La Garganta de los Infiernos con niños

O los Pilones, como prefieran, tienen duende. Hasta los niños lo aprecian cuando contemplan las grandes pozas desde el puente y atrás quedan los repechos de la subida a la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. El espectáculo bien vale los siete kilómetros de ida y vuelta con unos 250 metros de desnivel que hay desde el punto de partida en el Centro de Interpretación situado entre Jerte y Cabezuela del Valle. ¿Quién dijo miedo de subir andando con niños? ¡Si el premio es llevarlos a un paraíso mágico! Lo sabe hasta el Tato porque los visitantes, en masa, han sido tan generosos en sus opiniones y comentarios, que la conocida web de viajes TripAdvisor acaba de conceder a los Pilones el Certificado de Excelencia 2014. Una distinción que se debe a las magníficas reacciones que semejantes vistas causan en todo aquel que los visita.

Andando por cuenta propia, pero también a caballo, en vehículos eléctricos y Land Rovers de la mano de empresas especializadas, siempre es una delicia iniciar el ascenso por la pista forestal entre grandes castaños primero y después robles de gran altura cuyas sombras lo hacen más llevadero en el verano. La abundante vegetación ya es una sorpresa para el excursionista foráneo, pero cuando se divisan por fin los saltos de agua, las cascadas y, sobre todo, las grandes pozas excavadas en las rocas de granito por la erosión del agua, la sorpresa es mayúscula. Entonces el  esfuerzo habrá merecido la pena y los niños se quedan con la boca abierta. El visitante de verano se puede refrescar, eso sí, en estas frías aguas. No en vano la Garganta de los Infiernos, en pleno norte de Extremadura y puerta de entrada desde Ávila, está situada entre la vertiente noroeste de la sierra de Tormantos, la vertiente suroeste de la sierra de Gredos y el río Jerte. 

Garganta de los Infiernos con niñosLos niños no pueden perderse este espectáculo y el placer de sentarse en una roca a comerse el bocadillo mientras la boca se les hace agua pensando también en el momento de zambullirse en aguas tan cristalinas como estas del norte de Extremadura.  Un auténtico placer al alcance también de los niños. Otras actividades que puedes hacer con los niños: En tren de Plasencia al castillo de Mirabel