El Ayuntamiento de Aceituna publica su revista anual

Recientemente, ha salido a la calle el número correspondiente al año 2020 de la Revista Informativa que pone en circulación el Ayuntamiento de la localidad de Aceituna, situada a caballo entre las comarcas de Tierras de Granadilla y Valle del Alagón. Una revista bien maquetada y con un contenido muy sugestivo, no solo destinada a los vecinos, sino a todo aquel que esté interesado en la riqueza histórico-arqueológica, etnográfica, natural, gastronómica, etnomusicológica o antropológica del pueblo de los “canchaléruh”, que así son motejados sus habitantes, por ser recios, bravos y echados para adelante tanto en el trabajo como en la fiesta.  El profesor Josafat Clemente Pérez, hijo del pueblo y que lleva ya una buena gavilla de años como alcalde, es quien ha hecho posible tal revista, donde tienen cabida numerosas y variopintas firmas.

Tamborileros «canchaléruh» (hijos de Aceituna), en el homenaje a su paisano, tamborilero igualmente, TÍU VICENTI GARCÍA ALBA (Foto: F.B.G.)

Josafat Clemente Pérez, en la esquina de la izquierda, y Pilar Clemente Lorenzo (esquina derecha), alcalde y teniente alcalde, respectivamente, del Ayuntamiento de Aceituna, en la entrega de expedientes escolares en la Semana Cultural-2019. (Foto: «Canchalera»)

En esta ocasión, la revista se abre con el correspondiente Saluda del alcalde, donde se hace mención a la pandemia que azota al mundo, destacando que Aceituna ha sido el pueblo menos afectado de los que componen la Zona Básica de Salud de Montehermoso.  La médica de familia, incorporada recientemente a esta localidad, Nuria Tejeda Ramos, es la que toma la palabra a continuación.  Continúan otras páginas dedicadas a Cáritas Parroquial de Aceituna, a la AMPA local, a la Asociación de Amas de Casa Santa Marina, o a la Asociación Deportiva de Pesca.  Más adelante, un artículo firmado por Merche, da cuenta de la fiesta de San Sebahtián el Chicu, que se tenía que haber celebrado el jueves, 21 de enero, pero, mientras la pandemia sigue haciendo de las suyas, los festejos quedan totalmente relegados.  Una reseña a la polémica Ruta Xacobea de Galisteo a La Alberca ocupa la siguiente página, para dar paso a una magnífica crónica etnográfica de la profesora Pilar Clemente Lorenzo, compañera del alcalde en los quehaceres municipales, sobre las matanzas tradicionales de la zona.

El imponente y exento campanario de la iglesia parroquial de Aceituna, cargado de historia y de leyendas. (Foto: Ángel Briz)

Continúa la revista ofreciéndonos un maravilloso recorrido por el paraje natural de Lah Pótrah, que el pueblo de Aceituna comparte con el de Montehermoso y que, según comenta, Poli Pérez Durán, agente forestal y compañero de fatigas de Josafat y Pilar en las tareas consistoriales, ha sido incluido en el Parque Botánico creado por el Ayuntamiento.  Edwin nos trae una crónica sobre El Viejo Baúl, y Manuel titula la suya No ha sido fácil, en la que se da cuenta de la fundición de la nueva campana del antiquísimo campanil de la iglesia de Aceituna.  Y de este campanario exento se habla con mayor profundidad en el siguiente artículo, firmado por F.B.G., haciéndose un repaso por su historia y las leyendas que lo rodean.  Prosigue una magnífica exposición de Antonio González Cordero, Doctor en Prehistoria y Arqueólogo, sobre algunas manifestaciones de arte rupestre en el término e incluso dentro del casco urbano de la población, referidas a grabados en soporte granítico y enmarcados, generalmente, en etapas prehistóricas.  Un nuevo artículo de Poli Pérez nos habla de la figura del tamborilero, oficio que él también ejerce.  Poli realiza todo un recorrido por el pueblo, llamando la atención sobre los motivos que hacen alusión a estos músicos populares y que nunca faltaron en la localidad.

Sección poética

La antiquísima «Juenti de la Galihtea» (Fuente de la Galistea), que aparece en la contraportada de la revista, en torno a la cual también corren míticas historias. (Foto: Josafat Clemente).

La revista saca otros temas a relucir, como el de la Marcha Rosa Virtual 2020 o una reseña sobre los juegos antiguos, cuya autora es Ana Antón García. Posteriormente, se da un repaso a los proyectos y trabajos realizados a través del PER en el pasado año, entre los que se destaca la repoblación con 1.500 robles en la dehesa boyal y comunal, que fue declarada, en 2016, como Parque Periurbano de Conservación y Ocio, encontrándose en ella el Centro de Interpretación del Roble Melojo.  Igualmente, se significan los 20 nuevos proyectos para el año 2.021, como la creación de un puente senderista al sitio de Lah Pasaérah de San Pedru, sobre la Rivera del Broncu.

Se comentan, del mismo modo, las ayudas por nacimiento.  María Elena Domínguez Domínguez diserta sobre la violencia de género y G.P.A. acerca de las conductas para mejorar la autoestima.  Viene, luego, la correspondiente sección poética y de coplas populares, donde vemos las firmas de Beatriz Pérez Garrido, G.P.A., C.M.S., Prudencia Garrido Rina, MER, María Lucía Pérez Rina y otras anónimas, algunas de gran valor etnomusicológico, como el romance de ciegos de Peneque, lamentablemente incompleto.  No falta la sección gastronómica, a cargo de María Lucía Pérez Rina; una simpática página sobre vocabulario español-colombiano y vocabulario extremeño.  Finalmente, los pasatiempos y toda una galería de fotos antiguas.

El Centro de Interpretación de El Robledal, situado en la dehesa boyal y comunal de Aceituna, considerada como «Parque Periurbano y de Ocio» y en la que el roble melojo es el dueño y señor. (Foto: J.J. Sánchez Alcón).

El impresionante y rústico «Puenti de loh Ruánuh», sobre la rivera Tuna, en cuyas inmediaciones cuentan viejas historias locales y comarcales que se levantó la ciudad de «Ebra» o «Ébura» (los vestigios saltan a la vista de un inmenso asentamiento que abarca desde el Paleolítico Medio a épocas de la Antigüedad Tardía). (Foto: F.B.G.)

La revista se cierra, en su contraportada, con una foto de la legendaria y antiquísima Juenti de la Galihtea, aureolada por sugestivas leyendas e inmersa en unos espacios donde se rastrean vestigios que abarcan desde épocas del Paleolítico Medio (Pleistoceno superior) hasta el Período Tardoantiguo.  Se erige esta revista en todo un referente donde deberían mirarse numerosas localidades del norte cacereño, pues si en algo escasea la zona es en publicaciones en papel, a fin de que puedan acceder a ellas todo el mundo, que den a conocer los valores locales y comarcales.  Quitando la Revista Cultural que publica la Agrupación de Amigos de Ahigal, con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad y alguna otra de menor entidad, el listado se da por terminado.  Alguna más había, como la histórica revista de Las Hurdes, que nació en 1904 y que este mes de enero hace un año que dejó de publicarse, sin que ni una sola institución local, comarcal, provincial o autonómica haya movido un dedo para preguntar por su desaparición y poner los medios para que se siguiera viva.  Pero hablar de cultura en ciertas demarcaciones geográficas es predicar en desierto.  La cultura no da votos pero abre las mentes para que los votos que se echan en las urnas sean más cualificados y alejen a los que les importa un rábano los temas culturales.

Bara Dynamics

Texto de Félix Barroso para su columna A Cuerpo Gentil, las opiniones e imágenes publicadas en esta columna son responsabilidad de su autor.

Publicado el 30 de enero de 2021

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