La Corrobra Estampas Jurdanas prepara luh javíuh para estar presente en Guitarvera

Sabido es que el festival de Guitarvera (su eco ya está traspasando muchas fronteras) es una emblemática manifestación de la Cultura Tradicional-Popular que vio la luz allá por el año 2002, cuando un grupo de vecinos de Villanueva de la Vera, pertenecientes a colectivos varios, deciden ensalzar y poner en valor la figura del guitarrero, todo un personaje incardinado en el mundo festivo de la comarca natural de la Vera y de  otras áreas cercanas, tanto de la provincia cacereña como la abulense, con características etnomusicológicas semejantes.

Con el apoyo del Ayuntamiento de la mencionada población, los responsables de Guitarvera se vuelcan en alma y cuerpo en dedicar todo un fin de semana del florido mes de mayo no solo a los temas folklóricos, sino a montar exposiciones en la Casa Azul o en la plaza mayor; organizar rutas de senderismo; impartir conferencias sobre la historia, la arqueología o las mil y una facetas del transcurrir socioantropológico del mundo de los veratos.   Se pretende, en el fondo, abrir la localidad de Villanueva por la mitad, para mostrar vívidamente, a pecho descubierto y sin artificialidad alguna, toda la enjundia que entraña la villa verata, desde sus valores humanos a su arquitectura tradicional.

La vieja y ambulante fragua. Foto: Archivo de José María Castañar Timón

 

Tabaqueras de La Vera. Foto: Archivo de José María Castañar Timón

Hogaño, en la edición de Guitarvera-2019, el lema que inspira esta VIII magna concentración de Cultura Popular lleva por título Vamos al jardín; por lo que todas las actividades programadas girarán en torno a la Flora y las Flores de la Vera.

José María Castañar Timón, uno de los máximos responsables de Guitarvera

 

A la hora de caer las doce horas, en los umbrales del mediodía, la Corrobra Estampas Jurdanas, junto con otros muchos grupos invitados, se acercará hasta la plaza mayor y dará comienzo la zambra, o como dicen los jurdanos la furriona y los rejuíjuh.  En esta misma mañana, sobre las 8,30 horas, abrirá sus puertas, en la plaza de Aniceto Marinas, una exposición temática y la actividad Ven a colaborar en el montaje.  Igualmente, en la calle Pósito, a las 11,30 horas, entrará en movimiento el taller de Iniciación a la jota, a cargo de Chulumi.  Al poco de rebasar el meridiano de la jornada, se desparramarán por el circuito guitarrero la gente del grupo La Jara, procedentes de Azuqueca de Henares (Guadalajara); Sangre Castúa, del hogar extremeño de Guadalajara; los Pastores de Casavieja (Ávila); El Tenaco, de Arenas de San Pedro (Ávila); Jaravera, de Talavera de la Reina (Toledo); la Cantarera, de Herrera del Duque (Badajoz); el Calderero, de Villa de Pela (Badajoz); Velaile, de Jaraíz de la Vera (Cáceres); Majaelbierzo, de Talaveruela de la Vera (Cáceres); Chulumi, de Villamundo de la Vera; el Madroñal, de Villanueva de la Vera y la referida Corrobra Estampas  Jurdanas, integrada por un nutrido grupo de jurdanos de diferentes concejos de la comarca natural de Las Hurdes.

Pastores veratos tocando sus calderos en Villanueva de la Vera. Foto: Archivo de José María Castañar Timón

Un miembro de la Corrobra declamando un antiquísimo romance pastoril. Foto: José María Domínguez Moreno

La gente de dicha Corrobra son paisanos de a pie, caracterizados de pastores.  No hay que olvidar que el territorio jurdano fue una antiquísima comunidad pastoril, por cuyas altivas y comunales sierras triscaban miles de cabras antes que la abusiva repoblación con especies alóctonas, acontecida en tiempos de la dictadura franquista, menguara la raza autóctona de la cabra laneca hasta casi su extinción.  Estos pastores llevarán a Villanueva de la Vera sus ancestrales romances, así como otras piezas de su riquísimo cancionero tradicional, entonado al compás de arcaicos instrumentos, como los cencerros, los garrotes, la gaita y el tamboril.

Dos jurdanos bien prantáuh de la Corrobra Estampas Jurdanas caracterizados de antiguos pastores,. Foto: José María Domínguez Moreno

Parte de la Corrobra en el festival Tinajero de Pasarón de La Vera. Foto: José María Domínguez Moreno

O sus cuentos, leyendas, chascarrillos y otras historias, aprendidos por tradición oral en los seránuh (tertulias en las noches otoñales e invernales en torno a la lumbre del hogar) o al olor de las majadas. Igualmente, presentarán algunos rejuijuh de los viejos entruéjuh, en los que los cabreros fueron siempre sus protagonistas, como aquellos relacionados con el mitológico personaje de El Morcillu o Don Pericu o La Vaca Pinta.  Este rejuiju tauromáquico rinde homenaje a la vaca cachana, raza vacuna ya desaparecida de la comarca de Las Hurdes y de la que cuentan que eran hijas de la Vaca Dulia, la de las siete ubres, con las que amamantaban a otros seres legendarios de la zona: los Jáncanuh, temidos personajes de la familia de los cíclopes.

Alumnos del antiguo Hogar Escolar de Nuñomoral, procedentes de multitud de pueblos jurdanos que formaron parte de una agrupación infantil de bailes y danzas de la comarca: el embrión de la Corrobra Estampas Jurdanas. Foto: S. M.M.

La Corrobra Estampas Jurdanas se consolida a principios de los años 90 del pasado siglo XX.  Cada miembro es, como se suele decir, de su casa, de su alquería, de su lugar y de su concejo.  Nunca hay ni hubo ensayos previos.  Cada cual interpreta los variopintos y multicolores flecos de la Cultura Tradicional tal y como lo vivió y lo interiorizó desde que lo echó su madre al mundo.

La Corrobra Estampas Jurdanas desfilando por las calles de Alpedrihna (Portugal). Foto: José María Domínguez Moreno

Esta gente, que ya ha tenido muchas bajas en sus batallas etnomusicológicas (descansen en paz en el Reino de la Nada), han pateado numerosas calles y plazuelas de España y Portugal, desmitificando siempre los falsos, calumniosos  e injuriosos mitos y esteorotipos con los que se solazaron escritores  y cineastas cargados de prejuicios y de mala baba, tal que el celebrado aragonés Luis Buñuel, al que ahora, en estos días, le hacen andar por el laberinto de las tortugas en una película de animación que está de moda, pero que no tiene el valor de denunciar la tremenda injusticia que cometió dicho cineasta turolense con los hombres y las tierras de Las Hurdes en su montaje de Tierra sin pan (1932).

Publicado el 7 de mayo de 2019

Lee más de Félix Barroso Gutiérrez en su columna A Cuerpo Gentil

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