El top ten de las cascadas del norte de Extremadura

El norte de Extremadura bien vale un turismo de cascada en cascada, auténticas joyas del patrimonio natural y más desdeotoño en adelante con las lluvias que convierten esos saltos de agua en todo un espectáculo para los sentidos. Todas son innumerables porque es un tesoro que abunda en las comarcas del norte de Extremadura, pero algunas son absolutamente imprescindibles por la altura de la que cae el agua, porque aparecen ante los ojos del senderista como un auténtico regalo o porque son tan accesibles que pueden ser vistas por todos los públicos. Este es el  “top ten” de las cascadas del norte de Extremadura:

La Ventera, en La Vera

Sorprende por sus dimensiones con una caída de agua de unos 80 metros aunque el acceso es complejo porque se halla en una finca privada. De ahí que la sorpresa sea mayúscula cuando la vista alcanza a descubrir un salto de agua de tanta belleza y espectacularidad en el corazón de la comarca de La Vera. Es todo un descubrimiento que queda al noreste de Villanueva de la Vera.

La Meancera, en Las Hurdes

Se encuentra en la alquería de El Gasco, de por sí digno de conocer por su arquitectura tradicional, y a no más de media hora andando a través de una senda señalizada se llega a un impresionante salto de agua que Las Hurdes Destino Natural sitúa a más de 100 metros de altura. Tiene también como interés que está enclavado en un paraje de gran interés paisajístico y muy apreciado para los amantes de la Ornitología.

La Desesperá, en lo más alto de Extremadura

Este singular paraje es una sucesión de saltos de agua coronada por la cascada de la Desesperá, hasta donde se puede llegar por dos accesos muy cercanos a carreteras comarcales. Uno, en versión larga, desde el mismo pueblo de Arroyomolinos de la Vera y otro dejando el coche en la carretera de PasarónPiornal. La dificultad es baja y si desde Arroyomolinos se pueden emplear dos horas y media, la ruta corta es prácticamente un paseo atravesando un robledal que desemboca directamente en la última y principal cascada, la de la Desesperá. Ideal para hacer este camino con niños.

El Risco de la Virgen, en el Valle del Jerte

Llamada también El Manto de la Virgen, es la impresionante cascada que se hace visible desde varios kilómetros de distancia y que se encuentra en el conocido paraje de la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. Algunos inviernos llega a helarse con lo que cobra sentido el nombre de El Manto de la Virgen, dicen los lugareños. Pertenece al término municipal de Cabezuela del Valle, pero para adentrarse hay que llegar hasta Jerte, como si fueras a subir a Los Pilones, en cuyo camino se deja a un lado la cascada.

La Cervigona, en la Sierra de Gata

En la maravillosa sierra de Gata, desde Acebo, se encuentra la preciosa Cervigona subiendo por una senda desde la presa de abastecimiento hasta la abandonada central eléctrica, pero a partir de ahí, se esconde una sucesión de saltos de agua bellísimos en un recóndito paraje más cercano ya a la provincia de Salamanca, pero con accesos aptos solo para senderistas experimentados por la peligrosidad de los riscos y su considerable verticalidad.

El Caozo, en el Valle del Jerte

Sin duda, la cascada más accesible de todas por su fácil acceso desde la carretera en el término municipal de Piornal y muy cerca de Valdastillas. Ideal para quien no quiera o no pueda caminar mucho. Impresiona encontrarse con tal salto de agua  apenas andando unos metros. Pero para quien quiera más, el complemento idóneo son la Garganta de Marta, cómoda y en medio de un espectacular entorno y mirador, y el Salto de la Luz de la misma Garganta Bohonal.

El Risco de la Cabezamerina, en el Valle del Jerte

Es un rincón único en un espacio abrupto que ha sido dotado recientemente con un mirador desde el que divisar este fantástico salto de agua y, a la vez, quebrantahuesos y buitres. El acceso, no obstante, está perfectamente señalizado en la carretera que va al puerto de Honduras desde Cabezuela del Valle, de por sí ya un espectáculo para la contemplación del paisaje.

Las Nogaledas, en el Valle del Jerte

Adentrarte por este paraje es imaginarte dentro de los escenarios de la película de La Misión con solo dejar el coche en Navaconcejo porque según vas ascendiendo, vas encontrando caídas de agua y pozas, eso sí, en una subida que se hace más cómodamente desde que se acondicionó el sendero entre peldaños y peldaños. Son unos cuatro kilómetros hasta alcanzar la carretera por la que, si es tiempo de cerezos en flor, es muy recomendable bajar al pueblo. Ideal para la práctica del senderismo en un ambiente de frescor.

La Chorrera de Hervás, en el Valle del Ambroz

De fácil acceso desde Hervás, es una ruta muy popular en la que a buen seguro, el senderista se cruzará con mucha gente en el camino. De dificultad media, puede haber casi catorce kilómetros de ida y vuelta para contemplar un salto de agua de casi 30 metros atravesando un bello camino de robles y castaños, excelentes propuestas del Valle del Ambroz. De hecho la ruta sigue el curso del río Ambroz hasta las estribaciones del pico Pinajarro.

El Salto del Diablo, en La Vera

Espectacular cascada de unos 70 metros de altura de nombre inquietante para un entorno mágico al que se accede fácilmente desdeVillanueva de la Vera y que está perfectamente indicado. Se encuentra a medio camino de Madrigal de la Vera y ofrece un mirador para recrearse en la contemplación de este paradisíaco paraje de la comarca de La Vera.

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Foto de cabecera de Las Nogaledas, cedida por Manuel Beltrán de Desdeundron

Top Ten waterfalls at the North of Extremadura

Publicado en noviembre de 2015