Papá, no vengas en tren

Si uno tuviera que ir en tren a visitar a la cercana familia madrileña, partiendo de Extremadura (o viceversa), se lo pensaría más de quince veces porque peligra bastante y mucho la duración del feliz encuentro. Mi gente, los míos, que también vienen a esta tierra, se plantean la automovilística autovía antes que subirse a un ferrocarril obsoleto que renquea por viejos raíles para acabar demorando ostensiblemente su llegada, en el mejor de los casos. En otros y peores, los viajeros se han encontrado arrastrando las maletas por el camino pedregoso de un campo anónimo al encuentro de un lejano y viejo autobús que después de horas les aproxime a lo cercano de su destino.

A principios de los años 70, la gran Renfe hacía alarde de sus comunicaciones ferroviarias en televisión, radio y prensa animando a que los papás viajaran en ferrocarril en fechas críticas y sentimentales, camino del encuentro con la esposa, los hijos y los abuelitos.

Bajo el eslogan de “Papá, ven en tren” se trataba de fomentar el uso de ese transporte como seguro, efectivo y puntual, evitando los tenebrosos riesgos que encerraba la carretera.

Extremadura es cariñosa y bonita como un ave inolvidable de nombre Milana. Un pájaro vestido de plumas rojizas, de cola larga  y extensas alas. Vuela rápido y eficaz acudiendo veloz a la llamada de su amigo, que es su destino, posándose en él con suave puntualidad. Siempre llega a su hora, con un corazón sin tropiezos, así hasta que un hombre malo la mata frustrando su gratificante vuelo cotidiano. Una cita incumplida, una ausencia no avisada provoca en el amigo la desazón de una espera inútil, indeseable y que no intuye todavía eterna.

Llegar a Extremadura y admirarla es fácil, el viaje conlleva el mismo y mínimo riego que cuando uno se traslada de una región a otra, pero como díría mi hijo: para un poco de tiempo que vamos a estar juntos, papá NO vengas en tren, por favor.

Gracias, Milana Bonita por reinvindicarnos.

Publicado el 19 de septiembre de 2017

Texto y foto de Alfonso Trulls para su columna Impresiones de un Foráneo

Impresiones de un foráneo

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