Explosivas fiestas de San Cristóbal en Las Hurdes

Dicen los viejos legajos que, allá en 1610, reinando Felipe III, muchos moriscos atravesaron el territorio de Las Hurdes de parte a parte, siguiendo aquel antiquísimo camino sobre el que hoy discurre la carretera comarcal que, viniendo desde Coria, se introduce en tierras salmantinas.

Moriscos desterrados por intransigentes mandatarios, en busca de otros reinos que fueran menos xenófobos.  Y refieren que, desde entonces, aquella vía pasó a llamarse “El Camino de los Moriscos”.  También bautizó al concejo de Caminomorisco, integrado, tiempos atrás, por las alquerías de Pino Alto, La Aceña, Las Calabazas, Arrocarpintero, Arrocerezo, La Dehesilla, La Huerta, Cambrón, Cambroncino, Arrolobos, Riomalo de Abajo y Arrofranco.

Actualmente, un trío de ellas devinieron en despoblados y aquella de Las Calabazas dejó tal topónimo en el baúl de los recuerdos y tomó el propio del concejo, o sea, Caminomorisco, cuando pasó a ser sede del ayuntamiento.

Un automóvil espera ser bendecido, transportando en lo alto a dos chavalillos.

El bufón hurdano de Velázquez, el bufón Calabacillas

Aquí nació Juan Martín Martín, bizco, de corta alzada pero de largo, agudo, gracioso y despierto ingenio, lo que le valió que uno de los duques de Alba, en un recorrido por tan angostos valles y tan encrespadas sierras, le conociera y lo contratara como bufón, llevándoselo a su palacio de Coria, en cuya ciudad era conocido como Juan el de las Calabazas.  Posteriormente, pasaría a la corte de Felipe IV, donde anduvo metido en miles de intrigas, pero era grande su reputación y, aparte de cobrar un buen sueldo, tenía derecho a carruaje propio, mula y acémila.

El gran pintor barroco español, Diego Velázquez, le inmortalizará en el famoso cuadro de “El Bufón Calabacillas”.  Pero, lamentablemente, no es que ya no tenga un busto en su pueblo natal, es que ni siquiera hay rotulada una calle en su memoria.  Hoy en día, los vecinos de Caminomorisco denominan como “Pueblo de Arriba” a lo que fue la alquería de Las Calabazas.

Fiestas de San Cristóbal 2017 en Caminomorisco

El párroco de Caminomorisco bendice los automóviles en los primeros años de la fiesta.

Pues vista tal digresión, ahora toca poner en conocimiento de nuestros lectores, por si quieren visitar la patria chica del Bufón Calabacillas, que, entre los días 3 y 10 de julio, se celebrarán las explosivas fiestas en honor de San Cristóbal 2017 en la mentada localidad de Caminomorisco.  Unas fiestas con gran predicamento en todas Las Hurdes, que surgieron hace unas décadas en torno a una peña de conductores que ya rendían pleitesía a San Cristóbal y cuya cabeza visible era el vecino Justiniano Panadero Blanco.

Miembros de la peña de “San Cristóbal” al inicio de las fiestas.

Cada año las fiestas fueron a más y hoy ya se desbordan por sus cuatro costados.  Cornetas y tambores  avisarán que el lunes, día 3, se pondrá en marcha la ludoteca y el cinefórum de San Cristóbal.  Al día siguiente continuará la ludoteca, acompañada por el bindo de San Cristóbal.

El miércoles, 4, sigue la ludoteca, comienza la fiesta de la espuma, el “show” de la Patrulla Canina y “El Maravilloso mundo de los trolls”.  Por la noche, Fiesta Ibicenca, dj.  En lo que corresponde al jueves, día 6, el espectáculo “Chiqui San Cristóbal, con pasacalles, triciclos y bicis.  Después de cenar, el “Trío Tíger”.  También se lanzará esta noche el pregón de fiestas y se llevará a cabo el concurso “Mejor Camiseta 2017”.  A medianoche, el gruo “Fitomanía” rendirá homenaje a Fito y Fitipaldi.  El viernes, 7, verbena popular a cargo del grupo “Bákara”.

Encuentro balompedístico al poco de crearse las fiestas de San Cristóbal.

El día grande se reserva para el sábado, 8 de julio, con vaquilla del aguardiente a primera hora.  Sobre las 12,00 horas, solemne misa, procesión con tamborileros y bendición de vehículos.  Al caer el día, habrá un espectáculo cómico-taurino y se cerrará esta jornada con la actuación de la orquesta “Alta Versión”.

Continuarán las fiestas el domingo, día 9, con espectáculo ecuestre al atardecer, “Noche de humor” (Carlos Catalino) y, como colofón, actuación del grupo rociero “Chalena”.  Se echará la cremallera a las fiestas con la comida de la vaquilla, que tendrá lugar el lunes, día 10, a las 20,30 horas.  Y ya, una vez apagadas las luces, a recuperar el sueño perdido, reponer fuerzas y a pedirle a San Cristóbal que para el próximo año todos los vecinos y visitantes puedan ver una estatua del bufón Calabacillas realzando la historia y la belleza de alguna de las plazuelas del lugar de Caminomorisco.

Vecinos y forasteros en la barrera, presenciando los espectáculos taurinos en aquellos primeros años.

Fotos por cortesía de Vicente Martín Martín, alma máter de la Oficina de Turismo de Caminomorisco y de la revista “De Jigu a brevas”.

Publicado en junio de 2017

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