Con VE de libro columna de Juan RAmón Santos en planVE

Grande, grande era a cidade

Teresa Guzmán Carmona, escritora extremeña, de Don Benito, es autora de Poemas (1993), Intenso (2003), 27Soledades de Cadaqués (2007), Ángeles contra la Altura (2009) y Acortar la distancia (2011), trayectoria que le dio derecho a figurar por méritos propios en la colección “Lunas de poniente”, con la que la editorial emeritense “de la luna libros” esbozó un amplio panorama de la poesía que se venía haciendo en Extremadura. En esa colección vio la luz, pues, en 2013, su penúltimo poemario, Todas las razones para la huida, y ahora acaba de publicar el último, Zapatos para pisar la lluvia, en la editorial sevillana La isla de Siltolá, que tanto bien está haciendo por la difusión de los escritores de esta región.

Zapatos para pisar la lluvia es un poemario urbano y callejero, integrado una pequeña serie de poemas preliminares que nos sitúan en el contexto de la noche, de la niebla, del frío, de los pasos de quienes recorren, sonámbulos, las calles de la gran ciudad, y que desembocan en una larga sección única titulada “The next station is Whitechapel” que añade, a los dos elementos señalados –la ciudad, sus calles–, un tercero, el viaje, el tránsito, que, como pondrán luego sus versos de manifiesto, también es, en buena medida, huida, deseo de escapar.

fotoLos poemas que integran el libro, ambientado en Londres –por más que el nombre de la ciudad no llegue a mencionarse de forma expresa–, conforman una mezcla de diario íntimo y de viaje. Por lo que respecta a este último, varios de los poemas, tanto de la sección preliminar como de la principal, parecen estampas tomadas del natural por una suerte de flâneur o urban sketcher que tratarse de retratar, siempre desde la calle, a la intemperie, y por medio de palabras, el ambiente de la ciudad y, sobre todo, la soledad del individuo entre la multitud, como sucede en “Los ciegos”, “Los olvidados”, “La chica en la ventana” o “De frente, la vida”. El resto componen, como decía, una suerte de diario íntimo donde los temas fundamentales son la soledad, la indiferencia de la ciudad y el desamor –que constituye, en este libro de Teresa Guzmán, la principal razón para la huida–, pero también el deseo de recobrar el amor perdido, de hace que un viaje que, en principio, parecía tan solo huida, movimiento en una dirección de único sentido que lleva a la voz poética cada vez más lejos, adquiera un carácter circular donde la meta deseada es regresar al mismo amor del que se ha partido, un anhelo que sugieren poemas como “El lugar del diluvio” y que se hace evidente, a mi modo de ver, en el que cierra y da título al volumen, “Zapatos para pisar la lluvia”.

Varios de estos elementos –la ciudad, el frío, la soledad, el desamor y el carácter íntimo, de confidencia, de los versos– me han traído a la memoria, mientras leía los Zapatos para pisar la lluvia de Teresa Guzmán, un fado de Amália Rodrigues con letra del poeta portugués Pedro Homem de Mello titulado Fria Claridade, cuya primera estrofa dice No meio da claridade, / daquele tão triste dia, / grande, grande era a cidade, / e ninguém me conhecia!, música que les recomiendo –si leen el libro, y si no, también– porque quizá no sea, después de todo, mala banda sonora para acompañar este poemario íntimo, desgarrado, de ambiente british y curioso aire de fado que, por cierto –por si alguno de ustedes quiere asistir–, presentaremos el próximo viernes, 3 de febrero, a las 20:00 horas en la Librería “La Puerta de Tannhäuser”.

Zapatos para pisar la lluvia

Teresa Guzmán Carmona

La isla de Siltolá

8,00 euros

Publicado: 27 de enero de 2017

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