Conoce la provincia de Cáceres a vista de pájaro

Un paseo por las calles de pueblos y ciudades cacereñas puede convertirse en una satisfactoria experiencia ornitológica. Decenas de aves eligen palacios, iglesias, campanarios o tejados para desarrollar su vida en completa armonía con el ser humano.

Las poblaciones de la provincia de Cáceres tienen bajos índices de contaminación en comparación con otras localizaciones de la península y además Extremadura es una región que cuenta con numerosas áreas declaradas ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).

Ciudades pequeñas, tranquilas y apacibles son el lugar predilecto para que cientos de pájaros aniden en significativos monumentos o en zonas verdes y ajardinadas.

Puntos PIO en Plasencia

Plasencia es una ciudad con un entorno acuático privilegiado para las aves. La capital del Jerte alberga hasta 80 especies de aves en diferentes localizaciones.

Abubilla. Fotografía de Daniel Iglesias

Los denominados PIO (Puntos de Interés Ornitológico) son los enclaves señalados para la observación de aves en su entorno natural. Algunos de ellos están ubicados en zonas acuáticas: La Isla, el Puente de San Lázaro o el Cachón, pero otros están localizados en el casco histórico en la zona de la catedral, Santo Domingo y San Nicolás.

Mirlos, petirrojos, verdecillos o mosquiteros se dejan ver en las proximidades del río y alegran la vista y el oído con sus vuelos y cantos.

Los cernícalos primillas, vencejos, aviones y golondrinas anidan en cornisas, tejas o recovecos de edificios históricos. Un paseo nocturno por el centro de Plasencia desvela la presencia de mochuelos o lechuzas que aprovechan la oscuridad para buscar alimento.

Cáceres y su festival de las aves

La capital cacereña custodia a más de 50 especies de aves entre sus edificios históricos, jardines y el Parque del Príncipe. El petirrojo, conocido como el amigo del jardinero, vive en las zonas verdes acompañado de gorriones, urracas, papamoscas gris, rabilargos o tórtola turca. En ocasiones también se escucha el canto del ruiseñor y del jilguero y el piar del estornino.

También es fácil ver a carboneros y herrerillos en el Paseo de Cánovas o al elegante y colorido martín pescador en el Parque del Príncipe.

Cada primavera Cáceres celebra el Festival de las Aves con actividades que conjugan patrimonio cultural con naturaleza y al ser una de las ciudades que acoge colonias de cernícalo primilla su ciudad monumental tiene la categoría de ZEPA.

ZEPAS urbanas del proyecto LIFE

Cernícalo. Fotografía de Daniel Iglesias

El cernícalo primilla es una especie protegida respaldada por el proyecto LIFE y que tiene gran importancia en la provincia de Cáceres.

Este ave falconiforme está localizada en 19 ZEPAS urbanas de la región, entre ellas en las poblaciones cacereñas de Belvís de Monroy, Brozas, Cáceres, Garrovillas, Jaraíz de la Vera, Plasencia, Saucedilla y Trujillo.

Es habitual verlos sobrevolar sobre los monumentos de Cáceres o anidando en tejados, mechinales o muros históricos de Plasencia y Trujillo.

Los cielos de Trujillo

Las calles de Trujillo en su parte antigua son una de las zonas destacadas de la provincia para disfrutar del Birding urbano: palacios, iglesias, la Plaza Mayor o el Castillo acogen a numerosos ejemplares de avifauna.

Avión Común. Fotografía de Daniel Iglesias

Decenas de cigüeñas blancas observan la vida pasar desde sus enormes nidos en lo alto de edificios emblemáticos. El cernícalo primilla también llega por primavera para dejarse ver en tejados y chimeneas.

Los vencejos sobrevuelan a gran velocidad la Plaza Mayor bajo la atenta mirada de la estatúa de Pizarro. Otras aves comunes eligen Trujillo como morada y es el caso de golondrinas, aviones o grajillas. Aquí encuentran abundante alimento y grietas y recodos que facilitan su nidificación.

Especies cada vez más urbanas

De manera excepcional se pueden ver (o escuchar) a especies que se acercan a las ciudades en busca de alimento como el milano negro. Otras, como el águila calzada, el águila calzada, el aguilucho cenizo, el cárabo o el búho chico, revolotean a vista de pájaro sobre los tejados extremeños.

Los autillos, camuflados en la noche, son habituales en la mayoría de las poblaciones donde les delata su inconfundible canto. Las aves paseriformes forman parte de la decoración natural de los pueblos extremeños: golondrinas y aviones son especies migratorias que cada año surcan los cielos para anidar en cornisas de edificios al comienzo de la primavera.

Cigüeñas cacereñas

Las cigüeñas son el ave más popular de los campanarios de la provincia de Cáceres y se pueden divisar en la práctica totalidad de los pueblos cacereños.

Cigüeña. Fotografía de Daniel Iglesias

Son seña de identidad de Extremadura porque la región recibe alrededor de 11.000 parejas de zancudas cada año. Un buen lugar para disfrutarlas es El Gordo, conocido como el pueblo de las cigüeñas, que llegó a tener más cigüeñas que vecinos.

Otro rincón singular para saber más sobre esta especie tan nuestra es Malpartida de Cáceres, elegido Pueblo Europeo de la Cigüeña, con colonias asentadas en edificios del casco urbano y sobre los bolos de granito del Monumento Natural de Los Barruecos.

Los amantes de la avifauna tienen en la provincia de Cáceres un tesoro ornitológico, y aparte de disfrutar de las aves en espacios urbanos, pueden perderse por los numerosos rincones naturales para observar sus vuelos, sus costumbres o sus nidos.

 

 

Imagen superior: Aguilucho cenizo, fotografía de Daniel Iglesias

Publicado noviembre 2019

 

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