Las Fiestas del Cristo de la Paz en Santibáñez el Bajo

No sabemos cuándo ni quiénes decidieron que la festividad del Santo Cristo de la Paz se celebrara el día 23 de septiembre en la localidad de Santibáñez el Bajo.  Los archivos parroquiales se pierden por el siglo XVI y, en aquellos años, ya constaba que ésa era la fecha de su celebración.  Tal vez, para evitar coincidencias con pueblos cercanos que celebraban por todo lo alto la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre), tales como La Oliva o Guijo de Granadilla, dispusieron que la conmemoración pasara a “La Octava” de dicho día.

Panorámica de Santibáñez el Bajo (Foto: ISABEL DÍAZ SANTOS)

Panorámica de Santibáñez el Bajo (Foto: ISABEL DÍAZ SANTOS)

Sabido es que para la cultura helenística la Octava era considerada como la perfección definitiva.  Dicha cultura creía que el alma viajaba por siete esferas y luego, al arribar a la octava, quedaría en posesión de la eterna bienaventuranza.  Al día siguiente de alcanzar la octava, tenía lugar una jubilosa fiesta.  Esta tradición fue recogida por el antiguo cristianismo y aplicada a diversas conmemoraciones litúrgicas.  Justamente, el día 23 de septiembre coincidía con esa jornada apoteósica después de haber iniciado el recorrido esférico el día 14 de dicho mes.

"El Ramu del Cristu", en una edición de hace bastantes lunas (Foto: F.B.G.)

«El Ramu del Cristu», en una edición de hace bastantes lunas (Foto: F.B.G.)

Sea como fuere, el caso es que los santibañejos, a los que motejan cariñosamente como “puérruh” (puerros) los pueblos vecinos, darán en “rejinchal” (jijear) con gran fuerza el día 22, cuando empiecen a explotar los cohetes en lo alto. Unos antiquísimos dictados tópicos -valga el inciso- canturrean aquello de “Santacrú de las cebollas, /Acetuna del canchal, / puerrus los de Santibañi / y paletus los del Ahigal”.  Otros, en vez de puerros les dicen “cotorínuh” (persona con algunos remolinos de pelo en lo alto de la cabeza, lo que implica ser revoltoso y contestatario).  Y en esa jornada del 22, como víspera del día grande, tendrá lugar la apertura de la exposición artesanal, donde los artesanos locales expondrán los logrados y artísticos objetos  y prendas que salen de sus manos.  Al caer el día, cuando termine el novenario del Cristo, los sones del tamborilero anunciarán que va a comenzar el ritual de “La Velá”, un antiquísimo ceremonial que es toda una reliquia de sincretismo religioso, donde se rastrean posibles cultos solares y de purificación (quema de capazos aceiteros colocados sobre un artilugio ahorquillado) mientras el personal baila al son de la flauta y el tamboril y los cohetes  y la traca espantan a todo bicho viviente. Más tarde, sobre las 21,00 horas, todo el que lo desee puede participar en el concurso de “Echal la bandera”, celebrado en aras de que esta antañona tradición no se pierda. Después de la cena, primera verbena de fiestas, a cargo del grupo “Resaca”.

Antigua foto de la procesión del Cristo (Foto: Santibañejo)

Antigua foto de la procesión del Cristo (Foto: Santibañejo)

Amanecerá el día 23 lleno de alegres florituras del tamborilero, que despertará al vecindario, a fin de que se pongan guapo y acuda a la colorista procesión y a la solemne misa, donde las mayordomas, que hogaño son muchas (toda la asociación de mujeres “Las Candelas” en pleno), desfilarán y ocuparán, con sus indumentarias tradicionales, un lugar destacado.  Ellas serán las encargadas de portar “El Ramu”: un hermoso ramo de pino (antiguamente, al parecer era de “joranzu” –hojaranzo-, una especie relíctica del Terciario), que va adornado con dulces, botellas de vino y licores caseros, frutas del tiempo y muchas cintas de colores.  Suele donarlo al Cristo una persona que se había encomendado a Él. Se lleva en procesión y se le cantan tonadas con una melodía que se pierde en la noche de los tiempos, donde se narran los pormenores por los que el devoto se encomendó a esa Divina Imagen. En esta ocasión, las mujeres de la asociación han recuperado un Ramu de 1899, que se cantó porque un mozo de Santibáñez había regresado sano y salvo de la guerra de Cuba.

Camino del "Ofertoriu", en los años del blanco y negro (Foto: "Cotorino")

Camino del «Ofertoriu», en los años del blanco y negro (Foto: «Cotorino»)

El cortejo procesional hará las paradas reglamentarias para que todo el que lo desee hinque la rodilla en tierra y eche la bandera, que debería ser el antiguo pendón del Cristo y no la insignia local.  A mediodía, el Ayuntamiento, con la colaboración de la mentada asociación de mujeres, invitará a un vino de honor a todos los vecinos y forasteros.  Por la tarde, se llevará a cabo el típico y tradicional “Ofertoriu”, donde se exponen y se subastan lo más espigado y granado de los campos santibañejos u otros donativos que los devotos ofrecen al Cristo.  Cuando cuajen las estrellas, vendrá la segunda verbena, animada por la orquesta “Suroeste”.

Teodoro Rodríguez Martín, "Chapín", que nunca faltaba a su cita para "echal la bandera del Cristu" (Foto: F.B.G.)

Teodoro Rodríguez Martín, «Chapín», que nunca faltaba a su cita para «echal la bandera del Cristu» (Foto: F.B.G.)

En lo que atañe al sábado, día 24, conocido tradicionalmente como “El Cristu Vieju”, se ha programado, sobre las nueve de la mañana, un “Recorrido de caza”.  A eso de las 18,00 horas, se oirán los acordes de la charanga mientras los aficionados darán unos pases a las vaquillas.  Por la noche, la tercera y última verbena de fiestas, con la orquesta “Alejandría”.  Volverán las vaquillas el domingo, día 25, cerrándose la jornada con un espectáculo folklórico a las 23,30 horas, en el que intervendrá el conocido grupo “Sabor Añejo”, del cercano pueblo de Montehermoso.  Finalmente, el lunes, 26, el personal preparará sus cuchillos y tenedores para hincarle el diente a la sabrosa caldereta preparada con la carne de una de las vaquillas, que se servirá en el pabellón municipal.  Bien comidos y bien bebidos, solo queda ya rebajar la barriga con los bailes de la charanga y… ¡a esperar que todo el mundo llegue a otro año con la salud de hogaño!

Foto sepia de la procesión del Cristo, con el que fuera renombrado tamborilero de Santibáñez, Ti Luis Martín Domínguez, "Bulla" (Foto: "Cotorino")

Foto sepia de la procesión del Cristo, con el que fuera renombrado tamborilero de Santibáñez, Ti Luis Martín Domínguez, «Bulla» (Foto: «Cotorino»)

Publicado: 20 de septiembre de 2016

 

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