Universo Picota

Las IX Jornadas Gastronómicas de la Cereza Picota que tienen lugar del 29 de mayo al 20 de julio en el Valle del Jerte ponen de manifiesto que la cereza no es sólo un producto agrícola y una oportunidad turística, sino también un universo en el que todo cabe, y el mundo de los fogones no podía ser menos.Nueve restaurantes de la comarca ofrecen menús para los paladares más exquisitos a base de platos en los que la cereza tiene un significativo protagonismo, con precios que oscilan entre los veinte euros de la oferta del restaurante La Pradera del Valle, hasta los cuarenta y ocho del hostal Puerto de Tornavacas. De entre los platos que puede saborear el cliente se encuentran imaginativas migas con fondo de cereza y cremoso de torta del Casar, brochetas de frutas con bombón de cerezas sobre gabayón, carrilleras ibéricas al ribera del Guadiana con salsa de picotas, ternera de cochinillo asado con fuie y salsita de picotas, gazpacho de cerezas con frutos secos, ceviche de trucha con cereza y cítricos del Jerte, o hamburguesa de presa ibérica con tandoori de picota; amén de postres ineludibles con picota y chupitos de kirsch o licor de cereza.

Se echa de menos un menú más económico para quienes desean disfrutar de ese universo culinario en compañía de la familia, porque los segmentos sociales a quienes gusta comer bien no siempre tienen las capacidades económicas que se presume.

La Cerecera demuestra de este modo mantener viva la apuesta por estrangular las posibilidades del universo agrícola del Valle con propuestas imaginativas y, sobre todo, de colaboración entre distintos establecimientos; a lo que se unen oportunidades tan interesantes como la primera feria de la tapa cerecera que tendrá lugar del 1 al 3 de agosto en dichos restaurantes, además de dos días de cocina boliviana-jerteña, la quinta feria de la cereza en Valdastillas, las Jornadas de Puertas Abiertas en las cooperativas del Valle del Jerte, un fin de semana de turismo activo, una ruta por la Sierra de Tormantos y la V Convivencia Cerecera el 8 de agosto en Barrado.

Impresionante demostración de trabajo en equipo, imaginación e innovación para un turismo cuya caída a consecuencia de la crisis exige que los establecimientos y profesionales apuesten por nuevas fórmulas para mantener y hacer crecer en el interior peninsular.