Una escapada entre cerezas del Valle del Jerte

Desde finales de la primavera y hasta bien entrado el verano el Valle de Jerte se tiñe de verde y rojo con la explosión de las cerezas en las laderas de la comarca. Un rincón único en el mundo para pasear entre miles de cerezos y saborear sus deliciosas picotas.

El Jerte se encuentra en plena ebullición desde el mes de mayo y hasta finales de julio. El motor de la economía comarcal, la recogida a mano del fruto de la cereza, es también la oportunidad idónea para vivir la campaña de recolección a pie de árbol. No sólo caminar entre cerezos, sino sumarnos como un jornalero más a recoger la fruta directamente del árbol y degustarla.

Recolectar y degustar cerezas a pie de árbol

Diversos alojamientos ofrecen al viajero la posibilidad de participar en las tareas de recolección de la cereza en un paquete turístico en el que también se incluyen el hospedaje y el traslado a la finca. Una actividad ideal para compartir en familia o para personas mayores ya que no es necesario recorrer largas distancias.

El visitante participa como un agricultor más y recibe las instrucciones precisas para llenar los canastos de cerezas. Además cuenta con un aliciente añadido: puede degustar la deliciosa picota in situ.

La invitación no puede ser más sugerente y sabrosa y es una de las actividades más demandadas de la Cerecera, un programa de actividades que invita al turista a conocer la comarca en plena efervescencia.

Durante la temporada de recolección, la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte abre sus puertas cada sábado para mostrar cómo es todo el proceso de recepción, el calibrado de la cereza y los preparativos para su venta (las plazas son limitadas bajo inscripción previa en el teléfono 927 035235).

Las cerezas del Valle del Jerte viajan cada año a diferentes rincones de Europa, como Gran Bretaña, Alemania, Suiza, Dinamarca o Bélgica. Se puede comprar y saborear la sabrosa fruta extremeña hasta en países tan lejanos como Rusia y Brasil. Para los que tienen la suerte de estar más cerca de Extremadura y del Valle, esta es la época del año más dinámica y genuina.

La naturaleza presenta su cara más amable: una flora exuberante, el despertar de la fauna y paisajes de ensueño con temperaturas suaves y agradables.

Senderos para recorrer la comarca a pie

La maravillosa riqueza medioambiental del Valle del Jerte invita a estar en contacto con la naturaleza, escuchar sus sonidos y transportarnos con sus olores y sensaciones. La Red de Senderos del Sistema Central, vertebrado por el GR 10 (Gran Recorrido), ofrece rutas y caminos tradicionales para los amantes del senderismo.

Hay todo tipo de itinerarios señalizados, dependiendo de las condiciones físicas y las preferencias de cada caminante. Algunos de ellos de pequeño recorrido o senderos locales que suman 175 kilómetros de distancia entre las once localidades de la comarca.

Los senderos del Valle del Jerte permiten realizar el mismo itinerario que hizo Carlos V cuando eligió Cuacos de Yuste como retiro.

Conocer las minas de wolframio en Tornavacas, el canchal del Maqui en El Torno, la ruta de las juderías en Cabezuela del Valle, el robledal de Barrado, o la Garganta de los Infiernos de Jerte para concluir con un refrescante chapuzón en ‘Los Pilones’.

Pedalea por 160 kilómetros señalizados

Los aficionados a la bicicleta de montaña o todo terreno disponen de un centro BTT en el Valle del Jerte con seis rutas diseñadas específicamente para la práctica de este deporte.

La red suma 160 kilómetros de senderos balizados para desplazarse entre los pueblos de la comarca y el ciclista puede confeccionar su itinerario según sus preferencias.

Cada señalización incluye información de la ruta, el sentido de la marcha o la dificultad del itinerario, entre otros datos. La bicicleta se convierte en un medio de transporte ideal para movernos por el Valle y además descubrir lugares increíbles.

La comarca cacereña también ofrece diversas opciones de multiaventura para los más atrevidos y muchas de ellas son auténticamente refrescantes. El barranquismo, los paseos en piragua y kayak o el rafting permiten conocer el Valle de una manera diferente.

La visita al Jerte se puede complementar con espeleología, paintball, escalada o parapente para aquellos que les guste vivir nuevas experiencias.

Las numerosas cascadas, arroyos, ríos y pozas naturales son un pequeño oasis para refrescarnos en días de sol y subida de temperaturas y son la excusa perfecta para pasar unos días entre amigos o divertirse con niños.

Un menú elaborado a base de cerezas

Una visita llena de emociones abre el apetito a cualquiera y durante la programación de la Cerecera la gastronomía tiene una importancia especial.

Hasta el 21 de julio los restaurantes de la comarca participan en las Jornadas Gastronómicas de la Cereza Picota con menús confeccionados a base de cerezas.

Empezar con unas croquetas de boletus con mermelada de cerezas, seguir con gazpacho de cerezas con mouse de anchoa, un lenguado relleno de cerezas confitadas o un solomillo ibérico con miel de cerezas para terminar con una torrija rellena de helado de cerezas.

Para probar todas estas delicias es necesario reservar con antelación en el restaurante elegido.

 

Publicado junio 2019

©Planveando Comunicaciones

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