Escápate al norte de Extremadura a ver grullas

En otoño e invierno da gusto mirar al cielo en el norte de Extremadura y ver pasar bandadas de grullas. Verlas volando en grupo y en forma de V mientras emiten su característico trompeteo es un todo un espectáculo para los sentidos, que atrae cada año a un público más amplio, incluso no iniciado, en una actividad que es ya un filón para el turismo.

El turismo ornitológico ya tenía su gran baza en el Parque Nacional de Monfragüe, también en el norte de Extremadura, donde las grullas han venido para quedarse en invierno. En toda Extremadura se cuentan por miles, en torno a 80.000 según cálculos oficiales, y en el norte de la región también han encontrado refugio tras atravesar Europea entera en busca de temperaturas más cálidas que las de los países del norte. Calor y comida, lo que hace que en octubre empiecen a llegar tímidamente, ya en noviembre y diciembre de forma masiva y alcancen los máximos en enero.

Por lo que hacer una escapada al norte de Extremadura para ver grullas se ha convertido en una alternativa ideal para esta época. Con niños, en grupo más o menos reducidos, en modo singles y por cuenta propia o contratando los servicios de empresas especializadas. Hay opciones para todos los gustos porque no se necesitan, además, ni miradores ni observatorios.

Solo encaminarse a los sitios clave, Navalvillar de Pela, en Badajoz, aparte, y, si es posible, provistos de prismáticos para observarlas de vuelta a los dormideros cuando cae la tarde. Sitios clave que en el norte de Extremadura son los embalses del Borbollón, de Gabriel y Galán y de Valdecañas y el puente de La Bazagona.

Andrés Bernal

El embalse de Borbollón, el enclave más turístico para ver grullas

El embalse de Borbollón, con sede en Santibáñez El Alto, es muy del gusto de las grullas y para el público un lugar ideal porque al ser relativamente pequeño, la entrada se concentra por el mismo punto facilitando la visión de las grullas a simple vista. Aunque comiendo también se las puede ver en las bonitas dehesas de esta zona del Alagón en las inmediaciones de la Sierra de Gata y de Moraleja, localidad donde se vienen celebrando incluso jornadas ornitológicas en los últimos años.

El embalse de Gabriel y Galán, el sitio más idílico para ver grullas

El embalse de Gabriel y Galán, en Tierras de Granadilla, ofrece una visión idílica si se le suma al fondo la nieve de Gredos. Dadas sus grandes dimensiones, aquí hay más frentes en los que hay que estar pendiente y las mejores zonas con buenos accesos son la propia presa, junto al poblado, y el Anillo a través de una pista asfaltada. Si bien donde mejor se ven es en lugares de más difícil acceso, lo que lo convierte en un destino menos multitudinario.

El puente de la Bazagona, en Monfragüe, el sito más íntimo para ver grullas

La carretera de acceso al Parque Nacional de Monfragüe desde la autovía EX-A1, en el puente de La Bazagona, no será el sitio más espectacular para ver grullas, pero sí se le puede catalogar del más íntimo. El dormidero suele estar muy cerca del río Tiétar y el vuelo es corto, pero se pueden contar por miles.

El embalse de Valdecañas, “multifrentes” para ver grullas

En el entorno de Peraleda de la Mata no hay uno, sino múltiples puntos clave para observar grullas porque son varios los dormideros que registra el embalse de Valdecañas. Las dos carreteras, tanto la Autovía A-5 como la de Peraleda, son excelentes, pero también es muy recomendable recorrer las dehesas y los regadíos que rodean a Peraleda, o en Talayuela, donde dan buena cuenta de los cultivos.

planVE

Fotografías de Andrés Bernal y planVE

Publicado en octubre de 2015

Watch the cranes at the north of Extremadura