Los Pilones, la catedral del agua en Extremadura

Si hay una catedral del agua en Extremadura es, sin duda, Los Pilones, la Garganta de los Infiernos del Valle del Jerte para ser exactos. De hecho es el paraje natural más fotografiado de Extremadura con sus gigantescas pozas excavadas por la erosión del agua en las rocas de granito.

Una imagen que se ha popularizado hasta el punto de que se encuentra entre las mejores piscinas naturales de los ranking elegidos tanto por el público como por los expertos y por supuesto en el top ten de las piscinas naturales del norte de Extremadura. Su ubicación lo impone, en plena Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos,  pero también la calidad de sus aguas cristalinas y la monumentalidad del paisaje.

Consejos prácticos para subir a Los Pilones

 

Cualquier época del año es buena para subir y contemplar Los Pilones y en verano también, solo que guardando las debidas precauciones que aconsejan los rigores veraniegos especialmente si se va con niños, quienes disfrutarán de lo lindo eso sí. Es decir que no falte ir bien provistos de agua, cubrirse la cabeza y ponerse protección solar además de calzado adecuado para hacer senderismo, eso sí, evitando mejor las horas de más sol y calor.

La ruta es perfectamente transitable a través de una pista forestal desde el Centro de Interpretación situado en Jerte y aunque es una subida continua, se pueden recorrer cómodamente los aproximadamente 5 kilómetros en lo que se puede considerar más bien una excursión o una caminata entre robledales bien señalizada y de dificultad baja. Si lo prefieren, hay empresas que ofrecen este recorrido cómodamente en 4×4 o también a caballo.

Una excursión ideal con niños

Los amantes del turismo activo también pueden contratar rutas guiadas por Los Pilones y más allá, en zonas de uso restringido, o barranquismo, lo que es conveniente hacer con guías especializados porque nos encontramos en plena, plenísima naturaleza alejados del mundanal ruido.

 

De hecho también es aconsejable no dejar que los niños, entusiasmados por las pozas gigantes que parecen toboganes, se deslicen por ellas solos y sin protección alguna porque no deja de ser una actividad de minibarranquismo. Solo bañarse aquí es ya un placer, pero con precauciones.

Estamos ante todo un templo que como tal merece ser tratado por lo que lo más recomendable es acercarse a Los Pilones con todo el respeto sin dejar rastro alguno de suciedad ni alterar la paz que transmite. Es un lugar para disfrutar, desde luego, pero siendo consciente de que llega uno a la catedral del agua dulce en Extremadura.

 

Situación: paraje natural en plena Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos por lo que no hay servicios extra.

Coordenadas: 40.199903, -5.745867

Acceso: caminando a través de una pista forestal de dificultad baja de unos 5 kilómetros desde el centro de interpretación de Jerte.

Turismo accesible: los vehículos particulares están prohibidos, pero hay empresas que ofrecen rutas en 4×4. A caballo también.

Publicado el 12 de  junio de 2017

©Planveando Comunicaciones SL

 

 

 

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