Hernán Pérez vitorea y aclama a San Sebastián

Meterse a husmear, llevando muchos virtuosos grillos etnoarqueológicos en la cabeza, por aquellos parajes del arroyo de “Lah Jerreríah”, al que van a parar arroyuelos menores como los de “Caníllah”, “El Perru” y “La Jelechosa”, es darse de bruces con los orígenes de la villa de Hernán-Pérez.

Uno de los dólmenes de Hernán Pérez (Foto: March)

Ha llovido mucho desde que el maestro nacional Julio Moriano levantara la liebre y, a través de Luis Blanco, de Plasencia, diera a conocer los siete ídolos-guijarros y la estela decorada que llevaban milenios abandonados en la dehesa boyal, donde también quedan vestigios de algún que otro monumento megalítico.

Ídolo-guijarro de épocas calcolíticas (Foto: Ángel M. Felicísimo)

Martín Almagro Basch sería el primer arqueólogo que le hincaría el diente a tales piezas.  Ídolos laboreados en dura piedra y que, posiblemente, haya que ubicarlos en el III milenio antes de Cristo, como evolución de los ídolos megalíticos y de las placas alentejanas.  Épocas calcolíticas y desconocidos ritos funerarios.  Dispusieron una camioneta, los cargaron en ella y, ¡hala!, al Museo Arqueológico Nacional, quedándose Extremadura, como ha ocurrido con tantas otras cosas, sin parte de su patrimonio cultural.

Cata de aceite Gata-Hurdes

La prehistoria y la historia de Hernán-Pérez son muy hermosas y serían muy largas de contar.  Pero hoy tenemos que hablar de sus fiestas en honor de San Sebastián, que será vitoreado y aclamado desde el día 18 hasta el 27 de los corrientes.  Todo el rosario de festejos se iniciará el jueves, 18, cuando tenga lugar, cayendo ya la tarde, una cata de aceite a cargo de la industria oleícola “Jacoliva” en el centro de interpretación de la localidad.  No hay que olvidar que estamos en donde el aceite alcanza la denominación de origen “Gata-Hurdes”.

Concurso de vino de pitarra

Al día siguiente, concurso de vinos de pitarra en el mismo centro.  Vinos entre turbios y claretes, de buen aroma y mejor sabor, que ya alabara el mismo Cervantes en las páginas de “El Licenciado Vidriera”.  Como no hay cata de vinos sin concurso gastronómico, pues a eso de las diecinueve horas se celebrará la XXII edición del mismo, organizado por las amas de casa.  Al poco, el floreado repique de campanas, el antiquísimo rito de la “Quema del Capazu” y la degustación de lo expuesto en el concurso gastronómico.

“Echandu la bandera” en la procesión (Foto: Unidicom)

Efemérides de San Sebastián

Procesión de San Sebastián (Foto: Unidicom)

El día 20 de enero es cuando los “conejéruh” (así son conocidos comarcalmente los vecinos de Hernán-Pérez) tirarán la casa por la ventana.  Se celebra el día central de las fiestas y no puede faltar la misa concelebrada y la solemne procesión, en la que tendrá lugar el ritual de “echal la bandera” bajo los sones de la flauta y el tamboril.  Hogaño, será el joven tamborilero Saúl Barroso Azabal el que demuestre su buen hacer con tales instrumentos.

El joven tamborilero Saúl Barroso Azabal, que solemnizará los actos religiosos y los profanos (Foto: Santibañeja)

Al punto de mediodía, charanga por bares, calles y plazuelas.  Apenas se inicie la noche, actuación del grupo de acordeonistas de Coria y su comarca, en la casa de cultura.

Volverán el día 21, domingo, más misas y letanías, más bailes charangueros, entrará en acción el castillo hinchable de los mayordomos y actuará el “cantaó” Emilio Serrano.  Finalmente, el lunes, 22, tras los actos religiosos, se despedirán las fiestas  con los acordes de la charanga de turno.

Panorámica del pueblo y las tierras de Hernán Pérez (Inforaya.es)

Matanza extremeña

Después de un respiro de cinco días, el pueblo otra vez andará de jarana, con la celebración de la XIX Matanza Extremeña.  Será el sábado, 27 de enero.  A primeras horas de la mañana, matanza del cochino.  Y para entrar en calor en estas gélidas mañanas invernales y, a su vez, hacer ganas de comer nada mejor que apuntarse a la II Carrera Popular y VII Ruta Senderista.

Como es preceptivo, se montará un gran mercado artesanal y otros tenderetes con productos extremeños.  A las once horas, las migas con aguardiente.  Cuando suenen las tripas, degustación de los productos del marrano.  Y para desengrasar, baile verbenero para todos los asistentes.  Por si alguien no llenó el bandujo a rebosar, también se ofrece cena en esta carnívora jornada.  En resumidas cuentas, los “conejéruh” sacarán buen partido a la última quincena del presente enero, metidos en alegre jarana y poniéndose como el Quico con tantas gastronomías porcinas y tantos calurosos caldos de penumbrosas bodegas.

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