Supersticiones sobre la luna en Extremadura

Descubre las supersticiones sobre la luna de Extremadura ahora que se cumplen cincuenta años de la llegada del hombre a la luna, uno de los sucesos más importantes del siglo XX y de la historia de la Humanidad. El 20 de julio de 1969 -21 de julio tiempo peninsular- Neil Armstrong y Edwin Aldrin pisaron la luna, en concreto el área conocida como Mar de la Tranquilidad, ante millones de personas que seguían la retransmisión en directo.

La misión Apolo XI de la NASA, en la que trabajaron cientos de miles de técnicos, consiguió llevar al ser humano hasta el satélite de nuestro planeta; cumplió con el viejo sueño de atravesar los 390.000 kilómetros que separan la tierra de la luna. Inolvidable es la frase que Armstrong pronunció en uno de los instantes más épicos de nuestra especie: “Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Fue un momento tan importante, entre otras muchas cosas, porque la luna, desde tiempos ancestrales, ha sido divinizada por todas las culturas que nos preceden prácticamente. Además, nuestros antepasados no veían a la luna como algo inerte, pues humanizaban a nuestro satélite, convirtiéndolo en diosa. Sin, en Mesopotamia; Selene, Artemisa o Hécate en la antigua Grecia; Máni en la mitología nórdica; Coyolxauhqui para los aztecas o Tsukuyomi para los antiguos japoneses. Son algunos de los nombres que ha recibido la luna a lo largo de la historia, demostrándose con ello la enorme influencia que ha tenido y tiene en el ser humano.

La luna en Extremadura

En Extremadura perviven muchas creencias relacionadas con la luna, especialmente en el campo de la salud. Por ejemplo, se piensa que afecta mucho a las embarazadas, sobre todo en cuanto al parto. La consideración más popular es que en Luna Llena se producen más nacimientos, creencia que no ha sido probada científicamente pero que es defendida incluso por muchos profesionales de la medicina. Igualmente, en nuestra región existen frases que aluden a la influencia del satélite en el sexo de los bebés: “Luna menguante, parto semejante” -que significa que la madre tendrá un bebé del mismo sexo que el anterior si se pone de parto cuando la Luna está menguando-; y “Luna creciente, parto diferente”, que viene a significar todo lo contrario, cambio de sexo con respecto al hijo anterior, si el bebé nace en cuarto creciente.

Madres y niños alunados

Además, ¿Sabíais que los pechos se pueden “alunar”? Es lo que piensan muchos de nuestros mayores, que si los pechos de una madre lactante tienen rojeces y el niño no quiere mamar, están hechizados por la Luna. La solución es que la madre se proteja con amuletos, y el más especial es un collar de cuentas blancas y rojas. Ha sido usado por muchas madres extremeñas y el color de las cuentas viene a simbolizar la leche y la sangre de la Virgen María. Con ese amuleto invocaban -e invocan- a la Madre de Dios para proteger la fuente de alimentación de sus pequeños.

Amuletos del Día de la Ascensión de la Virgen

Y los niños, como todos los extremeños sabemos, también se pueden alunar. Quedan hechizados, según nuestras antiquísimas creencias, cuando pasan mucho tiempo mirando la luna; la consecuencia del hechizo es que no comen ni duermen. Entre los remedios para deshacer el embrujo estaría, fundamentalmente, poner en el cuello del bebé un amuleto en forma de media luna o de cruz. Nos cuenta el inolvidable Publio Hurtado en su obra fundamental “Supersticiones extremeñas”, que estos colgantes, para que tengan efecto, deben ser elaborados el día de la Ascensión de la Virgen, el 15 de agosto.

Dormir con la ropa del revés

Epunto wedding & eventsOtra medida de protección contra los hechizos de la luna es evitar tender la ropa por la noche, pues si la dejas tendida a la luz de la luna, cuentan muchos ancianos de la región, queda alunada. Por si acaso, para los bebés se recomienda que duerman con la ropa del revés, esto evitaría que las prendas alunadas afecten a los niños. Yo he sido una de tantas niñas extremeñas que han dormido con la ropa del revés para evitar estos desmanes lunares. Cabe destacar que estas supersticiones que siguen vivas en nuestra región han sido estudiadas, incluso, por el Grupo de Humanidades Médicas de la Universidad de Extremadura, quienes, en su momento, elaboraron un completo estudio sobre estas creencias.

Cerezas alunadas

Tampoco podemos olvidarnos de la agricultura, tan importante y omnipresente en nuestra tierra. Se dice que es bueno sembrar cuando la luna está en cuarto menguante, pero que sería una mala decisión en cuarto creciente. Por otro lado, uno de los productos estrella de nuestros campos, la cereza de la Vera y del Jerte, también se puede alunar. Lo cuenta Fernando Flores del Manzano en su libro “Mitos y leyendas de tradición oral en la alta Extremadura”. Las cerezas alunadas son aquellas que están blancas por un lado y rojas por el otro y que nunca llegan a madurar.

Las Hurdes más “lunáticas”

En el Correo Jurdano, mítico periódico que coordinaba hace años nuestro querido compañero Félix Barroso, también se cuentan muchas historias sobre las supersticiones de los hurdanos en torno a la luna. Por ejemplo, se considera que cuando la luna está “picúa” es buen momento para podar las parras o que no se debe cortar la mimbre para hacer cestas cuando nuestro satélite está en cuarto menguante. Igualmente es muy curioso cómo, antaño, los hurdanos relacionaban las manchas de la luna con distintos acontecimientos: si tiene manchas rojas, alguna mujer va a dar a luz; si tiene manchas negras ¡Peligro! los lobos están a punto de salir.

Como se observa, son muchas las creencias que suscita la luna y la influencia que tiene en el ser humano. Ojalá que los próximos viajes espaciales a este enclave tan icónico para la humanidad -ya confirmados por Estados Unidos- sirvan no solo para explorar su geología, sino también para buscar respuestas a ese enamoramiento perpetuo que el ser humano tiene con la diosa Luna.

Publicado el 17 de julio de 2019

 

 

 

 

 

3 thoughts on “Supersticiones sobre la luna en Extremadura”

  1. Si asi es! Muy buen articulo Lourdes,en extremadura y creo en toda Sudamerica ,siguen existiendo estas creencias.
    Recuerdo para el corte del cabello,aùn se consideran las fases de la Luna.
    Y con Los campesinos tuve experiencias por trabajo,Llegaba a la zona a prestar asistencia tecnica y por respeto primero que todo ,y por creencias empiricas ,con Los cultivos y animales se procedìa,en el tiempo que ellos indicaban segùn el calendario Lunar.

  2. Excelente artículo. Cuando era chica mi abuela materna nos recortaba el pelo en cuarto creciente. Decía que así nos crecería más. También los campesinos sembraban de acuerdo al calendario lunar. No sé si en República Dominicana todavía conservan esas creencias.

  3. Me encantó el artículo, estimada Lourdes Gómez!!!. Es indiscutible la influencia que nuestro satélite natural h tenido a lo largo de las eras y a lo ancho de las más remotas latitudes de nuestro globo terráqueo. Es comprensible que las distintas civilizaciones que han poblado la Tierra le hayan asignado una gama variopinta de cualidades místicas, esotericas, religiosas e incluso, -en el caso de algunas de ellas, hasta darle una connotación mítica creacional… Saludos desde México y enhorabuena 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.