Piedras extraterrestres en Extremadura

El Corte Inglés de Badajoz ha organizado una muestra en la que se incluyen fragmentos de meteoritos, esas misteriosas rocas que  proceden del espacio exterior y que fascinan al ser humano desde tiempos ancestrales.  Como en Chicxulub.

Hoy día es un pueblo normal, con la misma estética colonial que cualquier otro enclave de la preciosa península de Yucatán, en México. No podía imaginar, cuando lo visité hace pocos meses, que allí, en Chicxulub (que significa ‘pulga del diablo’ en lengua maya) había impactado hace unos  66 millones de años el meteorito que acabó con la vida de los dinosaurios. Aquella mole rocosa de diez kilómetros de diámetro provocó la extinción del 75 por ciento de las especies de la Tierra.

Material extraterrestre extremeño en El Gasco, Olivenza o Almaraz

En Extremadura también contamos con nuestros propios meteoritos. En el año 2003 la Junta de Extremadura declaró el volcán del Gasco, en las Hurdes, Lugar de Interés Científico. Según  ha descubierto el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el volcán se habría formado por el impacto de un meteorito hace unos dos millones de años.

En Olivenza, igualmente, tienen su propia roca meteorítica. Impactó cerca de la localidad pacense el 19 de junio de 1924 y se trata de una de las más grandes que han caído en España, con más de cien kilos de peso. En el Museo Etnográfico Extremeño “González Santana” de Olivenza se expone un fragmento de aquel bólido interplanetario.

Recuerdo que en agosto de 2016 se produjo una gran alarma social porque una bola de fuego sobrevoló la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres). De todos los lugares en los que podría haberse desintegrado aquel fragmento de cometa, lo hizo, precisamente, en este punto en concreto, aunque no representó ningún peligro, tal y como me manifestó en su momento el profesor José María Madiedo.

Si queréis ver algo más que una estrella fugaz, desde el 22 de enero hasta el 3 de febrero, el Ámbito Cultural del Corte Inglés de Badajoz ha organizado una muestra de meteoritos, fósiles y minerales. Las piezas forman parte de la Colección Soto de Historia Natural y podrán contemplarse en la sexta planta del Centro Conquistadores de Badajoz. Quien visite la exposición tendrá la oportunidad de palpar con sus manos algo que viene de otros mundos.

Mágico cielo de Extremadura

Los meteoritos continúan siendo una amenaza cósmica e, igualmente, un bello pasatiempo cuando se producen lluvias de estrellas, tal es el caso de las Perseidas en el mes de agosto o las Gemínidas en diciembre. Y no olvidemos que Extremadura, por sus características naturales y ambientales, es uno de los principales destinos de astroturismo. Sorprendentemente, hay muchas personas que ignoran el origen de las estrellas fugaces: son fragmentos de cometas y asteroides que producen esas bolas de fuego al colisionar con la atmósfera de la Tierra a gran velocidad. Ese brusco choque eleva la temperatura de los meteoroides haciendo que se vuelvan incandescentes y emitan luz mientras se destruyen. La mayoría de las estrellas fugaces que solemos ver están producidas por meteoritos muy pequeños, de un tamaño similar al de un grano de arena.

Meteoritas en México

En una sociedad en la que todavía miramos al cielo en busca de existenciales respuestas, pocos imaginan que mirando al suelo pueden encontrar testimonios extraterrestres. Son esos meteoritos que algún día chocaron contra nuestro planeta, algunos tan impresionantes como los que he podido contemplar esta Navidad en el vestíbulo del Palacio de la Minería en Ciudad de México. Se trata de cuatro enormes meteoritas (sí, allí tienen nombre femenino) que ya fueron reconocidas como material interplanetario por las antiguas culturas indígenas. Se trasladaron a la capital de México hace más de un siglo.

Las piedras de origen extraterrestre causan una gran fascinación. Una de las más misteriosas es la roca Hypatia, que está de actualidad porque han descubierto que su composición “difiere del resto de meteoritos hallados y estudiados hasta la fecha y podría afectar a la teoría de cómo se formó nuestro sistema planetario”, en palabras del profesor José María Madiedo, doctor en Física y Química, con especialidad en Astrofísica y responsable del proyecto SMART (Spectroscopy of Meteoroids in the Atmosphere by means of Robotic Technologies) de la Universidad de Huelva.

El profesor Madiedo me ha comentado que “Hypatia se habría originado en el cinturón de Kuiper (situado más allá de la órbita de Neptuno) o incluso podría proceder de la Nube de Oort”. De hecho, en el marco del proyecto SMART, en 2012 detectaron un caso único: “la entrada en la atmósfera de una roca de 1700 kg que provocó una enorme bola de fuego sobre el centro de España. Procedía de la Nube de Oort, en los límites del sistema solar”, nos explica José María Madiedo.

Publicado en enero de 2018

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