El pueblo jurdano de Arrolobos sacará a San Isidro por las calles

En el año 1734, el licenciado don Antonio Ortiz Jarero, en su Inspezción a las Alquerías de las Batuecas, escribe lo siguiente sobre la de Arrolobos, perteneciente al concejo de Caminomorisco:  A distancia de media legua de dicha parrochial (Vegas), de muy mal camino, entre oriente y mediodía, caminando la orilla del río abajo, está la alquería de Arrolobos, a la falda de una sierra en buena situación, y entre ella y dicho río, que está a el mediodía, hay también un pedazo de vega poblada de la misma conformidad; y a la entrada está un arroyo que se pasa por un pontón.  Muchas veces visitamos esta aldea con motivo de las fiestas de San Isidro y en otras fechas que nos cuadraban.  San Isidro siempre tenía un olor especial a peces escabechados; por algo, los paisanos de

Recreando las faenas de la trilla en las fiestas de San Isidro. (Foto: ARCHIVO SAN ISIDRO ARROLOBOS)

Arrolobos son llamados argañéruh, que, en el habla de la comarca, viene a significar algo así como comedores de peces.  El río Jurde o Jurdi , que es su verdadero nombre, y no Jurdano o Hurdano,  está a menos de un tiro de honda de las casas del pueblo.  Por ello, los arrolobeños siempre fueron hábiles pescadores y muy duchos en todo lo que concerniese a la pesca de tipo fluvial.   Pero antes que se erigiese la primera casa-habitación en tal pueblo, mucho antes, en épocas prehistóricas, allá por el Neolítico-Calcolítico, ya había gente lanzando sus redes al río.  Los vestigios que quedan (entre ellos, muchas pesas de redes de piedra) en los parajes de Loh Tesítuh, Loh Mátuh, Vega la Cieva, Güertu del Bobu, Loh Jorcájuh o “El Tesu de la Vega Malosu”, asentados sobre promontorios en las márgenes del río, no muestran a las claras algunas la huella del hombre de la Prehistoria Reciente.

Procesión de San Isidro.  Año 1.982.  (Foto: “ARGAÑERU”)

     El río de Arrolobos –valga el inciso-  también fue objeto de trueque por parte de los freírih (frailes), como relataban antiguas generaciones de jurdanos y así se testimonia en ciertos documentos, que lo rebautizaron con el nombre de río Jordán, en recuerdo del río bíblico, donde Cristo fue bautizado por San Juan.  Frailes que levantaron conventos en los cuatro puntos cardinales de la comarca jurdana, con el fin, según se lee en viejos legajos, de rebautizar y llevar la verdadera fe de Nuestro Señor Jesucristo a los batuecos y jurdanos que habitan entre tan rigurosas breñas, donde, desde antiguo, se dize que fue habitación de salvajes, con lengua y uso diferentes a los nuestros (Crónica de la Reforma del Carmen, siglo XVI).  Los freírih exageraban interesadamente y confundían los escobones con lobos.  El caso es que cientos de jurdánuh fueron obligados a rebautizarse en el río que dieron en llamar El Jordán y sometidos a otros exorcismos.  Se les prohibió, igualmente, ciertas prácticas rituales, por ser contrarias a la autoridad de la Iglesia.  Todavía queda, como mudo testigo, un letrero oxidado, cerca del cuartel de la Guardia Civil de Nuñomoral, donde se lee Factoría del Jordán, en recuerdo de una de esas factorías, ubicada en las inmediaciones del río Jurde, que se levantaron a raíz de la visita a la comarca de Alfonso XIII, El Africano, cuando se volvieron a retomar, desde ópticas nacionalcatolicistas,los topónimos impuestos por los frailes.

Tío Julián Martín Cerezo

El buen amigo y gran tamborilero de Arrolobos, Tíu Julián Martín Cerezo, que seguirá tocando por inasibles y nebulosos mundos. (Foto: I.M.S.)

Tíu Julián fue un excelente tamborilero de Arrolobos, integrado en la ‘Corrobra’ Ehtámpah Jurdánah.   Él nos acompañó por muchos parajes de su pueblo y nos contó infinidad de historias antiguas, como la curiosísima leyenda de un legendario castillo que, al parecer, se encuentra en el Picu Gorronal, en la Sierra del Romeru.  O aquella otra de las Doh Princésah Mórah, de las que comentaba que estaban grabadas en dos “piédrah riéñah” (grauvaca) y que bien creímos que se trataba de dos estelas diademadas, de tiempos calcolíticos.  Tíu Julián, buen amigo nuestro, tocó muchos años en la procesión de San Isidro, patrón de la alquería y al que se celebra por todo lo alto el día 15 de mayo.   Asistí a varias procesiones y, luego, nos íbamos al bar de José, a calentar motores y a escucharle las notas antiquísimas que salían de su gaita y tamboril.  Mucho vino y muchos peces fritos o escabechados.

De fiesta en el bar de José Alonso.  (Foto: F.B.G.)
Una de las tradicionales y singulares eras de trilla que forman un armonioso conjunto a orillas del río Jurde. (Foto: ARCHIVO SAN ISIDRO ARROLOBOS)

Hogaño, el pueblo de Arrolobos da el pistoletazo de apertura de las fiestas el viernes, día 13, a eso de media tarde, cuando se montará la barra y se organizarán concursos y diversos juegos populares tanto para muchachos como para adultos.  Posteriormente, el programa habla de un encierro infantil, de una barbacoa al caer el día y para rematar la primera jornada, el grupo Musical Resaca, con bingo incluido.  El sábado, 15, actos religiosos en honor a San Isidro, sangría y pinchos para todos, V Carrera Popular San Isidro y, por la noche, la consabida verbena, a cargo del grupo Estrella Central.  El tercer y último día, se llevará a cabo, como cosa acostumbrada, la Romería de San Isidro, con acompañamiento de la charanga “Espectáculos Fabri”, la tan socorrida paella, que es toda una propaganda de las gastronomías valencianas y no de las propias de Las Hurdes (fomentando estas últimas se hace y se atrae turismo, que las paellas ya están los valencianos para promocionarlas) y, a media tarde, se escenificará uno de los actos más importantes de toda la fiesta: la representación de las antiguas faenas de trilla en las viejas eras de Arrolobos.  Por suerte, el pueblo de Arrolobos ha conservado sus típicas y tradicionales eras de la trilla, muy características de la comarca jurdana, realizadas a base de lanchas de pizarra y cantos rodados del río.  Una buena idea para que no se pierda, como lamentablemente ha pasado en otros sitios, es recrear tales faenas campesinas, sobre todo las inherentes a la trilla del centeno y del mijo, que eran los cereales fundamentales que se sembraban en los rózuh (terreno rozado y quemado para la siembra) de algunas suaves laderas de la montaña o de otros huertos aparentes.

La romería de San Isidro en el ameno paraje de “Las Érah”. (Foto: ARCHIVO SAN ISIDRO ARROLOBOS)
 La imagen de San Isidro en su romería. (Foto: ARCHIVO SAN ISIDRO ARROLOBOS)

Se echa de menos en el programa la alusión a la emblemática figura del tamborilero, la cual no puede faltar en ninguna fiesta tradicional de la comarca.  Ahora, se cuenta con una buena cantera en la Escuela de Tamborileros ubicada en la alquería jurdana de El Mesegal.  El tamborilero es parte del paisaje y el paisanaje de Las Hurdes.  Realza la estampa folklórica y etnomusicológica de la comarca y se erige en todo un atractivo turístico.  Ataviado con sus prendas tradicionales, despierta a los vecinos por la mañana con sus pasacalles, acompaña a la procesión, toca durante la Consagración en la misa, anima los ofertorios y mantiene los sones antiguos, muchos de ellos bailables y que solo se pueden ejecutar con la gaita y el tamboril.  Sustituir, como hacen en algunos pueblos, al tamborilero por una charanga en la procesión y en otros rituales, es no tener ni idea de lo que es el folklore popular ni tener interiorizados los usos y costumbres de la tierra.  La charanga también tiene su cometido en las fiestas, pero no cuando se trata de acompañar a ceremonias y actos avalados por la antigüedad de muchos siglos.

“Canteandu la parva”.  Escenificación de los antiguos quehaceres de trilla.  Fiestas de San Isidro (Foto: ARCHIVO SAN ISIDRO ARROLOBOS)

Foto superior:  “Argañéruh” acompañando a su patrón, en la romería junto al río Jurde. (Foto: ARCHIVO SAN ISIDRO ARROLOBOS)

Texto de Félix Barroso para su columna A Cuerpo Gentil, las opiniones e imágenes publicadas en esta columna son responsabilidad de su auto

Publicado el 12 de mayo de 2022

1 comentario
  1. Nosotros siempre tenemos un tamborilero amenizando la misa y la procesión de San Isidro por todo el pueblo el sábado. Todos los años viene, no hacemos excepción con esa tradición y no queremos que se pierda. Un saludo, y gracias por este artículo tan bonito.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

También te puede interesar

Las Hurdes rinde homenaje al apicultor

Pinofranqueado rendirá homenaje al apicultor con toda una jornada de fiesta el…

Hospederías de Extremadura, destinos con mucho encanto

La Red de Hospederías de Extremadura agrupa ocho edificios singulares

Los tesoros de la comarca Montánchez-Tamuja en la provincia de Cáceres

La comarca Montánchez-Tamuja en el centro de la provincia de Cáceres esconde…

Comer en Extremadura, un placer que alimenta

Extremadura se extiende sobre 41634 km2 donde viven poco más de un…