Déjate cautivar por la explosión primaveral de Monroy

La primavera es sin lugar a dudas una de las mejores épocas del año para perderse por Monroy y su entorno.

La explosión de la naturaleza se palpa en todos y cada uno de sus rincones. Siendo el municipio más grande de los Cuatro Lugares, Monroy está rodeado de una espectacular dehesa y de explotaciones ganaderas de vacuno, ovino y porcino.

La mejor manera de disfrutar del entorno es elegir una ruta de senderismo por la dehesa. Dar un paseo rodeado de olores, sonidos y sensaciones que son una invitación a la relajación y a la slow life.

El Cabril en primavera

Cascada de El Cabril (Fotografía de Juangu)

El paraje natural de El Cabril es uno de los recursos medioambientales más importantes. Cuando las lluvias son generosas se transforma en un paisaje espectacular con el agua como protagonista.

El arroyo fluye a los pies de la ermita de Santa Ana con saltos de agua y una majestuosa cascada. En este entorno anidan especies como la cigüeña negra, el buitre leonado, el alimoche y el milano.

El Ayuntamiento de Monroy dispone de una barandilla protectora para disfrutar del paisaje sin peligro. Es recomendable no sobrepasar dicha barandilla por lo accidentado del terreno y el peligro que entraña.

Los Romeo y Julieta monroyegos

Monroy tuvo su propia historia de Romeo y Julieta hace décadas con un amor imposible que terminó fatídicamente en este lugar. Los amantes cegados por la desdicha saltaron al vacío con un trágico desenlace.

El arroyo del Cabril que desemboca en el Almonte forma un serpenteante recorrido denominado Tranco del Diablo que invita a pasear.

Paraje de El Cabril, al fondo, ermita de Santa Ana

En El Cabril se ubica la ermita dedicada a la patrona de Monroy, Santa Ana. Aquí los vecinos celebran su romería cada lunes de Albillo (el lunes siguiente al de Pascua).

La Villa Romana en ojos de un niño

Otro de los parajes que se deben visitar obligatoriamente en primavera es la Villa Romana. Si elegimos hacer el recorrido a pie disfrutaremos de su preciosa dehesa repleta de charcas y arroyos.

El primer indicio que provocó el descubrimiento de la villa data de 1964. Un niño estaba segando cuando acudió a refrescarse a un arroyo y bajo el agua encontró los restos de un mosaico. El pequeño había visto esos mismos mosaicos en su Enciclopedia Álvarez y supo identificarlos a la perfección. Su hallazgo llegó a oídos de unos jóvenes que estudiaban en Cáceres y a partir de ahí se inició la investigación a finales de esa década.

Villa Romana de Monroy

El yacimiento está ubicado en el paraje ‘Los Mochuelos del Tesoro’ y ocupa cinco hectáreas. En esta villa se dedicaban a la agricultura y la ganadería y era también la residencia del propietario y su familia. Tenían una vivienda, termas, talleres y almacenes.

El pintor que restauró el castillo

El castillo de Monroy es su principal seña de identidad. Es además el punto de partida del municipio, ya que Fernando IV concedió a Hernán Pérez de Monroy (noble placentino) el privilegio de construir la fortaleza y habitarlo con hasta 100 vecinos.

El castillo-palacio data del siglo XIV y hoy en día pertenece a la Fundación Pablo Palazuelo que gestionan los herederos del pintor contemporáneo. Palazuelo falleció en 2007 y a lo largo de su trayectoria ganó el premio Kandinsky en 1952 y el Velázquez en 2004, entre otros.

El artista adquirió el castillo en ruinas en 1974 y se quedó cautivado por el entorno. Gracias a la ayuda de su hermano Juan emprendieron la ingente tarea de restauración de la fortaleza para convertirlo en lo que es hoy en día.

El recinto está dividido en tres áreas bien definidas y cuenta también con un foso defensivo de cinco metros de anchura. De su origen castrense derivó en un palacio con un patio interior y galería de estilo plateresco de gran belleza.

Pacimulos en los pozos

En el pozo del castillo, y en cada uno de los pozos de Monroy, se escoden los pacimulos, unos siniestros personajes que se llevaba a los niños si se asomaban. El castillo se puede visitar los miércoles y sábados previa solicitud al ayuntamiento.

Retablo de la Iglesia de Santa Catalina de Monroy

A solo tres minutos a pie se encuentra la iglesia parroquial de Santa Catalina levantada entre finales del siglo XV y el XVI.

En su interior, el retablo de madera de pino es un auténtico catequismo y sustituye al original que quedó alojado detrás del actual.

En Monroy podemos disfrutar de una agradable estancia ya que hay de todo. Apartamentos y casa rural, tiendas, bares, además de consultorio médico.

Publicado en abril de 2022

En primavera, visita también Calera de León

© Planveando Comunicaciones SL

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