He visto libros brillar en La Puerta de Tannhäuser

Hace cinco años abrió la librería café La Puerta de Tannhäuser en un local de una hermosa calle de Plasencia, la Rúa Zapatería, y junto a otra callejuela millones de veces fotografiada, la calle Arenillas. Allí una pareja, Álvaro Muñoz Guillén y Cristina Sanmamed, instalaron alrededor de un viejo piano y la barra de un bar unos cientos de libros provenientes de unas 60 editoriales, muchas de ellas desconocidas para el público placentino y lejanas a los best sellers y a los libros de textos que se venden en las librerías convencionales. Así comenzaron, con una luz tenue y música de blues, a recomendar libros, mientras la gente asomaba la cabeza en el contraluz de la puerta y se preguntaba qué era ese local tan distinto que había abierto, ¿un bar sin tapas o una librería con cervezas? Desde adentro, como hormiguitas Álvaro y Cristina tenían muy claro lo que querían, una librería seria, que además fuera “como nuestra casa, a la que vengan a visitarnos gente que le gusten los libros y que si quieren un café se lo tomen, como si nosotros lo sirviéramos a los amigos.”

En 2016, La Puerta de Tannhäuser sigue creciendo y se ha convertido en una librería de referencia, a la que se acercan no solo los lectores de Plasencia y las comarcas cercanas, sino además muchos turistas que saben de ella por las páginas especializadas o gracias al prestigio de haber ganado, nada más y nada menos, que el Premio Nacional de Fomento a la Lectura 2016. Un reconocimiento otorgado al buen hacer de La Conspiración de la Pólvora, la unión de tres librerías independientes: La Puerta de Tannhäuser de Plasencia, Letras Corsarias de Salamanca e Intempestivos de Segovia. Juntas estas tres librerías han logrado este máximo reconocimiento, especialmente porque han acercado a los autores  a localidades que de otro modo no llegarían.

PLANVE PdT Puerta de Tannhäuser Plasencia

De 700 a más de 7000 títulos en cinco años

Cuando La Puerta de Tannhäuser abrió en el año  2011 en sus estanterías podían verse unos 500 títulos de editoriales pequeñas e independientes, había algunos libros usados, un sofá y varias mesas para tomar café, tés variados y cervezas de la tierra o vino. Poco a poco los libros se multiplicaron, tomando todo el espacio y ya son más de 7.000 títulos de 700 casas editoriales los que se reparten entre las estanterías de colores, sobre el piano, las mesas y la barra del bar. Libros de autores reconocidos en excelentes y nuevas traducciones, escritores noveles españoles, autores de culto, libros objetos, hermosos por fuera y por dentro. Todos ellos se han adueñado del lugar, sin embargo, sigue perdurando ese toque de sencillez, de estar por casa, aquello que te indica que es una librería diferente: en un rincón podemos ver una mesita de noche, con su lámpara de luz suave que ilumina unos libros, como dejados al azar, que en grandes letras dicen Proust, Raymon Carver y, como a punto de ser abierto, Las noches blancas, de Fiódor Dostoievski.

“La librería tiene una cara romántica, pero también tiene una cara más difícil, la de la gestión, la de llevar al día un local con miles de ejemplares, vencimientos, albaranes, cajas y pedidos es algo que no está a la vista. La diferencia fundamental, con relación a nuestros anteriores trabajos que eran muy estresantes también, es que ahora lo hacemos para nosotros y acaba mereciendo la pena”, afirma Álvaro, mientras echa una mirada a la puerta del local. Desde la calle asoman las cabezas de dos señoras que hacen el amago de entrar, detrás de ellas un taller de máquinas de coser muestra su cartel clásico sobre su entrada. “Esto es un máster de empresa continuo”, concluye Cristina.

Afirman que la librería produce un estrés diferente, “un estrés que te gusta”, porque son jefes de ellos mismos y eso tiene una parte buena, que saben lo que quieren y hacia dónde se dirigen, pero también una parte dura y es que el nivel de exigencia que ellos mismos se imponen es muy alto.

PLANVE PdT 5 CRistina Sanmamed y Álvaro Muñoz La Puerta de Tannhäuser

La primera librería-café de Extremadura

“Cada día se aprende algo”, quizás sea una frase común, pero también es una certeza para Álvaro y Cristina, que han ido creciendo con su librería y han aprendido de ella. Cientos de anécdotas para contar, como cuando una persona entró y le preguntó si aquello era una perfumería o aquella del hombre que les pidió un reloj despertador “porque el chino ya había cerrado”. La Puerta de Tannhäuser ha ido ganándose su lugar en Plasencia, una ciudad que a veces se torna difícil de entender “y es que somos muy placentinos, pero también somos otra cosa”, dice Cristina, socióloga, de Madrid y con un Máster en Literatura Creativa, a lo que consiente Álvaro, de Plasencia, abogado que durante varios años fue asesor en distintas instituciones.

En algún momento se plantearon eliminar el bar, sin embargo, los amigos y clientes asiduos los convencieron de lo contrario y es que La Puerta de Tannhäuser ha convertido las a veces frías y distantes presentaciones de libros en auditorios clásicos en unas festivas conversaciones con los autores de los más diversos géneros literarios. Han leído cada uno de los libros que han presentado y los escritores se sienten como en casa. Cerca de 200 eventos y presentaciones se han sucedido en La Puerta de Tannhäuser en este lustro, lo que los ha convertido en un lugar destacado y de encuentro cultural de la ciudad. “Hemos tenido que explicar mucho cuál era nuestro proyecto y hemos perdido parte de público, especialmente del bar, hasta hacer entender al nuestros clientes que esto es principalmente una librería donde te puedes tomar un café”. Un sitio para disfrutar de la literatura y para encontrar libros que sirvan de regalo para los amigos y también para el alma.

PLANVE FACHADA PdT Puerta de Tannhäuser

De la Rúa Zapatería a la World Wide Web

Hace un par de años Álvaro y Cristina decidieron ampliar el local y crear su librería virtual, donde manejan actualmente unos 18.000 títulos y tienen clientes en Madrid, Barcelona, Canarias, Sevilla, Badajoz, Londres y han recibido pedidos hasta de la Biblioteca de la Universidad de Texas. PUERTA tannhauserUn servicio eficaz y una selección de títulos escogidos uno a uno de editoriales nacionales, como Impedimenta que se caracteriza por sus impecables traducciones de autores como Iris Murdoch, John Fowles o Edith Wharton, pero también ofrecen el catálogo de Satori, una editorial asturiana especializada en literatura japonesa. No faltan las publicaciones extremeñas, como las de Periférica, que también destaca en sus traducciones y está entre las editoriales de prestigio de toda España, así como los libros de Páginas de Espuma, Vaso Roto, Sexto Piso y Nórdica.

En la librería virtual los pedidos son tan variados como los títulos de los libros y entre los  autores más vendidos de nuestra región están Jesús Carrasco, con su Intemperie, pero también Gonzalo Hidalgo Bayal, del que además ofrecen los libros firmados, ya que el autor visita la librería con frecuencia y firma los ejemplares que tienen pedidos por la página web. Es frecuente ver entre los estantes de la librería a escritores como Álvaro Valverde, Álex Chico, Javier Morales, Víctor Peña y Víctor Martín.

“En la sociedad que vivimos, que es tan tecnológica, estamos volviendo a querer lo físico, aquello que puedes tener en tu casa, que lo puedas coger en cualquier momento y no solo en una pantalla. Algo que puedas oler y tocar y por eso se venden más libros. Además que la parte más artística, de diseño, de colección, como la cubierta, cobra cada día más importancia.” El negocio prospera y esto en tiempos de crisis siempre es una buena noticia.

Una pecera para niños

Si entras a la pecera te asaltan los colores y los títulos como La enorme nada, Si yo fuera gato. El emocionómetro del inspector Drilo, Helio con H o No me invitaron al cumpleaños. La sección infantil llena de hermosas ilustraciones también ha sido una de las que más ha crecido en esta librería, convirtiendo a La Puerta de Tannhäuser en lugar de visita de familias al completo que encuentran lectura para todos.

El otoño sigue cayendo en forma de agua fuera de librería, desde los amplios ventanales se ve pasar un grupo de jóvenes vociferantes y una señora con paraguas se detiene y echa un vistazo hacia adentro, desde la librería una luz cálida se mete por sus ojos y una música suave se escucha en el ambiente. Álvaro y Cristina abren una caja de libros recién llegados, un hermoso ejemplar ilustrado de botánica se extiende en la mesa y sobre él colocan una nueva edición de 20.000 leguas de viaje submarino, con ilustraciones de ensueño en tonos azules. Mientras tanto, disfrutando de todo aquello, alguien se termina un humeante té de rooibos con vainilla y decide no salir de aquel mágico lugar sin algo de lectura bajo el brazo.

Rúa Zapatería

Publicado en octubre de 2016

La Puerta de Tannhäuser en planVE

 

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