Villar del Pedroso es el pueblo de Cáceres reconocido por un carnaval que, sin disfraces ni carrozas ni comparsas, se ha convertido en Fiesta de Interés Turístico en Extremadura con desfiles que son auténticamente procesiones en honor a las ánimas del purgatorio.
No hay otro igual al Carnaval de Ánimas, que a nadie deja indiferente y merece una escapada a Villar del Pedroso, el pueblo del Geoparque Mundial de la UNESCO Villuercas-Ibores-Jara por donde pasan los peregrinos del Camino Real de Guadalupe que lleva al monasterio desde Madrid y que puede presumir de tener murales de arte urbano que están entre los mejores del mundo.

Carnaval de Ánimas, único en Extremadura
En carnavales hay que ir a Villar del Pedroso, si se quiere disfrutar uno de los más genuinos de Extremadura aunque para imbuirse del espíritu del Carnaval de Ánimas se puede visitar durante todo el año el centro de interpretación de la red de centros REDCI de la Diputación de Cáceres, que tiene entrada por detrás de la Casa del Labrador en la calle Real, donada al pueblo por Bernardo Gómez Ayuso.

Allí se pueden ver vídeos y fotos muy útiles para conocer la cantidad de rituales que tiene este carnaval y una muestra de sus coloridas vestimentas y demás símbolos de la fiesta. Incluso se pueden comprar souvenirs de lo más variados, desde los típicos imanes, tazas o lápices a delantales, forros polares y hasta tapones de oíos para combatir las salvas que, junto al tamboril, son la banda sonora esos días.
Lo que da idea de la devoción por el carnaval que transmiten los vecinos, que durante siete días se convierten en soldadesca para conmemorar la promesa que un general, paisano suyo, hizo allá por el siglo XVII cuando se encomendó a las ánimas benditas para ganar una batalla.
Por tradición oral han seguido vistiéndose de tropa y mandos y sin distinción de edad ni género. Hay general y generala, teniente y tenienta, bastonero y bastonera, el alférez y la alférez y los sargentos y las sargentas. Lo que también pueden hacer los visitantes siempre que dispongan de los vistosos trajes típicos de esta fiesta, que van cambiando de colores. De rojo el primer domingo, verde y avellana el lunes, morado el martes de carnaval por la mañana en señal de luto y de nuevo en la tarde de rojo, de gris el miércoles de ceniza y el último domingo vuelta al rojo.

Hasta el lugar que ocupa cada cual en los desfiles tiene su significado en un carnaval que bien podría venir con libro de instrucciones y donde el misterio de su origen, cuentan los vecinos, se reafirma en que el día siguiente de custodiar el Ramo de Ánimas siempre amanece nublado o en el hecho de que ellos mismos hablan de sus propios difuntos como ánimas.

El misterio de la vida se funde con lo religioso, que se celebra en la iglesia de San Pedro, más conocida como la Catedral de la Jara por las grandes proporciones del templo que ha sido visita obligada desde siempre de los peregrinos. Allí se dirigen las procesiones y allí se lleva el Martes de Carnestolendas en andas el Ramo de las Ánimas cuyas roscas de pan y anís se venden luego. Pero se funde también con su origen militar en los propios personajes del carnaval, la lucha de alabardas o el baile de la bandera y con lo festivo al ritmo de coplillas y bailes como el Serengue entre dulces tradicionales.

Villar del Pedroso, todo un museo de arte urbano y destino top con Muro Crítico

El Carnaval de Ánimas es seña de identidad de Villar del Pedroso hasta en sus murales de arte urbano. Nada más entrar al pueblo aparece uno de Jonatan Carranza ‘Sojo’ que indica que has llegado al pueblo del carnaval más peculiar de Extremadura. Suyo es también otro sobre la indumentaria carnavalera que está en la Avenida de la Constitución.

Un homenaje a las antiguas lavanderas en la calle Prosperidad y al Desfiladero de Pedroso junto al colegio son los otros dos murales de Sojo, comisario del Muro Crítico de la Diputación de Cáceres que ha venido a completar la ruta por los murales con otras tres obras. Un alarde de metapintura de Ione Domínguez en el parque del colegio La Jara, un bodegón de colores pastel de Marta Lapeña en la calle Eras Grandes y a pocos metros suyos, el búho de Jesús M. Brea, elegido mejor rural del mundo en mayo de 2022 por Street Art Cities. Todo un revulsivo porque es la plataforma internacional más influyente entre los seguidores del muralismo, que mural que ven, mural que visitan.

Villar del Pedroso, foco de peregrinos y ‘biciguinos’

Si el arte urbano es foco de peregrinaje, no digamos el Camino Real de Guadalupe que nace en el monasterio de los Jerónimos de Madrid y por el que viajó hasta en siete ocasiones camino del monasterio Isabel la Católica, entre otros ilustres peregrinos.
Recuperado para el ocio, muchos caminantes y ciclistas prefieren Móstoles como punto de partida para evitar el tráfico urbano.
Villar del Pedroso ofrece parada y fonda en el albergue, además de una casa rural y unos apartamentos turísticos, para coger fuerzas ante los 63 kilómetros que hay hasta Guadalupe. Esta etapa se inicia en el Puente del Arzobispo, mitad del pueblo toledano que lleva su nombre y mitad de Villar, que es también cruce de caminos del Camino Natural del Tajo y de la Ciclosenda del Tajo, a cuyos usuarios llaman con gracia en el pueblo ‘biciguinos’. Hay carteles indicadores de que se puede llegar, por etapas, hasta Higuera de Albalat en territorio del geoparque y kits de reparación de bicicletas em el pueblo.
El impresionante Desfiladero del Pedroso
Desde el Puente del Arzobispo, siguiendo la vereda más próxima al Tajo se llega a unos dos kilómetros al Desfiladero del Pedroso. Es un paraje tan impresionante cuando lleva agua y retumba al caer en las profundades del cañón, como cuando no la lleva y permite apreciar el encajamiento del arroyo entre enormes rocas graníticas. Es el geositio 42 del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, territorio UNESCO que ofrece todo un viaje por la Historia de la tierra. En Villar del Pedroso se puede decir, sin ironías, que sus cantos rodados o breñas son del pleistoceno.
El verraco y el ‘toro mocho’ vetones de Villar del Pedroso
Lo que también tiene una foto en Villar del Pedroso para el recuerdo son sus esculturas zoomorfas de origen vetón. El verraco de la calle de las Eras Chicas y el ‘toro mocho’ que esconde un pequeño parque situado frente a las esculturas de hierro del sargento y la sargenta a la entrada del pueblo, entre mojones del Camino Real a Guadalupe y con el mural del Carnaval de Ánimas de fondo. Todo un photocall de Villar del Pedroso.


Villar del Pedroso, a vila do carnaval sem única fantasia que honra as almas
Publicado en diciembre de 2025
© Planveando Comunicaciones SL






