pan de Serradilla Extremadura

Santuarios del pan artesano en Extremadura

Si es usted de los que compran pan artesano allá donde van, sepan que existen verdaderos santuarios en Extremadura que harán que su escapada sea una experiencia redonda. Solo el aroma a pan recién cocido evoca recuerdos o sencillamente desata emociones y es un olor muy característicos en muchos pueblos de Extremadura donde aún se puede comprar el pan de toda la vida. Saborearlo ya son palabras mayores y con razón las tahonas se han convertido en todo un atractivo turístico.

Sobre todo en la Extremadura más rural, donde no solo se puede encontrar una panadería de pan artesano tradicional al cruzar una esquina, sino dignísimos panes creativos, ecológicos o pura delicatessen que, además, son ejemplos de emprendimiento ahora que tanto se habla de la despoblación en los pueblos. Esta es una guía de ricos panes por Extremadura donde no están todos los que son, es imposible, pero desde luego sí son todos los que están y son casos bien representativos.

El pan artesano, todo un reclamo turístico en los pueblos

Bien podría llamarse una ruta de pan, pan, porque es por lo que preguntan los turistas cuando llegan a los pueblos, que hemos querido hacer rural para ofrecer un aliciente más en estas escapadas. En algunos casos la tahona es toda una oficina de turismo y si no, que se lo digan a la Tahona d’ Arriba de Serradilla, junto al Parque Nacional de Monfragüe, en cuya fachada se puede leer M’agüeli a bollu. Dentro se cuece mucho más que el pan porque la tahona de Eduardo Gómez y hermanos es también un templo de la cultura serradillana donde hasta el pan de masa madre tiene nombre propio, pan de massa mairi, que el visitante puede incluso ver salir del horno de leña en una de esas palas largas que ya apenas se encuentran.

cartel Las Habazas

También pegado a Monfragüe, en Malpartida de Plasencia, solo la simpatía de Marisol o Manoli anima a llevarse más de uno de los panes de pueblo que elabora la Panadería Serrano Tejeda. A sabiendas de que el auténtico pan artesanal dura varios días bien cubierto con un trapo.

Marisol y Manoli derrochan simpatía en su panadería de Malpartida de Plasencia, aquí con nuestras periodistas Marian Castillo y Pilar Armero en modo #turismolaboral.

Pero no solo de pan de pueblo viven los mejores paladares y buena prueba de ello es la Panadería de la Virgen del Río en Talaván, donde no viven más de mil vecinos a media hora de Cáceres, que tienen la suerte de contar con una de las panaderías de referencia en Extremadura en que José Antonio Rodríguez Maestre ha convertido la tahona que heredó de su abuelo.

Destinos de Extremadura con pan ecológico de primera división

La panadería de Talaván es toda una boutique del pan donde no falta a diario el pan de pueblo, pero donde dos veces por semana se hornean panes ecológicos con variedades de lo más sorprendentes. Sirve también a diez puntos de venta en la capital cacereña así como a establecimientos hoteleros y no falta en eventos como la feria de la tenca, símbolo de la comarca Tajo, Salor y Almonte por donde cruza la Vía de la Plata.

El propio sector alaba la reconversión del panadero de Talaván dado el peso de la tradición en su horno. Lo que no pesó sobre otro de los grandes panaderos de Extremadura, Vicente García Álvarez, que llegó de nuevas hará cuatro años. Eso sí, tras colgar la bata de farmacéutico. “Era muy arriesgado y a mi familia la tenía escandalizada, pero donde ellos vieron el riesgo, yo vi la oportunidad” y hoy en día la panadería artesana Masa Madre Eco de Almendralejo es ya todo un referente. “Lo que hice fue unir una pasión al convencimiento de que con el pan bueno invertimos en salud porque anda que no me llegaba gente a la botica con problemas estomacales, por ejemplo”.

He ahí una de las bondades del auténtico pan artesano, que es saludable, porque como los buenos vinos, lleva un proceso lento de fermentación y está hecho con masa madre sin levaduras y harinas solo naturales. Son panes con muy bajos niveles de azúcares de manera que se digieren mejor y engordan menos y eso que ofrece infinidad de versiones. Hasta de cerveza negra en la panadería de Almendralejo, cuna del cava y del Romanticismo extremeño. O de salmorejo en verano, de castaña en otoño o de cerezas de Jerte en primavera trabajando productos de temporada y todos, todos, amasados con grandes dosis de paciencia y cariño.

cartel palacio carvajal girón plasencia

En la misma liga juega Pan Contigo, que revolucionó el oficio porque además de vender pan artesano, enseña a hacerlo. Está en Badajoz capital, pero es un caso único porque por sus aulas han pasado ya más de 1.400 alumnos, incluso de Portugal, que se han familiarizado con esta cultura del pan. “Hay que divulgarlo para apreciarlo -Eugenio Garrido lo tiene claro– porque una barra de30 céntimos no es pan. El problema está en las harinas porque son caras y en los procesos de producción porque para hacer pan de calidad no se puede tener prisa”.

Palabra de divulgador que no duda en señalar a la Ecotahona del Ambroz como los pioneros en Extremadura. De hecho la primera tahona ecológica de Extremadura, que está en Plasencia, figura en el hit parade nacional. Fernando Bernaldo de Quirós puede presumir de haber cumplido un sueño que emprendió en plena crisis, en 2007, y de decir que su pan es único, que solo se puede hacer aquí, de lo natural que es.

Pan artesano de Antonio García en Ceclavín

Pan artesano de Antonio García en Ceclavín

Tahonas en pueblos frente a la despoblación

Banca Pueyo Extremadura

Además de esos destinos de pan ecológico, hay ejemplos que destacan además como proyectos de emprendimiento rural en manos de familias jóvenes. Como los de Carmen María Castillo y José Feliciano Hernández, que a sus 33 años regentan respectivamente las tahonas de Tamurejo, en plena Reserva de la Biosfera de la Siberia extremeña, y la de Cabezabellosa en la otra punta, en las Tierras de Granadilla del norte de Extremadura. Ella por tradición familiar porque es la tercera generación de La hermana Antonia, la panadería de la que presume Tamurejo, y él porque buscaba un horno de los de toda la vida en un pueblo tranquilo para probar suerte como negocio propio. Han sido tan bien acogidos, que los pocos vecinos de uno y otro pueblo, han dejado también en sus manos la elaboración de sus preciados dulces típicos: el bodigo de Tamurejo y el hornazo de Cabezabellosa.

Ambos han hecho de su oficio un estilo de vida y mantienen vivos los hornos de leña que impregnan los pueblos de un aroma especial. Aunque hay pueblos con suerte como Esparragosa de Lares, donde no solo tienen la Virgen de la Cueva extremeña, sino hasta dos tahonas para 900 vecinos: el horno de los cirilos y el horno de la iglesia. Panes que solo pueden comprarse allí como es el caso de la panadería de Tani y Mari Ángeles en Guijo de Santa Bárbara, el pueblo más alto de la comarca de La Vera , y que se ha revelado como un complemento ideal para una ruta de senderismo al Trabuquete.

Son tahonas con historia y con historias tan entrañables como la Tahona de Juan en Casas de Don Pedro, cuyos fundadores aún viven encima del horno de leña y del despacho que hoy en día atienden los hijos de Antonia y Juan. Relevo generacional que para sí quisieran otros muchos artesanos, conscientes de que es un oficio muy sacrificado, pero tan reconfortante como tan bien saben Antonio Sánchez de Ceclavín o los Ruiz Calero de Garbayuela, a un paso de la rotonda más bonita de Extremadura.

En definitiva destinos donde ningún pan es igual a otro, nada que ver con los procesos industriales, y donde las tahonas se convierten en un complemento ideal para el turista que busque experiencias únicas.

Publicado en octubre de 2019

@Planveando Comunicaciones SL

6 thoughts on “Santuarios del pan artesano en Extremadura”

  1. Buenas… Se han dejado para atrás, la localidad de San Vicente de Alcántara, donde realizan pan en horno de leña!! Todo un placer para el sentido del gusto y de la vista!!!, Se llama el “Horno de las cabeceras”

    Saludos

    1. Muchas gracias por la recomendación, que seguro que está rico rico! Pero como decimos en el reportaje, no están todos los que son porque es imposible, pero tomamos nota.

  2. Si no probais el pan de mi pueblo, no sabreís lo que es un pan artesano y de horno de leña de mas de 50 años. Tradición, artesanía, calidad y delicia se unen en unos pocos cm en el pan de MIRABEL. No desaprovecheis la oportunidad de probarlo si teneis opción. Da igual solo o acompañado de cualquier embutido, aceite o mermelada en forma de tostada.
    De verdad, desde mi humilde opinión y siendo todo un enamorado del pan, es para probarlo al menos una vez en la vida, aunque no será la única, porque te quedarás con ganas de mas.
    RECUERDEN, PAN DE MIRABEL!!!!!

  3. Es verdad que tenemos un buen pan, pero no están todos los que son ni son todos los que están…en Arroyo de la Luz tenemos el pan candeal cocido en horno de leña y también panes especiales…ven a conocernos no te defraudaremos.

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