Search

Una escapada redonda a Tornavacas para disfrutar de sus vistas al Valle del Jerte

Las vistas al Valle del Jerte desde Tornavacas son espectaculares. Sus miradores del puerto de Tornavacas y la Cruz de Santa Bárbara son balcones privilegiados para ver los cerezos en flor en primavera, el paisaje ocre de otoño y durante todo el año, el sistema de cultivo en bancales, propio de esta comarca del norte de Cáceres. Un tercer mirador es el habilitado entre Jerte y Tornavacas, que se encuentra próximo a la garganta Beceda.

La localidad está flanqueada por las sierras de Gredos y Tormantos y tiene frontera con la provincia de Ávila, al pie de la carretera N-110 que une Plasencia con Soria.

En invierno se puede disfrutar de la nieve en el puerto de Tornavacas y en verano del agua, en rincones como la piscina natural del Pinguero, una de las privilegiadas zonas de baño del Valle del Jerte. Y no solo para nadar y refrescarse porque el Valle del Jerte tiene saltos de agua estupendos para practicar barranquismo y otros deportes de aventura, que se encargan de organizar empresas de la zona. Rutas de senderismo y BTT hacen de este destino un paraíso para los amantes del turismo activo.

El puerto de Tornavacas y la calle Real

La visita a Tornavacas puede empezar por el mirador del puerto de Tornavacas, acondicionado con aparcamiento, bancos y merenderos y una rampa que lo hace accesible a personas con movilidad reducida.  Es el punto de partida de muchas rutas de la zona y cuenta con paneles informativos sobre el Valle del Jerte, la sierra de Gredos y la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, con sus icónicos Pilones. Hasta Plasencia se puede ver desde este sitio.

El mirador del Puerto de Tornavacas es accesible, tiene merenderos, aparcamiento y unas vistas espectaculares

Una vez dentro del pueblo lo ideal es buscar la calle Real, su arteria principal, para pasear y descubrir los principales puntos de interés de Tornavacas. En ella, además, se abren callejones que parecen ventanas con vistas al Valle del Jerte.

La calle Real de Tornavacas es su arteria principal, en la que encontrar buena parte de los recursos turísticos de la localidad y muestras de la arquitectura popular del Valle del Jerte.

En la calle Real están la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que es Bien de Interés Cultural, en la que se venera al Cristo del Perdón; la casa de la Inquisición y la de Juan Méndez Ávila, en la que durmió Carlos V cuando iba camino de su retiro al Monasterio de Yuste en la comarca de La Vera; el puente Cimero por el que pasó el Emperador y el de La Puentecilla; la picota conocida como la Marirrollas y algunas de las fuentes que forman parte de una ruta identificada con paneles en braille y códigos QR.

La Plaza Mayor con el ayuntamiento y el Hogar del Pensionista con su coqueta terraza, es una especie de paréntesis de la calle Real. De ella hacia arriba está la calle Real de Arriba y hacia abajo, la calle Real de Abajo.

En la calle Real de Arriba no hay que perderse el puente Cimero, una joya medieval desde el que se pueden ver casas con la arquitectura popular del Valle del Jerte y sus columnas y balcones de madera. Digna de ver también la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo barroco, en la que destacan retablo y bóveda y frente a ella, la fuente del Cotarro, punto de encuentro de los tornavaqueños para ponerse al día.

Puente Cimero de Tornavacas por el que pasó Carlos V de camino a su retiro en el Monasterio de Yuste
Tornavacas cuenta con una buena red de paneles de información turística en braille y con códigos QR.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Tornavacas en la que destacan el retablo y la bóveda

A unos metros, en la planta baja del Ayuntamiento está el Centro de Interpretación de las Cárceles, con paneles luminosos que informan sobre Tornavacas y el Valle del Jerte. Un buen sitio para hacerse una completa composición de lugar de dónde nos encontramos.

El Centro de Interpretación Las Cárceles está en la planta baja del Ayuntamiento de Tornavacas

La Puentecilla y su acebo, de lo más fotogénico

La calle Real de Abajo es la calle donde encontrar el puente de La Puentecilla, uno de los rincones más populares de Tornavacas y uno de los más bonitos para hacer fotos. Está sobre la garganta del Cubo y lo corona un templete barroco en el que en su día estuvo la Virgen de la Consolación. Junto a su fuente hay un acebo precioso.

Puente de La Puentecilla con su fuente y su bonito acebo, una de las fotos fijas más populares de Tornavacas

Siguiendo el paseo, en el número 23 está la casa en la que durmió Carlos V del 11 al 12 de noviembre de 1556. Sobre la puerta se sigue leyendo que era la vivienda de Juan Méndez de Ávila, criado de su Majestad, escribano de la villa y hombre de confianza de los Álvarez de Toledo. Un poco más abajo, la casa de la Inquisición luce en la fachada sus identificativas ramas de olivo, cruz y espada. Hay otras viviendas que dan fe del carácter religioso de sus moradores o del año en el que se construyeron.

Junto a la Marirrollas, picota de Tornavacas, hay bancos. Es un bonito mirador para ver los cerezos en flor, el paisaje de otoño y el sistema de cultivo en bancales propio del Valle del Jerte
Detalle de una de las dos caras de la picota de Tornavacas, que en su día tuvo hasta cuatro rostros.

La calle Real desemboca en la fuente del Pilón y la Marirrollas, la picota que luce dos de las cuatro llamativas caras que tuvo en su día. Junto a ella hay bancos para sentarse a contemplar las vistas al Valle del Jerte desde Tornavacas y unos metros más abajo el paseo se puede completar acercándose a la ermita del Humilladero, ante la que se arrodillaban los peregrinos y caminantes que entraban a Tornavacas por este acceso.

El toque de la esquila, una tradición única

La calle Real la recorre cada día del año al caer la tarde una mujer de Tornavacas tocando la esquila. Da igual si llueve, nieva, hace calor o el frío es intenso porque nada es capaz de parar una tradición que se mantiene desde al menos el siglo XVIII, según indica el historiador de Tornavacas Juan Pedro Recio Cuesta, que cree que el toque de la esquila podría ser incluso más antiguo.

“Se toca en recuerdo de los difuntos y la tocan exclusivamente mujeres que han hecho una especie de promesa por vivir determinadas situaciones o bien que tienen devoción por las ánimas”, indica.

Todos los días del año una mujer sale por Tornavacas tocando la esquila en recuerdo de los difuntos

El toque de la esquila viene a durar entre 15 minutos y media hora. Cuando se llega a una bocacalle, la campana se deja en silencio. A la puerta del Ayuntamiento hay paneles en los que se informa sobre esta tradición única en Extremadura y que apenas se mantiene en otros sitios de España, como La Alberca en Salamanca.

Fiestas de recreación histórica en Tornavacas

Tornavacas cuida esta y otras tradiciones como son sus fiestas. La más importante es la del Cristo del Perdón en septiembre, mes en el que también tiene lugar la Feria de San Mateo. Antes, en agosto, el pueblo se vuelca en las fiestas de Nuestra Señora de la Asunción.

El 1 de mayo por la noche se celebra Ya Tornan las Vacas, una recreación histórica de la leyenda que da nombre a Tornavacas. Hay vistosas escenificaciones en distintos puntos de la localidad, mercado y puestos de comida y bebida. Al día siguiente, el 2 de mayo, tiene lugar la Noche del fuego, con hogueras en los barrios y el 3 es el Día de la Cruz, una jornada romería.

En junio vendrá el Corpus Christi y Tornavacas se decora con fresnos, arcos de flores y pequeños altares, al tiempo que cuelga de sus fachadas las mejores sábanas.

La figura de Carlos V centra también dos fiestas de recreación: la Ruta del Emperador en octubre, que recorre el camino que hizo el emperador desde Tornavacas a Jarandilla y el Mercado Carolus Imperator en noviembre.

Una gastronomía contundente y sabrosa

Una escapada redonda a Tornavacas pasa por probar sus platos típicos, que se siguen preparando en las casas y en restaurantes como La Covacha. Sopas canas y de leche; morcilla de lustre; guisos y tasajos con carnes de cerdo y cabrito; la popular trucha del río Jerte escabechada o frita; dulces como los huesillos o los sapillos y bebidas como la gloria o el vino arropao, forman parte de una gastromomía contundente y sabrosa pensada en muchos casos para hacer frente en invierno al frío de la montaña.

Productos de temporada y kilómetro cero forman parte de la gastronomía de Tornavacas y el Valle del Jerte

Son sabores del Valle del Jerte, una comarca por la que moverse en busca de esos olores tan genuinos que tienen como base la cocina de montaña y de pastores, el producto de kilómetro cero y de temporada. Restaurantes, mesones y bares del Valle del Jerte en los que hacer una parada con mucho gusto hay en los 11 municipios de la comarca.

Tornavacas y el Valle del Jerte merecen una escapada en cualquier momento del año para disfrutar de sus paisajes y sus miradores, de su otoñada, de sus gargantas y piscinas naturales y de fiestas como las del Cerezo en Flor, que ofrece un paisaje efímero de primavera único en España y Jarramplas en Piornal, ambas de Interés Turístico Nacional. Lo mejor es dedicar más de un día a la visita y elegir alguno de los alojamientos de la comarca norcacereña, un destino para extender la vista y entregarse al placer de ralentizar los días.

Uma escapadinha perfeita a Tornavacas para admirar a vista do Vale do Jerte

Fotografías: Andy Solé

Publicado en marzo de 2023

© Planveando Comunicaciones SL

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

Descubre El Moral, la alquería más oculta de Las Hurdes donde se para el tiempo

Visitar El Moral en Las Hurdes es una auténtica experiencia mágica para…

En Navidad visita gratis las termas romanas de Alange

La Oficina de Turismo de Alange ha preparado una variada programación para…

Date un paseo nocturno por los monumentos de Alcántara

Las noches de verano tienen un aliciente más en Alcántara con la…

Navalmoral se viste de carnaval

Si Pilar Marcos tuviera que dar instrucciones a algún forastero sobre qué…