Date un paseo por las murallas de Extremadura

Los avatares históricos han dejado huella en Extremadura desde que las primeras civilizaciones se asentaron en nuestro territorio.

El discurrir de los tiempos se palpa en los numerosos restos que atesora la comunidad autónoma donde las construcciones defensivas son uno de los elementos más significativos del patrimonio histórico regional. Las murallas formaban líneas de carácter defensivo en torno a un castillo y en muchos casos protegían una ciudad. En Extremadura es todo un lujo poder visitar estos monumentos y pasear por ellos.

La muralla de Trujillo (y de Poniente)

Una de las murallas defensivas más famosas de los últimos meses está en Trujillo y se ha lucido por todo el mundo gracias a la exitosa serie Juego de Tronos que rodó algunas de las escenas de la séptima temporada en el monumento.

Fotograma de Juego de Tronos, con la muralla de Trujillo al fondo

La muralla de Trujillo tiene un origen musulmán del que se conserva el trazado original. Data del siglo XI aunque existió un recinto fortificado más antiguo cuyo trazado sería próximo a la alcazaba romana. De esta manera, encontramos muros situados al este y al sur que formarían parte de un complejo sistema de fortificaciones de lo que era la fortaleza.

La mayor parte de la muralla conservada actualmente es herencia cristiana de los siglos XII al XV. El material constructivo es el granito con fábrica de mampostería, aunque en zonas bajas de los paramentos y en las esquinas de las torres se emplean sillares. Al pasear por el casco histórico de Trujillo podemos seguir el discurrir de la muralla de forma serpenteante con 22 torres y cuatro de las siete puertas que poseía originalmente.

Badajoz y la alcazaba más grande de Europa

La muralla de Badajoz es uno de los elementos que se integran en la fortificación militar de la capital pacense y comparte protagonismo con torres, fosos, fuertes o puertas. La fortaleza defensiva puede presumir de formar parte de la alcazaba más grande de Europa.

Muralla de BadajozLas primeras fortificaciones son de origen almohade y las ordenó el fundador de la ciudad Ibn Marwan. Tras ser reconstruida en el reino de Taifa, se construyó la Alcazaba en 1169. Tras las sucesivas ampliaciones de la muralla, las edificaciones de su interior son una prueba de las diferentes funciones que tuvo el recinto amurallado. En su construcción se empleó mampostería, cajones de tapia de argamasa dura, ladrillo y sillería.

Para disfrutar de la alcazaba es tan sencillo como seguir el adarve de la muralla. Se puede entrar en el recinto desde cualquiera de las cuatro puertas y perdernos en su interior y disfrutar de sus monumentos.

La fortificación placentina

La fundación de Plasencia en el siglo XII requería una muralla defensiva y aquí está el origen de la fortificación. Comenzó a edificarse en 1178 aunque no se terminó hasta el año 1197. Aunque en la actualidad se han perdido fragmentos de muralla, se cree que su perímetro era de 2,39 kilómetros.

barbacana plasencia

La mayor parte de la muralla placentina está construida con mampostería: sillarejos y bloques irregulares, que se unen mediante mortero de tierra y cal, rellenándose los espacios intermedios con otras piedras pequeñas.

Los muros estaban reforzados por unos torreones de planta semicircular de los que se conservan 26 cubos. Para visitar la muralla de Plasencia basta con pasear por el centro de la ciudad y entrar y salir por las ocho puertas y postigos que aún se conservan. Los paseos por la barbacana son toda una experiencia para disfrutar en determinadas épocas del año como el Martes Mayor o la Noche Abierta.

La muralla musulmana de Mérida

En Mérida su fortaleza tiene forma de alcazaba y es la más antigua fortificación musulmana de la península construida en el siglo IX. Es un recinto casi cuadrado de unos 550 metros con muros de unos 2,70 metros de grueso y 10 metros de altura que están fabricados en su mayoría con sillares de granito reaprovechados de obras romanas y visigodas.

El origen de la muralla emeritense está en la época romana y se encargaba de la defensa del puente desde el interior de la ciudad.

Ya en el siglo V los visigodos la reforzaron con sillares de granito, duplicando así la anchura de los muros y fue posteriormente, en época musulmana cuando la desmontaron y aprovecharon buena parte del material para construir la actual alcazaba. Para visitar el monumento es necesario adquirir una entrada en el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida.

Cáceres y su muralla de origen romano

El recinto amurallado de Cáceres fue levantado por los romanos, incluso dicen que de época anterior, y reconstruido posteriormente por visigodos, musulmanes y cristianos. En el siglo XII los almohades realizaron esta construcción defensiva sobre la primitiva muralla romana para defenderse y aunque los cristianos la remozaron tras la Reconquista, la mayor parte de lo que se conserva en la actualidad es de origen almohade.

Hoy en día se conserva gran parte de la muralla aunque es difícil ver algunos tramos ya que se encuentran integrados en edificaciones adosadas a ellas. Construida en sillares de granito se destaca la puerta sur o del río, conocida como Arco del Cristo y se pueden observar varias de las torres de mampostería que se hallaban a lo largo del trazado.

Una de las puertas más famosas de la muralla es el arco de la estrella, que sustituye a la antigua Puerta Nueva y que además también aparece en la séptima temporada de Juego de Tronos. El Ayuntamiento de Cáceres permite visitar la Torre Bujaco y pasear por la muralla al precio de 2,5 euros.

La muralla defensiva de Alcántara

La muralla de Alcántara presenta una situación estratégica y en ella se distinguen dos fortificaciones: la alcazaba árabe y el recinto amurallado de época moderna.

La primera estaba realizada en mampostería de pizarra de la que quedan algunas torres y lienzos de muralla. Tras la Reconquista, en el siglo XV, el recinto amurallado se amplió y dio origen a la segunda fortificación. El material utilizado es también la mampostería de pizarra, pero se incluye la sillería de pizarra, reforzada con sillería de granito en los ángulos. El paseo por Alcántara siempre es una delicia y más siguiendo los restos de su fortificación.

La muralla de Jerez en proceso de restauración

La muralla urbana de Jerez de los Caballeros tiene su origen en la antigua alcazaba árabe que fue consolidada por los Templarios. Estaba realizada en mampostería y se utilizaron materiales de construcción como pequeñas piedras y argamasa, además de sillares de granito.

A lo largo de su perímetro se pueden encontrar torres semicirculares, muchas de ellas integradas en la actual disposición urbanística de la ciudad. La muralla disponía de seis puertas aunque en la actualidad sólo se conservan dos de ellas. En la actualidad el monumento está pendiente de un proyecto de recuperación y restauración.

Galisteo y su muralla de cantos rodados

En Galisteo merece la pena recorrer su muralla elaborada con cantos rodados del cercano río Jerte. El trazado es irregular y se adapta a las condiciones topográficas del terreno.

galisteo

El origen de la construcción es almohade, comienzos del siglo XIII, Sufrió reconstrucciones posteriores pero se respetó el trazado primitivo y en algunos tramos conserva el remate almenado.

Tiene tres puertas, la Puerta del Rey, la Puerta de la Villa y la Puerta de Santa María, con distinto trazado. La muralla de Galisteo es un agradable paseo para disfrutar de las vegas del Alagón y pasear sobre esta fortificación. La longitud total del perímetro del recinto amurallado es de 1.200 metros.

Una muralla portuguesa en Olivenza

El recinto amurallado medieval de Olivenza fue levantado en el siglo XIV por el rey de Portugal Don Dinis, que restauró las murallas de la antigua fortaleza Templaria. Las murallas, con tres metros de grosor, tenían una altura de 12 metros y estaban defendidas por 14 torres. Su emblemática Torre del Homenaje de 37 metros de altura es la más alta de las torres de fortaleza en la frontera hispanoportuguesa.

En la muralla de Olivenza solo quedan dos puertas, la de Alconchel y la de los Ángeles. Además, la ciudad pacense posee un cuarto cinturón, una fortificación abaluartada en la que se conserva la puerta del Calvario.

La villa de Granadilla con su muralla almohade

En el norte de Cáceres merece la pena visitar la villa de Granadilla y pasear por lo alto de su muralla para así disfrutar de vistas inigualables del embalse de Gabriel y Galán. El pueblo que fue abandonado en los años 60 del siglo pasado por la construcción del pantano presume de una muralla de origen almohade y en buen estado de conservación.

Granadilla se fundó en el siglo XI como baluarte estratégico. Los almohades levantaron la alcazaba, que más tarde sería castillo cristiano. La muralla tiene un perímetro de forma circular que envuelve el recinto y los materiales utilizados en su construcción son mampostería, canto rodado y argamasa.

Los horarios de visita de Granadilla son de verano de 10:00 a 13:30 horas y de 16:00 a 20:00 horas y de invierno de 10:00 a 13:30 horas y de 16:00 a 18:00 horas de martes a domingo.

Foto de portada de la muralla de Olivenza

A walk trough the walls of Extremadura

去Extremadura的城墙散个步

Publicado diciembre 2017

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