Las roscas del calvario de Malpartida de Cáceres ponen sabor a la Cuaresma

Las roscas del calvario de Malpartida de Cáceres son una dulce tradición de Cuaresma, única vez del año en la que se preparan por el laborioso proceso que conllevan. Tardan dos días en hacerse y se comen el domingo previo al de Ramos.

Esencia de anís para la ocasión

Las roscas del calvario se hacen con una masa que lleva manteca, azúcar, harina y huevo, a la que le pone el toque magistral una esencia de anís con un olor único, que solo se consigue en farmacia y se encarga específicamente para esta ocasión. Una vez que se les ha dado forma, se llevan a charruar, que significa pasarlas por una máquina que normalmente se encuentra en las panaderías para que quede bien fina; después tendrán que cocerse en una cacerola grande y secarse sobre una sábana en la que dormirán una noche entera para que absorban la humedad. El último paso es hornearlas.

roscas del calvario de Malpartida de Cáceres

 

 

Dos días de elaboración necesitan las Roscas del Calvario de Malpartida de Cáceres, así llamadas porque antiguamente se comían en la ermita de La Soledad, donde había un camino del calvario con viacrucis del que todavía queda alguna cruz.

Contadas familias las siguen haciendo en casa, en un esfuerzo por mantener la tradición. Sí se preparan en la única panadería de Malpartida de Cáceres, donde estos días se pueden comprar por dos euros la unidad.

Publicado en abril de 2019

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