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A Cuerpo Gentil

Por: Félix Barroso Gutiérrez

Allá donde el río Alagón forma horca con la Rivera del Bronco, vieron mis ojos la luz: el lugar mal nombrado Santibáñez el Bajo, que, de hecho, nació en lo alto del cerro de “La Cuesta”. Mis patrias infantiles, las únicas en las que creo, están allí y en otros clanes y tribus de alrededor, como los que se asientan en la comarca de Las Hurdes. Los hurdanos son mi gente, por encima de sus variopintos pelajes políticos o de otra índole. Amo la intrahistoria o historia de los pobres y las huellas arqueológicas, ecológicas, etnográficas, antropológicas, sociológicas, históricas, folklóricas… que dejaron con el paso de los tiempos. Laboralmente, profesor y educador social, en el instituto de Montehermoso. Diversas publicaciones y colaboraciones en periódicos y revistas. Infinidad de amigos heterodoxos y del pueblo llano, con los que comparto las redes sociales de la confraternización cara a cara y, si puede ser, delante de un buen vino de pitarra.

Por los Montes de Cáparra: en la Covacha de La Morita (I) (XXXI)

Deja el viajero las fragas de El Canchal del rey, salta a la vía pecuaria que se encamina hacia el meridión y, nada más empezar a llanear, se introduce, a su diestra, por encinares cuyas raíces las arropan tupidas escobas, retamas, torviscos, esparragueras, piornos y masas de bardales, con la presencia de majuelos (en la zona, galapéruh), algunos rosales caninos y piruétanos.  Sigue leyendo

El Ayuntamiento de Aceituna publica su revista anual

Recientemente, ha salido a la calle el número correspondiente al año 2020 de la Revista Informativa que pone en circulación el Ayuntamiento de la localidad de Aceituna, situada a caballo entre las comarcas de Tierras de Granadilla y Valle del Alagón. Sigue leyendo

La pandemia enterrará hogaño los rituales en honor de los antepasados

A los compañeros de la ‘Corrobra Ehtámpah Jurdánah que, con sus gaitas y tamboriles, sus castañuelas, sus danzas, sus romances y otros cantes, sus escenificaciones de las arcaicas creencias, su entrega, su gran corazón y sus manos siempre abiertas, se fueron para no volver.  A todos ellos un millón de gracias y un eterno abrazo fraternal.      Sigue leyendo