La V Ruta Senderista “Valle del Esperabán” se cubrió de Gloria

De rotundo éxito se puede clasificar la V Ruta Senderista “Valle del Esperabán”, celebrada el pasado 22 de enero, domingo.  Óscar Campos Rodríguez, profesor perteneciente al Departamento de Educación Física del instituto de Caminomorisco y alma y cuerpo del evento, refiere que la alquería de El Castillo (concejo de Pinofranqueado), acogió a unos 700 participantes inscritos, más otro nutrido grupo que se presentaron de forma voluntaria.  En esa jornada se septuplicó el número de habitantes de la mentada aldea.  El 90% de los inscritos eran de Extremadura.  Otros vinieron desde Madrid, Salamanca, Toledo, Sevilla, Vitoria-Gasteiz e incluso un grupo procedentes de diversas localidades del sur de Francia.  El 20% de los participantes procedía de Las Hurdes.

Trepando por los "cotórruh" y "lómbuh" (cerros y serrejones) de "El Valli del Ehperabán" (Foto: Óscar Campos)

Trepando por los “cotórruh” y “lómbuh” (cerros y serrejones) de “El Valli del Ehperabán” (Foto: Óscar Campos)

Esta V Ruta Senderista, como las anteriores, fue organizada por el citado instituto de educación secundaria de Caminomorisco, contando con la colaboración del Ayuntamiento de Pinofranqueado.  Se incluía dentro del circuito “Camina Extremadura 2017”.  Tal circuito ha sido gestionado por la Dirección General de Deportes de la Junta de Extremadura y la Federación Extremeña de Deportes de Montaña y Escalada.  Un día radiante y soleado de invierno se abrió ante los ojos de los senderistas que se disponían a emprender tres tipos de rutas: una larga (22 kilómetros), otra corta (11 kilómetros) y otra adaptada, para personas con movilidad reducida.  Parajes impresionantes, donde destacan las umbrías de “La Zambrana”, que, en estas épocas invernales, con sus vahos y sus nieblas, dan la impresión de ser un bosque encantado, un mundo selvático por donde se retuercen gigantescas madroñeras, encinas rupícolas, algunos escondidos rebollos (reliquias de los extensos robledales que tiempos atrás cubrían las montañas de la comarca jurdana), altivos pinos y todo un espeso sotobosque.  Cascadas y torrentes (“chórruh” o “chorrérah” les dicen los jurdanos) que se despeñan entre majestuosos farallones pizarrosos.  Y abajo, retorciéndose como una sierpe, el río Esperabán, con sus aguas bravas y espumosas.  Infinidad de leyendas cuentan los aldeanos sobre estos términos y huellas de la prehistoria se agazapan bajo la húmeda hojarasca que recubre el territorio.

Agarrando, con el resuello en el cuerpo, una de las cumbres (Foto: Óscar Campos)

Agarrando, con el resuello en el cuerpo, una de las cumbres (Foto: Óscar Campos)

Las actividades paralelas organizadas llegaron a buen puerto e hicieron las delicias de los participantes y de todos los que se sumaron como espectadores.  Disfrutaron los que se apuntaron al IV Concurso de Fotografía y los del Taller Gastronómico, metidos en harina y elaborando dulces tradicionales de la zona.  Igualmente, los del Taller de Manualidades, con su fabricación de collares y pulseras, así como los que se encargaron de teatralizar la ruta: un grupo de alumnos, padres y otros vecinos, los cuales, vestidos a la usanza de antaño y equipados con aperos de aquellas épocas, sorprendían a los senderistas, a la vuelta de cualquier recodo del camino, con estampas curiosas y singulares de su cultura tradicional-popular.  Y gran papel desempeñó el amigo Nano Jiménez Domínguez, insigne tamborilero de la villa jurdana de El Casar de Palomero, tañendo con la maestría que le caracteriza su gaita y tamboril.  Hasta la finalización de la ruta estuvo animada con Dj.

La mesa con el cajón de sastre (avituallamientos y otros menesteres) (Foto: Óscar Campos)

La mesa con el cajón de sastre (avituallamientos y otros menesteres) (Foto: Óscar Campos)

En resumidas cuentas, todo un éxito, por lo que bien puede decirse que esta V Ruta Senderista se cubrió de gloria y queda a la espera de la próxima, puesto que, al decir de José Luis Azabal Hernández, infatigable alcalde de Pinofranqueado, “el eco de este evento tan incardinado en la propia naturaleza jurdana retumba de valle en valle y ya ha traspuesto con creces las fronteras de Las Hurdes, por lo que no podemos dejar de poner toda nuestra carne en el asador para que continúe celebrándose en los años venideros”.

Encaramados en lo alto (Foto: Óscar Campos)

Encaramados en lo alto (Foto: Óscar Campos)

Algunos de los que engrasaron bien los tobillos (Foto: Óscar Campos)

Algunos de los que engrasaron bien los tobillos (Foto: Óscar Campos)

Cartel anunciador (Foto: Comisión organizadora)

Cartel anunciador (Foto: Comisión organizadora)

 

Publicado: 27 de enero de 2017

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