Abril nos trajo, una vez más, el Día del Centro en el IES Gabriel y Galán de Montehermoso

Dicen por estas tierras que si el cucu no canta en abril, eh que la cuca s,ha muertu o eh que el añu será ruin. Nosotros, los que andamos todas las tardes zancajeando entre alcores y vaguadas, arijos y florestas, berrocales, arcabucos y otras breñas y pastizales nos extrañó que el cuco no hubiera asomado en los últimos días del mes de marzo, como cosa acostumbrada.  Pero entró abril y la misma víspera del Día del Centro lo escuchamos cantar por el encinar.  Buena señal.  Seguro que no se haría realidad aquel adagio del refranero viejo: Abril abrileño, de ciento, uno bueno, y la vieja que lo decía tenía ciento uno y no conoció ninguno.  Ni aquel otro: Buenos amigos y buenos abriles, uno entre miles.  Más bien se cumplía lo de: Bienvenido abril, la moza toca la flauta y el mocito el tamboril.  Y también lo de: En abril, la golondrina y la mata floreada; retoza el caballo y también la enamorada.  Pues asumiendo todo ello, echaron a rodar los muchos talleres programados por los diferentes departamentos didácticos del centro.  Alumnos y profesores se volcaron en tan loable tarea, después de haberse metido, entre pecho y espaldas, un enjundioso desayuno ofrecido por el propio instituto y de haber hecho piernas por tres rutas senderistas programadas: la que conducía al Parque Temático, la que llevaba a la Juenti el Roncu y la que se dirigía al paraje de La Puenti, que de unos años a esta parte han bautizado, sin razones históricas algunas, como El Puente romano.

En “La Juenti del Roncu” (Foto. Juan Jesús Sánchez Alcón)

En “La Crú de Graná”, desde donde se iniciaba el camino hacia la histórica villa de Granada, llamada posteriormente Granadilla, hoy despoblado casi rodeado por las aguas del embalse de Gabriel y Galán (Foto: Juan Jesús Sánchez Alcón)

Los talleres y actividades varias se desparramaron por los espacios mil del centro:  Taller de Matemáticas, con actividades relacionadas con Ingenio Matemático y Cifras y Letras Matemáticas; taller de Lengua y Literatura, que se diversificó en Broches Literarios, Batirse a versos y Gynkana literaria; taller de Inglés, con sus Postres Ingleses y Pasapalabra; taller de Geografía e Historia, que puso en marcha las actividades denominadas Escape Rom geográfica y Servicio de Información Geográfica (SIG); taller de Biología y Geología, que nos mostró la Disección de ojo de cordero, Disección del mejillón y Organización celular; taller de Orientación, con su entretenido juego de Adivina, adivinanza; taller de Física y Química, con sus experimentos de la Lata traviesa, Sácale colores a la lombada y Hundir la flota de la Tabla Periódica; taller de Agraria, que exhibió un hermoso stand floral; taller de Plástica (EPVA), con las artísticas actividades de Creación de camisetas y Grafiti; taller de Religión, con la exposición de pasajes bíblicos relacionados con personajes del Antiguo Testamento y que forman parte de cuadros del Museo del Prado; taller de Administrativo, con sus divertidos quehaceres de Nombre oculto, Ristra de palabras y Habilidades con vasos de plástico; taller de Música, con sus melódicos Conciertos musicales y aquella otra actividad de Boomushackers/Tubos musicales, y taller de Educación Física, con su Campeonato de Bádminton, Triple y Convivencia deportiva con mayores.  Un montón de talleres y trabajando con ganas. Y como entre col y col, no está mal introducir una lechuga, pues, de vez en vez, el personal reponía fuerzas acudiendo a darle unos buenos pellizcos a los suculentos postres ingleses, por aquello de que a nadie le amarga un dulce.

Cruzando “La Puenti la Joya” (Foto: Juan Sánchez Alcón)

En el Parque Temático de Montehermoso (Foto: Blanca Garrido Tello)

En la barricada pedagógica y siguiendo las filosofías del celebrado educador Loris Malaguzzi: Los alumnos necesitan mucha libertad, probar, equivocarse y corregir; para apreciar los infinitos recursos de las manos, de la vista, del oído, de las formas de los sonidos y los colores.  O sea, más o menos lo que predica la Escuela Moderna, acerca de que la Educación debe estar centrada en los discentes y en su desarrollo integral (corporal, intelectual, social, práctico, ético y emocional).  Instando, además, a que los alumnos deben aprender contenidos básicos policulturales, donde la teoría vaya hermanada con la praxis, sin olvidar las problemáticas relevantes de nuestro mundo y buscando en todo momento la calidad frente a la cantidad y la integración de materias frente a la separación.  Resumiendo, tal y como decía el filósofo británico Thomas Huxley:  Intenta aprender algo sobre todo y todo sobre algo.

El profesor Javier Tovar Martín dirige la orquesta (Foto: Blanca Garrido Tello)

Cuando el día tocó a su fin y los autobuses escolares se llevaron a los alumnos a sus respectivos pueblos y otros se desparramaron por las calles de Montehermoso, un nutrido grupo del gremio educativo brindó por el éxito de la jornada con una carnívora barbacoa, actuando de chef el compañero piornalego Amancio Fernández Fernández.  Llegó la hora de confraternizar y, mientras unos compadreaban y comadreaban, había quienes desparramaban la melanina y los chipirifláuticos pigmentos de sus iris, siguiendo las directrices de sus ancestros del Neolítico, a los cuatro vientos, apabullando a las salvias guaraniticas.

Otro profe, Juan Jesús Rey Borrella, se dirige a la plebe infantil (Foto: Blanca Garrido Tello)

La Puenti, levantada a principios del siglo XVIII, reinando el borbón Felipe V (Foto: Blanca Garrido Tello)

No podemos cerrar esta crónica sin traer a ella la figura quijotesca, entregada, solidaria, inquieta y soñadora de Juan Jesús Sánchez Alcón, un montehermoseño que es la savia viva y alma máter de todo lo que gira y se mueve en torno a la Cultura Tracional-Popular y medioambiental de su querido Montehermoso.  Siempre dispuesto a colaborar con el instituto Gabriel y Galán.  Juan Jesús, presidente de Área Natural, auténtico Educador ambiental, Dinamizador sociocultural y antiguo presidente de la asociación Andares, acude presto cuando se le llama.  Sus doctas explicaciones se fueron desgranando en esta jornada a través de la ruta que se inició en La Juenti Corti (Fuente Corte), continuó por el Caminu de lah Fíñah (Camino de las viñas) y cruzó el Arroyu el Pé (Arroyo del pez) por La Puenti de la Joya (Puente de la hoya).  Una parada en La Juenti del Roncu (Fuente del Ronco), levantada en la Alta Edad Media, y se volvió a tomar el sendero por La Crú de Graná (Cruz de Granada, donde se iniciaba el camino que llevaba a la villa de tal nombre, cambiado posteriormente por Granadilla y, hoy, despoblado prácticamente envuelto por las aguas del embalse de Gabriel y Galán).  Y se remató la faena entrando en Montehermoso por el Barriu del Albadil.

Taller de Camisetas: La profesora Patricia Beatriz Rodríguez Díaz se afana con sus artísticas manos (Foto: Blanca Garrido Tello)

El alma máter de la Cultura Tradicional y Medioambiental de Montehermoso: Juan Jesús Sánchez Alcón (Foto: Montehermoseaña)

Publicado el 22 de abril de 2019

*Las opiniones e imágenes publicadas en esta columna son responsabilidad de su autor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.