Hamlet (del lado de acá)

Cuando uno lee un poco por encima la contraportada y algunas de las reseñas que se han publicado sobre Hamnet, la novela de la escritora Maggie O’Farrell publicada por Libros del Asteroide y ganadora del Women’s Prize por Fiction en 2020, lo primero que salta a la vista es el nombre de William Shakespeare y la idea de que el libro trata sobre la desgracia familiar que lo llevó a escribir Hamlet, su obra quizá más célebre. Pero el libro es más que eso. Tanto que yo diría que al final Shakespeare y Hamlet acaban por ser, casi, lo de menos. Pero el nombre del poeta inglés, claro, se impone, y tal vez por eso, para evitar que acabe por lastrar toda la historia, la autora haya preferido silenciarlo en sus páginas, refiriéndose a él apenas como el joven preceptor de latín o, más tarde, como el marido, de manera que, en todo momento, lo relacionado con él, a caballo siempre entre la realidad y la ficción, sucede como con sordina, en segundo plano. Y lo que viene a tener lugar delante, en un hermoso plano principal, con secuencias detenidas filmadas con primoroso lujo de detalles, es una historia íntima y cotidiana protagonizada, sobre todo, por mujeres. Cámara de Comercio de CáceresFundamentalmente por Agnes (modo en que la autora prefiere nombrar a la mujer del poeta, Anne Hathaway), una mujer enigmática, con una inteligencia y una sensibilidad en más de un sentido extraordinarias, pero también, en cierta medida, por sus hijas Susanna y Judith, su madrastra Joan o su suegra Mary, en torno a las cuales construye una novela que es histórica en un sentido muy especial y auténtico: no en la reconstrucción de la vida de Shakespeare o su familia, o la del período histórico que les tocó vivir, sino en su capacidad para ponernos en la piel de una mujer de entonces, de enfrentarnos a la rudeza, a la superstición, a la cerrazón de las costumbres, al poder avasallador de los hombres o a una indefensión frente a la enfermedad que, de manera colectiva, solo hemos vuelto a sentir por culpa de la COVID. Y lo que descubrimos, en ese viaje en el tiempo para mirar el mundo con otros ojos, nos emociona, porque al final, como señala la contraportada, la novela trata sobre “las pequeñas grandes cuestiones de cualquier existencia: la vida familiar, el afecto, el dolor y la pérdida”, cuestiones que cuatrocientos y pico años después nos siguen afectando. Y, por si no fuera bastante, para rematar la faena, al final nos sorprende con un juego casi metaliterario, uno de esos guiños en los que la literatura acaba por mirarse a sí misma, por explicarse, asomándonos a los resquicios en los que se da la mano con la realidad, a lo que la escritura puede tener de bálsamo, a los misterios, en definitiva, de la creación artística. Para terminar, si tuviera que elegir un adjetivo para definir Hamnet, tal vez sería sutil. Si Hamnet fuese un cuadro, podría ser de Vermeer. Si fuese una película, la podría haber filmado Dreyer, o el Minghella de El paciente inglés, o tantos otros directores (y directoras) que saben posar la cámara para alumbrar las cosas. No se la pierdan.

 

Hamnet

Maggie O’Farrell

Libros del Asteroide

23,95 euros

 

Texto de Juan Ramón Santos para su columna Con VE de Libro

Publicado el 25 de junio de 2021

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.