La hora de la verdad del comercio local

Ha llegado la hora de la verdad del comercio local. De saber si estamos dispuestos a seguir siendo solidarios con los negocios que están dando la talla durante el confinamiento social por el coronavirus o seremos unos desagradecidos cuando acabe esta pesadilla.

De saber si hemos tomado conciencia, o solo es una pose, de que solo el comercio de proximidad genera riqueza en nuestro entorno. No tengo noticias de que grandes plataformas tributen ni de que generen empleo por estos lares. Permítanme la ironía, demagogia para algunos seguro. Pero he visto a vecinos currantes arremangarse para llevarte la compra a casa cuando más miedo daba salir a la calle y otros que han chapado, claro, con la angustia de que los ahorros dan de sí lo que dan de sí, claro también. Como mis idolatrados sanitarios, merecen un aplauso y no solo aplausos.  Como el personal sanitario, dicho sea de paso.

Lo esencial del comercio de proximidad

De repente el dichoso Covid-19 nos ha hecho ver que unos y otros, el personal de limpieza, los policías, los reponedores… son realmente los trabajadores esenciales. Algunos a sabiendas de que el futuro es especialmente incierto hablando de la crisis económica. De la sanitaria no hace falta recordar que nos ha enfrentado con la verdad absoluta de que somos mortales, solo que relativizamos.

Nuestro futuro próximo tiene muchas incertidumbres, pero más para unos que para otros. La buena noticia es que todos podemos contribuir a que sea más llevadero y no solo por ellos, sino por todos. Es de perogrullo, pero el dinero que invertimos en nuestro entorno, sigue circulando y es una cadena necesaria para mantener nuestro estado de bienestar. De primero de Barrio Sésamo, pero no sé si después del coronavirus volveré a escuchar el consejo de que si hubiera comprado las zapatillas al niño en un sitio cuyo nombre me reservo, me habrían costado tres euros, tres, más baratas que en Calzados 1918, un comercio centenario de Plasencia.

Grandes retos del comercio local en nuestros micromundos

Lo sé. Vienen tiempos difíciles y vamos a tener que mirar la peseta. También el comercio local tendrá que tener la habilidad de adaptarse para dar un servicio más competitivo, de comunicar sus ventajas y de proclamar a los cuatro vientos que siguen abiertos. Suya es también, por supuesto, la responsabilidad y la necesidad de concienciar a la sociedad.

Ahora va a haber para quien tres euros de aquí y tres euros de allá sean más necesarios que en mucho tiempo. No solo una cuestión de ahorro y hete aquí que la defensa del comercio local hay que creérsela. Si compro las zapatillas, en la zapatería comprarán en la librería, donde comprarán las ruedas del coche en un taller, cuyo dueño podrá contratar a más operarios que podrán sentarse en una terraza. En fin, estas pequeñas cosas de nuestros micromundos, donde yo no he visto nunca a los grandes magnates que tributan fuera tomándose ni un menú del día.

Sin caer tampoco en el maniqueísmo tan hispano de demonizar nada ni a nadie. Sobre todo para ser realistas en este mundo globalizado que nos arrastra y mira para otro lado si hablamos de las condiciones laborales de quienes les ha tocado producir por cuatro perras, hasta niños, o de los efectos medioambientales. Es cuestión de conciencias, hábitos, valores…

Grandes ejemplos en la cadena social

De hecho hay, incluso, destacadas iniciativas de venta online como Cáceres Digital, la plataforma de la Cámara de Comercio de Cáceres en defensa del comercio de proximidad, que está haciendo además el esfuerzo de dar la opción de sumarse por cero euros.

Ya se sabe que el concepto de comercio local es amplio. Es la tiendita, además, de confianza; es el bar, qué lugares tan gratos, por cierto, para conversar; es la empresa que cuida los columpios o los desinfecta y crea empleo o es la gente emprendedora y comprometida con la sociedad. Como La Pajarita Pájara en Plasencia, que ha puesto al servicio del comercio local toda su creatividad y por su cuenta y riesgo ha lanzado una campaña con bonitas ilustraciones bajo el lema “Compra local-Piensa global”.

 

Una responsabilidad empresarial en la que hemos coincido con ella en esta casa, donde en el minuto uno del confinamiento apostamos por promocionar el comercio local. El comercio local lo formamos todos y en Plasencia, donde tenemos nuestra sede social, decidimos poner planVE, editora también de la revista Planes Plasencia, a disposición de todo el que estuviera ofreciendo algún servicio durante la cuarentena para figurar sin coste alguno en este listado de comercios de Plasencia. Para lo que contamos con la colaboración de la concejalía de Comercio y la gerente del sector en la cadena de transmisión a las distintas asociaciones profesionales.

Esto es una cadena y nosotras, una empresa de Comunicación cien por cien extremeña dedicada a la promoción, lo teníamos claro. Nuestros patrocinadores, por suerte, lo saben y el cuerpo nos pide darles las gracias de corazón. Solo nos resta, queridos lectores, pedirles a ustedes que sepan valorar el esfuerzo del comercio de proximidad en toda su extensión. En todo caso, solo es mi opinión y una pequeña llamada de atención.

Publicado en mayo de 2020

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