Bitacora verata

La prodigiosa década de 1980

Es octubre nos fuimos unos días de asueto y descanso a Ibiza, pensando que estaría desmasificada, como acusaba la prensa comentando la afluencia del turismo a la isla No era así. Estaba tan masificada como en agosto. Mi amigo Pepe, de Ibiza, dice que sobran quince mil coches en la isla. No sé. A mí me parece que más porque las carreteras, incluidas las secundarias, en octubre, parecían la Gran Vía de Madrid, o poco menos.

Durante la estancia tuve tiempo para preparar la presentación de mi próximo libro “Memorias de Ibiza, la prodigiosa década de los 80” que tendrá lugar el próximo día 15 de noviembre, a las 19,30 h. en la sala del Club Diario de Ibiza, 450 páginas. Ediciones Balafi de Eivissa. Y para conocimiento de amigos y lectores comento que se trata de unas memorias de autor en aquella prodigiosa década de 1980 en la isla de Ibiza, no con el ánimo de hacer historia o plantear una crónica, ni tan siquiera analizar el desarrollo de aquel tiempo de la cola del siglo XX sino de realizar un remember, suscitar un fogonazo personal pero objetivo de lo que fue aquella década de los 80 en Ibiza, amasada con el atractivo de las fiestas, los acontecimientos de interés y curiosos, los artistas e intelectuales más relevantes en cualquiera de sus manifestaciones y los famosos y su prensa rosa. Un espacio en el que lo que importaba era la alegría de vivir, de disfrutar de los amigos y el simple relax del non fare niente, de dejarse llevar por el rumor del mar o las noches divertidas bajo las estrellas, de ser felices, de “pasarlo bien”, la “joie de vivre”, que dirían los franceses…

De todas formas, mi intento es dar a conocer aquella década, la mejor no solo de Ibiza sino de La Vera y España en general. Luego vendría poco más tarde el inicio de la crisis económica que estamos afrontando y en la que nos cabe la esperanza de superar, como muchos otros baches de nuestra historia.

En ello estamos en este mes de noviembre, mes de las castañas, los membrillos, las granadas y el agua que en La Vera está viniendo de manera tranquila y escalonada sin temporales tempestuosos, mientras Gredos se comienza a blanquear, los cerezos enrojecen y los días abren sus puertas a la Navidad tapizando los caminos y veredas de hojas doradas, un tiempo de adviento que aquí también, en La Vera, comienza a hacerse notar cada año antes.

Que nos sea propicio noviembre, mientras tanto, con el gran abanico de oferta cultural, social, tanto privado como institucional, de nuestra región.

 

 

 

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