Impresiones de un foráneo

Mover el tiempo

A la fecha de junio que nos encontramos ya habrían acabado las fiestas de la Feria de Plasencia, esas que no se han celebrado pero que el Consistorio de la ciudad promete convocar antes de que acabe el presente año. Uno se pregunta si pasará lo mismo el próximo agosto con el Martes Mayor pero intuyo que va a ser que sí. De haberse celebrado la Feria habríamos disfrutado de todo (como ya es sabido) y también del clima. No recuerdo reciente año que durante esos festejos tuviésemos unas temperaturas tan primaverales como las que nuestros cuerpos han disfrutado estos días; siempre hizo calor, el suficiente para  sudar las cañas y los rebujitos. Este año no ha habido ardor para transpirar la mascarilla, con eso nos quedamos, y también faltos de acontecimiento.

A uno no le gusta nada que le muevan los tiempos y las cosas. Prefiero prescindir y olvidar sin añorar y pasar a otra cosa, a la siguiente, tirar de eso tan manido que se define como carpe diem. Pienso que a otras personas les pasará algo parecido. Es como si un ser querido cumpliera años hoy mismo y nos dice que nos olvidemos, que ya lo celebraremos dentro de tres meses. Pues olvídate majo -le diría- a saber qué estamos haciendo en ese tiempo y en tan distante fecha. Claro, eso no afecta nada más que al bolsillo de unos pocos, pero una Feria no celebrada perjudica notablemente a la economía de una ciudad e incluso a la de una región.

Cantero Abogados Plasencia

Aún así, el cambio de celebraciones que conlleva el cambio de clima, quizá también el estado de ánimo y en definitiva de las ganas de festejar, infiere notablemente el estado de las personas y de las cosas que a estos atañen. Los toros con calor, el baile en la calle y con rebujitos, la sonrisa con el sol, la playa con bañador, los bocatas de jamón ibérico y las gambas al ajillo. Ya sé que en gran parte de América se celebra la Navidad en camiseta (uno lo ha sufrido), pero no me negarán que no es lo mismo. Eso de mover el tiempo desordena el cuerpo y la mente. Todo sea por el dinero; esa cosa que se hizo de forma redonda para que ruede y de papel para que vuele. Ya saben, esa especie de rocanrol que activa la economía.

Publicado el 14 de junio de 2020

Texto de de Alfonso Trulls para su columna Impresiones de un Foráneo

Felipe Gil cortador de jamón Plasencia

 

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