Tras los pasos de un Emperador

El creciente turismo de senderismo y naturaleza en el Valle del Jerte ha encontrado en la ruta de Carlos V su mayor exponente por dos razones fundamentales:su agradecido recorrido histórico-natural y su longitud de veintiocho kilómetros, al alcance de la mayor parte de los/las practicantes del senderismo.

Año tras año la ruta ha incrementado su popularidad, llevándose a cabo en fechas cercanas a la que realizara el emperador, en época otoñal, cuando el Valle del Jerte se tiñe con una policromía de colores con los vivos amarillos de las hojas caducifolias de sus chopos, los marrones de sus robles y castaños, el rojizo de la de sus cerezos y el verde de la de sus bosques perennes.

La ruta es la misma que llevara a cabo el cinco de octubre de 1556 el emperador Carlos I de España y V de Alemania desde Tornavacas, en el recorrido final que habría de llevarle hasta su retiro en Yuste, después de un accidentado viaje que había comenzado el 8 de agosto de 1556 en Bruselas. Ciento cincuenta personas acompañaron al emperador en aquel viaje final, pisando tierras peninsulares el 29 de septiembre en Laredo, desde donde habría de atravesar Castilla hacia Plasencia, aunque una vez en tierras extremeñas y debido al cansancio por el largo viaje y su pierna gotosa, el emperador pidió que acortasen el recorrido, atravesando desde Tornavacas hasta Jarandilla, para lo cual tuvieron que construir una parihuela que transportaron vecinos del pueblo, quienes habrían de recibir un tonel de vino como regalo a su esforzado servicio.

Soprodevaje

Soprodevaje

El sendero, bien señalizado y de aproximadamente veintiocho kilómetros de longitud, comienza en Tornavacas, localidad situada en la cabecera del Valle del Jerte desde la cual nos lleva hacia la Ermita del Cristo del Humilladero, donde gira a la izquierda y continua siempre en paralelo al río Jerte por un camino señalizado que pasa a través de un bosque de robles y castaños.

Tras un par de horas llega al Collado de las Losas, cruza la pista para seguir recta y comienza el descenso que lleva hasta el Puente Nuevo, que cruza la Garganta de la Serrá, origen de la Garganta de los Infiernos.

Desde el Puente Nuevo retoma el camino enlosado para comenzar la subida hasta La fuente de Roblehermoso, donde se desvía hacia la izquierda en la bifurcación del camino, con destino al Collado de la Encinilla. Desde allí se accede, atravesando la Garganta del Collado de las Yeguas, hasta el Puerto de las Yeguas, a unos 1480 metros de altura, la mayor altitud de todo el recorrido.

Desde el puerto la ruta desciende en busca de la Garganta del Yedrón, donde merece la pena hacer una parada, para proseguir a través del boscaje de robles y castaños hasta la carretera de Guijo de Santa Bárbara a Jarandilla, que cruza la ruta hasta el Puente de Palo, que sortea la Garganta de Jaranda. Poco después llega a Jarandilla, donde es de obligada visita el antiguo Palacio de los Condes de Oropesa, hoy Parador Nacional, donde el emperador habría de pasar unos meses hasta que se terminaran las obras de su austero palacio adosado al Monasterio de Yuste. Allí habría de morir en 1558 de fiebres palúdicas, el que había sido el soberano más poderoso del mundo.

Fotografía de Soprodevaje