Campaña en Piornal para lograr la grabación de “Lah Róhcah”

Tienen fama los piornalegos de ser bragados y “echáuh pa lanti”, como corresponde a un antiguo pueblo de belicosos pastores que, allá por el siglo XII, vieron crecido su vecindario al llegar gente procedente de las áreas de hablas astur-leonesas.  Piornal, el pueblo que se encuentra a mayor altitud de toda la provincia, fue uno de los núcleos situados al este de la Vía de la Plata que, pese a estar en zona bajo el reino de Castilla, fue repoblado por gente procedente del reino de León; de aquí que sus características lingüísticas se emparenten con los pueblos cacereños que caen al oeste de la mentada Vía.

ROSCA DE PIORNAL

Cantando la “Rohca de San Sebastián” (Foto: Mario Moreno)

Y como gente inquieta y siempre dispuesta a acometer retadoras empresas, sobre todo en lo tocante a sus arcaicas tradiciones y sus reivindicaciones de los terrenos comunales, pues un grupo de ellos se ha lanzado a una campaña de apoyo para lograr sacar un CD con todas las “Róhcah” que se cantan en Piornal, ya fuere en las fiestas de San Sebastián, de San Roque o del Cristo.  Entre ellos, se encuentra Mario Moreno Iglesias, un educador social que ya hizo algunas incursiones por el campo de la antropología, hablando del “Jarrámplah” y otros temas socioantropológicos.

ROSCA DE PIORNAL I

Cartel de la campaña para sufragar las grabaciones (Foto: Comisión)

Como es sabido, las “Roscas”, que en otros lugar se denominan “Ramos”, “Cantos” o “Himnos”, son cantares de ofrenda. De las Roscas nupciales nos da cuenta, en 1635, Tirso de Molina, en su auto sacramental “El colmenero divino”: “Polidos van novio y novia/a las puertas del perdón,/do la rosca les espera,/cuando el sacristán cantó:/Come la rosca, novia bella,/come la rosca y danos de ella”.  Parece ser que, años ha, los Ramos que se ofrecían por promesas a santos y vírgenes, al igual que los de carácter nupcial (para santificar y bendecir el matrimonio), llevaban colgadas de sus ramas una gigantesca rosca, realizada con pan relleno de anises, pasas, nueces y otras delicias.  El Ramo era procesionado y, al terminar los actos litúrgicos, la Rosca se repartía entre los invitados y asistentes.  Con el tiempo, en ciertos lugares como Piornal, los propios cánticos que acompañaban al Ramo, pasaron a llamarse “Róhcah”: “Todos nos presentamos/con humildad/a cantar esta Rohca/a San Sebastián”.

La campaña para grabar el disco hace ya un tiempo que está en marcha.  Todo el mundo puede sufragarla, aportando como mínimo cinco euros.  A cambio, se le entregará un ejemplar del CD al terminar el período de creación, junto con un ejemplar de la Revista de Estudios Extremeños (REEX) donde se ha publicado el trabajo de investigación “El canto de la Rosca en Piornal”, cuyos autores son Sebastián Iglesias y Charo Guerra.  No hay beneficio económico alguno, ya que el único interés que prevalece es sacar a la calle el disco y, de esta manera, contribuir a que estas joyas musicológicas permanezcan en la memoria de los piornalegos, como parte esencial de su cultura oral y tradicional.   Una loable iniciativa, de la que deberían aprender muchas villas y lugares de Extremadura, que están perdiendo parte de sus raíces o invirtiendo sus dineros en grupos rocieros, montándose escuelas de sevillanas por doquier, sin prestar la mínima atención al arcaico y enjundioso folklore propio, lo que dice muy poco a favor de la identidad como pueblo de muchos lugareños.

Mario Moreno Iglesias

Mario Moreno Iglesias

Publicado: 13 de noviembre de 2015