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Brozas, con su Catedralina y su imponente casco histórico, te invita a descubrir sus tesoros

Brozas y su Catedralina son dos de los tesoros por descubrir en la provincia de Cáceres. La villa está ubicada en la Reserva de la Biosfera Transfronteriza del Tajo Internacional e históricamente ha sido asociada a la Orden de Alcántara atesorando en su casco histórico (BIC en la categoría de conjunto histórico-artístico desde 2015) uno de los monumentos religiosos no catedralicios más importantes de Extremadura.

Brozas está a medio camino entre la capital cacereña y la frontera portuguesa y al llegar hay que hacer esta visita imprescindible: la Iglesia de Santa María la Mayor de la Asunción, conocida popularmente como Catedralina; un monumento que sorprende al viajero y cuya construcción se demoró hasta tres siglos. Además, está catalogado como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.

Fue levantado entre los siglos XVI y XVIII sobre antiguos templos vetones, romanos y visigodos como gran templo de la Encomienda Mayor de la Orden de Alcántara. En el proceso intervinieron varios arquitectos, algunos de gran renombre como Pedro de Ybarra, Juan Bravo o José Larra Churriguera.

Escultura de El Brocense junto a la Catedralina

Las bóvedas, el retablo y el órgano de Santa María la Mayor

Aunque en su exterior la iglesia presenta un aspecto sobrio renacentista, es el interior con sus bóvedas de crucería góticas lo que cautivan al visitante y lo reciben con los brazos abiertos. La entrada a la iglesia es gratuita y llama la atención el retablo barroco de madera y el órgano situado en el coro que son una auténtica maravilla. Destaca además el sepulcro del capitán Antonio de Lebrija, la imagen del Jesús amarrado a la columna de Guillén Ferrant y el espectacular Cristo de la Salud de la escuela granadina.

Además de su majestuosa e imponente iglesia, en cuanto a monumentos religiosos en Brozas también destacan la Iglesia de los Santos Mártires, el Convento de Nuestra Señora de la Luzahora convertido en hotel de cuatro estrellas y el Convento de las Comendadoras, que alberga diferentes servicios municipales, como un auditorio y biblioteca.

Ermita del Humilladero de Brozas

De ermita en ermita y tiro porque me toca en Brozas

Recorrer las ermitas de Brozas es toda una experiencia para patear el núcleo urbano de una punta a otra, porque Brozas tiene nada más y nada menos que once ermitas, que reflejan el poder alcanzado por la nobleza local (como es el caso del Humilladero del Buen Jesús, la Soledad o Santa Bárbara) y las tradiciones religiosas populares (San Antón, Santa Lucía, San Juan o el Padre Eterno).

Casa donde nació Francisco Sánchez de las Brozas, El Brocense. Al final de la calle, el castillo

Ovando, Nebrija y el Brocense: vecinos ilustres de Brozas

Escudo de la familia Nebrija que se puede ver en el Convento de las Comendadoras, en Brozas

La importancia adquirida por Brozas desde finales de la Edad Media se traduce en la presencia de personajes destacados de la historia de Extremadura: aquí nace en 1451 en el Palacio de los Flores, Frey Nicolás de Ovando, que alcanzó el título de Gobernador de la Española en tiempos de los Reyes Católicos.

También en Brozas vive durante largas temporadas Elio Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática española, tal y como recuerda una placa conmemorativa colocada en la fachada del palacio de Frey Marcelo de Nebrija, hijo del gramático y caballero de la Orden de Alcántara. Y aquí nace en 1523 Francisco Sánchez de las Brozas, universalmente conocido como “El Brocense” y que revolucionó el aprendizaje de la lengua a través de su “Minerva”, colocándose como uno de los humanistas más importantes de la historia.

Tesoros en las calles de Brozas, Casa de los Tejada

El Castillo-Palacio y las casas nobiliarias

Palacio de los Argüello Carvajal, en Brozas

Fundada en el siglo XIII Brozas se convirtió en sede de la Encomienda Mayor de Alcántara y gracias a su ubicación estratégica en el siglo XIV se la dotó del Castillo-Palacio de la Encomienda que era la residencia del Comendador Mayor, conservándose aún la Torre del Homenaje almenada.

La fortaleza fue residencia del Maestre Juan de Zúñiga en el último tercio del siglo XV y sufrió una amplia remodelación en tiempos de Felipe II. Se añadieron elementos palaciegos y defensivos que fueron ampliados en el contexto de las guerras con Portugal con elementos abaluartados de gran interés histórico.

Brozas también presume del título de villa que le concedió Carlos I en 1537, y el asentamiento de la nobleza dejó su impronta en edificios nobiliarios y palaciegos.

Para pasear por sus calles es recomendable llevar la vista alta para observar los bellos escudos, remates de cantería y extraordinarios trabajos en forja presentes en las fachadas de palacios como el de los Argüello-Carvajal (Bien de Interés Cultural), el de los Bravo, Condes de la Encina, el de los Porres-Montemayor, Condes de Canilleros, el de los Gutiérrez-Flores o en el del capitán Francisco de Lizaur.

Interior del Palacio de los Argüello Carvajal

Una ruta milenaria camino a Santiago

La importancia histórica de Brozas se manifiesta en su ubicación dentro de la calzada romana de la Vía de la Estrella, una ruta milenaria que atravesaba toda la Lusitania entre Emérita Augusta (Mérida) y Bracara Augusta (Braga). La ruta atraviesa el conjunto histórico de Brozas en dirección al Puente de Alcántara y tras la nueva señalización de los últimos años, se ha convertido en un camino de Santiago alternativo a la Vía de la Plata.  

Siguiendo la Vía de la Estrella y otros senderos como la Ruta de los Molinos, la Cañada Real de Merinas o el antiguo camino del Contrabando, el viajero puede recorrer a pie, a caballo o en bicicleta espacios naturales protegidos de gran interés como las ZEPAS “Embalse de Brozas”, “Charca de Arce” o “Los llanos de Brozas y Alcántara” idóneos para la observación de aves o el astroturismo.

Especialmente importante es, en este sentido, el Parque Periurbano de Conservación y Ocio “Charca de Brozas”, una laguna de origen medieval ubicada a escasos metros del núcleo urbano. En este paraje se observan aves como la cigüeña negra o la espátula, se pueden fotografiar espectaculares puestas de sol y pescar las exquisitas tencas, ya famosas en la época del emperador Carlos V y protagonista de la Fiesta de la Tenca, declarada de Fiesta de Interés Turístico Gastronómico de Extremadura.

Charca de Brozas, donde se pescan las deliciosas tencas

Fiestas y manjares

La tradición trashumante y su importancia ganadera se deja sentir en la mayoría de las fiestas de Brozas: San Antón (17 de enero) con manifestaciones tan peculiares como el torcido del cordón y platos tan suculentos como “las coles con bobo” y los fritos.

También las ferias (20, 21 y 22 de abril) con la exposición de ganado selecto y degustación de ternera de calidad; la fiesta del Toro de San Marcos (último sábado de abril) a través de la recreación histórica en la que participan más de 100 vecinos de la localidad; y las fiestas taurinas de septiembre (en torno al día 8) donde capeas y suelta de toros se complementan con la degustación de un exquisito frite de toro de lidia.

En 2023, Brozas es sede de La Fiesta de la Tenca, con degustación de este rico pez de charca. Un encuentro que se celebra desde hace 35 años en la comarca Tajo Salor Almonte.

Brozas, desde el mirador de la Ermita del Humilladero, con el castillo, la Catedralina y la Iglesia de los Santos Mártires

Fotografías de Andy Solé

Publicado en agosto de 2023

© Planveando Comunicaciones SL

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