Sonada romería la de Santibáñez el Bajo en Extremadura

De antiguo, el lugar de Santibáñez el Bajo celebró una sonada romería en honor de San Albín.  Se levantaba la ermita en el paraje situado entre “Lah Fíñah” (Las Viñas) y el macizo de “Cabeza el Moru”.  Aún permanece en pie un lienzo de uno de sus muros.  En 1822, ya estaba arruinada.  Todo el templo se rodeaba de una extensa pradera, del común de los vecinos, donde éstos pasaban toda una jornada comiendo y bebiendo, cantando y bailando.

Ara funeraria romana aparecida al pie de donde estuvo la ermita de San Albín. En ella, curiosamente, figura el antropónimo de «Alvinus» (Foto: «Pulgar»).

San Albín es uno de los santos más raros del mundo hagiográfico.  Su efemérides es el 1 de marzo pero poco más encontramos sobre su vida y hechos.  De fuentes fidedignas, sabemos que la antigua imagen (una talla de escasas dimensiones, al parecer de piedra rojiza) se encuentra empotrada en uno de los muros de la iglesia parroquial del lugar.  Refieren que gasta túnica y mitra y que en una mano sostiene un báculo y en la otra un racimo de uvas.

Una pareja de romeros, ataviados con la indumentaria del lugar (Foto: F.B.G.)

Echando mano de los sincretismos, a lo mejor no iríamos descaminados si afirmáramos que la ermita fue, en sus tiempos, templo romano, tal vez dedicado al dios Mitra, tan traído y llevado por las legiones romanas de un lado a otro y en el que confluyen elementos solares, táuricos  y vinícolas.  San Albín lleva un racimo de uvas, se mueve por los parajes de Las Viñas e inmediata al solar donde estuvo su ermita se alza una “mojea” (bosquete abigarrado) de robles donde cuentan que se aparece un furioso toro la mañana de San Juan de junio.  Las leyendas que le rodean son amenas, arcaicas y hermosísimas.  Todo el área está atiborrada de vestigios romanos.

Pero San Albín se olvidó con el tiempo y la romería degeneró en una cuchipanda para las fuerzas vivas del pueblo.  Mucho cabrito, buen vino de pitarra y tamborilero.  Al resto de los vecinos se le obligaba a ir a misa a la ermita del Cristo pero se quedaban tan solo con los olores de los guisos.  En 1984, siendo alcalde Eloy Gutiérrez Montero, se instituye una Romería Popular, abierta a todo el pueblo, teniendo como marco la dehesa boyal y comunal.  Se pretende rescatar la imagen de San Albín retomar la antigua tradición, pero el cura párroco y cuatro beatas, traicionando lo acordado en asamblea vecinal, sacan a la Virgen de Fátima de romería, una imagen moderna y que carece de la magia y de la solera que empapa la talla de San Albín.

Bailando «Paquito el chocolatero», al son de los acordes de la charanga (Foto: «Santibañeju»)

La romería continúa celebrándose en la dehesa, en las inmediaciones de la antigua  Casa del Guarda, el sábado más cercano al 1º de mayo.  El Ayuntamiento reparte aguardiente y perrunillas para todo el mundo, y el personal se desparrama bajo las encinas, alcornoques y robles y extiende sus manteles sobre la hierba, preparando la correspondiente fogata para asar las carnes y preparar el café de puchero.  Mientras los mozuelillos trepan por la ensebada cucaña, otros corren detrás del gallo o del “guarrapinu” (lechoncillo).  Hay concursos de tiro de la soga, carreras de sacos, juegos tradicionales y otras mil pantomimas.  Los quintos sortean el borrego y jóvenes y mayores bailan bajo los acordes de la charanga.

Lienzo de uno de los muros de la ermita de San Albín (Foto: F.B.G.)

Sin embargo, hogaño han caído como un jarro de agua fría las disposiciones de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, prohibiendo radicalmente el hacer fuego y encender barbacoas, so pena de cuantiosas multas.  La gente está muy soliviantada y considera que todo es un anacrónico alarmismo y que hay gente más papista que el Papa.  Comentan que, en estas fechas, toda la dehesa está cubierto de un tapiz verde, pese a que el invierno no ha sido muy pródigo en aguas; que toda la vida se han hecho romerías por estos pueblos y no han venido con tantas prohibiciones carentes de sentido y que a este paso llegará el día en que les prohíban hasta encender un cigarrillo.   Por tales motivos, muchos vecinos no acudirán este año a la cita romeriega.

Desde diversos foros, se insta a que, de una vez por todas, deje de procesionarse a la Virgen de Fátima y se rescate y restaure la imagen de San Albín, de gran valía histórica y legendaria y por su probada singularidad y tradicionalidad, ya que, en lo que a Extremadura se refiere, solo hay referencias a este santo en Mérida, Torrejoncillo y Acehúche.  Y no muchas más en el resto del orbe cristiano.

Inmediaciones de la antigua Casa del Guarda, en la dehesa boyal, mostrando todo su verde tapiz. Foto sacada en la presente semana (Foto: F.B.G.)

Publicado el 27 de abril de 2017

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.