Misterios de la Semana Santa extremeña I

Tradiciones al límite como los Empalaos o tallas misteriosas como el Cristo Negro son algunos de los atractivos que Extremadura ofrece en estas fechas.

En Semana Santa los católicos recuerdan la Pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Existen costumbres únicas ligadas a este pasaje de la vida de Cristo y en Extremadura encontramos ejemplos como los empalaos de Valverde de la Vera. Procesionan el Jueves Santo y la tradición se remonta al siglo XVI.

Se trata de penitentes anónimos que realizan un viacrucis descalzos y llevando sobre sus brazos un timón de arado que va sujeto con una soga de esparto que rodea el torso y los brazos. La magnitud del esfuerzo que requiere ejercer como empalado sobrecoge a todos los asistentes. Van acompañados de un personaje que se cubre con una manta, el cirineo, quien alumbra con un farol el paso del penitente.

El misterioso Cristo Negro

El Miércoles Santo, si la climatología lo permite, el Cristo Negro recorrerá las medievales calles de la ciudad monumental de Cáceres en completo silencio. Esta imagen, ubicada en la concatedral de santa María, se remonta, según los estudiosos, al siglo XIV, aunque se desconoce el autor y la procedencia exacta de la madera africana que lo compone. Según Alonso Corrales, mayordomo de la cofradía del Cristo Negro, se investiga si fueron los templarios los que dejaron esta talla en la región antes de su huida hacia Portugal.

Presente en ajusticiamientos inquisitoriales y venerado por fieles de distintas confesiones, esta imagen está rodeada de misterio. En 1994 un devoto quiso crucificarse junto a él, acto que no permitieron las autoridades eclesiásticas pero que da fe del fervor extremo que inspira; me contaba Alonso Corrales que incluso hay personas que manifiestan “que sin haber ningún tipo de adorno floral les ha olido a flores estando a los pies del Cristo Negro”.

Cristo Negro Cáceres ExtremaduraPasión y temor a partes iguales, pues tradicionalmente se ha considerado peligroso tocar esta imagen o mirar directamente sus ojos. Antaño, los encargados de bajar al Cristo Negro lo hacían con guantes; hoy día lo tocan directamente, pero realizando previamente unos actos penitenciales para pedir permiso a la imagen.

Antonio Javier Corrales, hermano de la cofradía del Cristo Negro, está tratando de averiguar la posible vinculación de esta imagen con Etiopía. Y va más allá, planteándose que la madera con la que está confeccionado podría ser iroco, un árbol sagrado en muchas culturas. Me lo contó en el transcurso de esta entrevista.

En la próxima entrega de Extremadura DesVElada hablaremos de reliquias de la Última Cena y de la Pasión de Cristo que se ubican en Extremadura.

Publicado el 26 de marzo de 2018

Texto y fotos de Lourdes Gómez para su columna Extremadura DesVElada

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