena Felipe Trigo, uno de los principales narradores modernistas españoles, que vivió el auge de la comarca gracias a la instalación de diversas fábricas. Con 17 novelas, 24 novelas cortas, tres obras de teatro, cuatro ensayos y una recopilación de cuentos, el nombre de Felipe Trigo sigue ligado a Villanueva, porque cada año se entrega el premio de novela y narraciones cortas que lleva su nombre. De la misma época que Trigo, es Isabel Gallardo quien, a pesar de haber nacido en Orellana de la Sierra, creció en Villanueva de la Serena, escribió poesía, cuentos, novelas y artículos periodísticos, pero además siempre se mostró interesada en plasmar la cultura popular extremeña.

Otro que se volcó en la cultura popular fue Luis Chamizo, nacido en Guareña en 1894. En su libro más conocido, El miajón de los castúos, escribió con la forma de hablar de los campesinos extremeños, siguiendo los pasos del Gabriel y Galán, poeta salmantino, afincado en Guijo de Granadilla y entregado en su obra a lo extremeño. Fue Chamizo quién acuñó el término “castúo” para esta forma de hablar y en su localidad siguen en pie su casa natal, la Iglesia de Santa María donde fue bautizado, el casino, y en el cementerio descansan sus restos.

Embalse de Orellana

“…Por debajo del agua te busco el pelo, por debajo del agua, pero no llego”, canta Pablo Guerrero y es que el agua rodea Esparragosa de los Lares, situada entre el embalse de Orellana y Zújar, la localidad donde nació en 1946 este poeta y principalmente cantante. Pablo Guerrero sigue visitando en verano la casa donde nació, que está en la calle que ahora lleva su nombre.

El paisaje literario de la Granja de Torrehermosa nos recuerda al poeta y periodista Santiago Castelo, director de la Real Academia de Extremadura, que trabajó en el diario ABC y convivió con el periodismo y la poesía hasta su muerte en 2015. Para el autor, su pueblo natal pertenecía al “tiempo de la memoria”. Allí siguen esperando una visita la casa natal del autor, la calle de la infancia, la parroquia, la ermita, las casas consistoriales y el poema que acompaña al escritor que descansa en su cementerio.

La Fuentecilla de Fregenal de la Sierra

Dijo Lope de Vega: “Jamón presunto de español marrano/ de la sierra famosa de Aracena/ a donde huyó del mundo Arias Montano”. Benito Arias Montano, considerado uno de los grandes sabios de todos los tiempos, huyó a su lugar de nacimiento, Fregenal de la Sierra, después de recorrer buena parte de Europa en el siglo XVI, como poeta, biblista, naturalista, geógrafo, político y políglota. En Fregenal se conserva la casa donde nació, la iglesia de Santa Catalina, La Fontanilla, el convento de San Francisco y el peculiar castillo de Fregenal, que recoge en su interior un mercado y una plaza de toros.

Plaza Grande en Zafra

Dulce Chacón murió muy joven, sin embargo, en su carrera literaria consiguió el reconocimiento del público y de la crítica, escribió cinco poemarios, cinco novelas, una biografía y una obra de teatro y fue ganadora y finalista de importantes premios. Su Zafra natal aparece especialmente en la novela Cielos de barro, pero también en La voz dormida y en varios de sus cuentos. En Zafra está la casa donde nació, la casa de los García Goitia que le sirvió de inspiración y el Alkázar de los Duques de Feria. Vale la pena visitar la plaza grande y la plaza chica, lugares que debió recorrer la escritora junto a su hermana Inma, también dedicada a la literatura. La mitad de las cenizas de Dulce Chacón se encuentran en el cementerio de Zafra, la otra mitad bajo un bonito castaño en El Torno, en las montañas del Valle del Jerte.

Jesús Carrasco

La tierra que pisamos es Feria en la obra de Jesús Carrasco, quien nació en Olivenza pero pronto se trasladó a Torrijos, en Toledo. Sin embargo, mantuvo siempre un fuerte lazo de unión con Feria, porque de allí procede su familia materna. Feria está presente en sus obras, se reconoce en sus parajes y en algunos de sus nombres. El paisaje literario por visitar incluye la casa de la familia del autor, el castillo, los huertos, la iglesia de San Bartolomé y la Corredera, el lugar de encuentro y diversión de los vecinos del pueblo.

Luis Landero nació en 1948 y cuando tenía 12 años dejó Alburquerque para instalarse con su familia en Madrid. Allí trabajó en varios oficios y se licenció en Filología Española, ha trabajado como profesor y ha publicado al menos 11 títulos. El paisaje literario recoge su casa natal, la casa de la abuela, la plaza, la iglesia, las casas de la judería y el castillo de Luna que se recorta contra el cielo. Así también, la “Piedra del Berrocal”, a la que Landero se refirió en su novela El balcón de invierno: “…en una de las primeras clases un profesor os habló de las siete maravillas del mundo. Empezó a enumerarlas, las pirámides de Egipto, el Coloso de Rodas, los Jardines de Semíramis, y cada vez que iba a decir una nueva, tú pensabas, ahora, ahora viene la Piedra Berrocal”.

Alburquerque y sus alrededores visto desde el castillo

Son once localidades extendidas por toda la provincia de Badajoz, que esconden historias, paisajes y rincones extraordinarios. Lugares de encuentro para disfrutar y también para escribir y seguir escribiendo Extremadura.

Publicado en julio de 2018

Cada una de las localidades enlaza con un pdf, elaborado por la Diputación de Badajoz, que puede descargarse o consultarse en las visitas a estos paisajes literarios.

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