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Empredió el vuelo el ‘Águila Negra Imperial de Las Hurdes’

Se nos fue, y lo decimos con lágrimas en los ojos, nuestro gran amigo Francisco Martín Martín.  Paco, para sus parientes, allegados, amigos y vecinos.  Para estos, pero también para la inmensa mayoría de quienes habían oído hablar de él, era el ‘Águila Negra Imperial de Las Hurdes’ y así le gustaba que le llamasen.  Ciertamente, era todo un águila y, aunque no fuera un depredador carnívoro, atalayaba con su aguzada vista los olivares y caía sobre ellos y rapiñaba en un santiamén las aceitunas.  Por algo llegó a ser el ‘Campeón Mundial’ en lo tocante a la recolección de los frutos de los olivos: 1.797,400 kilogramos en 12 horas, conseguido el día 6 de noviembre de 2.001.  Certificado por notario.  Algo increíble, que requiere una concentración especial, mental y física, y mover los brazos más deprisa que las aspas de un molino y tener unas piernas más agiles que las patas de los corzos.

 ‘El Águila Negra Imperial de Las Hurdes’, como un héroe mitológico entre las ramas de los olivos (Foto: Archivo de CARLOS MANUEL GÓMEZ MARTÍN, sobrino de Paco)

Once años viví en un piso frente a la casa de Paco.  Años inmersos en los mundos educativos en el pueblo jurdano de Caminomorisco.  Fueron muchos ratos de conversa, en los que me hacía partícipe de sus cuitas, de su lucha por la vida y de la inmensa alegría que le inundaba cuando, en su casa, me enseñaba los muchos trofeos que iba acumulando en sus proezas olivareras.  Paco vino al mundo el 4 de julio de 1.957, festividad de Santa Berta y San Jocundiano.  Correteó por las calles del antiguo pueblo de Las Calabazas (nombre del actual Caminomorisco antes de 1.920) y empezó a desarrollar una gran afición por el fútbol.  Era otra de sus pasiones.  Guardaba memorísticamente en su cabeza un sinfín de alineaciones de equipos españoles, aunque él sentía arrebatadora devoción por el Real Madrid.  Desparramaba desbordada euforia cuando triunfaba y no se ahorraba criticas cuando perdía.  No se perdía un solo partido televisado o radiado.  Realmente, aparte de su entrega balompedística, Paco era un deportista nato.  Todos los días salía a correr.  Y con ese afán de superación que invade a todo buen deportista, se tomó como toda una carrera sanamente competitiva el bracear entre los olivos y apañar aceitunas a un ritmo vertiginoso.  Le prometió a su padre que entraría en el ‘Libro Guinnes de los Récords’ y se erigiría campeón mundial en la recolección de aceitunas.  Y así fue.  Orgulloso estaba de ello y era feliz mostrando a todo el mundo los recortes de prensa, entre ellos algunos del que suscribe, donde se narraban sus hazañas, o contándole a la gente sus entrevistas en la radio o su participación en el programa televisivo ‘El Larguero’.  Guardaba una entrañable foto con José Ramón de la Morena, director de tal programa.  Era también un auténtico forofo del equipo del club Las Hurdes CF’.

Paco Martín, ‘El Águila’, cae de rodillas en el olivar al saberse campeón del mundo en la recolección de aceitunas. (Foto: Archivos de CARLOS MANUEL GÓMEZ MARTÍN).

Rey del Carnaval Jurdanu

Como la vida hay que guerrearla para llevarse el sustento a la boca, Paco, que siguió soltero hasta que la maldita ‘Guadaña Ferrugienta’ se lo llevó el pasado día 12 de diciembre, no batió el récord en la recogida de cerezas en el Valle del Jerte, ni recogiendo fruta en la provincia de Lérida o en los trabajos de desmonte en las serranías jurdanas.  En tales tareas no había competiciones, como tampoco existían normalmente en la campaña del ‘verdeu’ (recolección de aceituna de mesa) en las comarcas del norte cacereño.  Porque él debía ordeñar sus olivos, los propios, heredados de sus padres, o emplearse en otros predios de los que conforman el extenso mosaico minifundista y olivarero de la zona.  Aceitunas y venga aceitunas, fruto que Paco, sincero hasta las cachas y sin pelos en la lengua, nunca metía en la boca, porque, era muy cierta verdad que las olivas no le hacían ni pizca de gracia.  Le encantaba cogerlas.  ‘Era su pasión y su vida’, como él decía, pero que no se las pusiesen en un plato, pues no las probaba.

Paco Martín destaca detrás de tres “Reyes del Carnaval Jurdanu’, como rey que fue también en la edición de esta fiesta celebrada en el pueblo de Cambroncino.  En la imagen, en segunda fila, con barbas, abrazando a sus tres compañeros reyes.  ‘Carnaval Jurdanu’ en El Cabezo, año 2.000.  (Foto: F.B.G.)

 Además, nuestro querido ‘Águila Negra Imperial’ fue elegido por aclamación popular ‘Rey del Carnaval Jurdanu’ apenas a echar a andar estos antruejos, cuando ni siquiera soñaban con elevarse a la categoría de ‘Fiesta de Interés Turístico Regional’.  Se le entregaron los atributos (capa, corona, cetro y collar de ajos para espantar a las brujas) en la edición de dicho carnaval en el pueblo de Cambroncino, el primer núcleo jurdano en que se inició la rotación de la fiesta por las alquerías de la zona, con el apoyo ya de la Mancomunidad de Las Hurdes.   Este año, el ‘Sábadu Gordu del Entrueju’, que cae el 18 de febrero, recordaremos en el pueblo de Arrolobos, donde se celebrará la correspondiente edición del ‘Carnaval Jurdanu’, la figura de Francisco Martín Martín, y los danzarines de la ‘Corrobra Estampas Jurdanas’ ejecutarán unas danzas en su honor.

Paco, amigo de todos, empático y solidario convecino, jurdanu de arriba abajo, dicharachero. fiel amigo de sus amigos, defensor a ultranza de sus principios y aficiones, figura permanente y destacada en los corrillos de la plaza de Caminomorisco, abstemio y no fumador, en plena forma física, se nos ha ido sin que nadie lo esperase.  La vida es muy cruel en muchas ocasiones.  Llega ‘La Enlutada’ sin avisar y asesta la estocada final, truncando vidas que estaban pletóricas de salud y de ilusiones.  No te olvidaremos, amigo Paco.   El filósofo griego Platón dijo que: ‘Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo’.  Por ello, tu memoria siempre quedará entre nosotros, entre todos los jurdanos y entre todos los amigos y conocidos que te granjeaste cuando vivías hasta la extenuación tus competiciones, sin rival alguno por delante, entre las hojas verdiplatas de los olivos.

Paco ‘El Águila Negra Imperial’ en compañía de José Ramón de la Morena, director del programa deportivo ‘El Larguero’. (Foto:  Archivos de CARLOS MANUEL GÓMEZ MARTÍN).

Foto superior: rgulloso de haber alcanzado el cénit en su vuelo, el ‘Águila Negra’ alza los brazos aupando la pancarta del récord conseguido.  (Foto: Archivo de CARLOS MANUEL GÓMEZ MARTÍN)

Texto de Félix Barroso para su columna A Cuerpo Gentil, las opiniones e imágenes publicadas en esta columna son responsabilidad de su autor

Publicado en diciembre de 2022

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