Santibáñez el Bajo en fiestas

Antes de ser Santibáñez el Bajo, fue “Sancti Ihonnis”, que con este nombre figura en los antiguos legajos de la Alta Edad Media.  Se levantó como una aldea en lo alto del cerro de “La Cuesta”, flanqueado por los arroyos “Pizarrosu” y “Clavellínah” o de “La Juenti”. Por ello, el hecho de añadirle lo de “el Bajo” es toda una anacronía.  Simplemente, se le añadió esa “coletilla” en el siglo XVIII para distinguirlo de Santibáñez el Alto, que se encuentra en lo más alto de una cresta montañosa, en la cacereña Sierra de Gata. Se fundó el pueblo con el nombre de San Juan (“Sancti Ihoannis”), a la vez que se levantaba una atalaya en la estratégica loma que aún conserva el nombre de “El Cahtilleju”, donde antes hubo un asentamiento con huellas del Calcolítico y de época romana.

santibáñez el bajo

Antigua procesión del Cristo de la Paz (Foto: Archivos Félix Barroso)

Pues este lugar, que no tiene por patrón a San Juan sino al apóstol Santiago, celebra sus principales fiestas en honor del Cristo de la Paz.  Y no se festeja el día 14 de septiembre, como en la mayoría de los pueblos al ser la efeméride de la Exaltación de la Santa Cruz, sino el día 23 de dicho mes.  Así fue siempre, a tenor de lo que se lee en los libros parroquiales. Hogaño, los “cotorínuh” (así apodan cariñosamente a los santibañejos) iniciarán sus festejos el día 18, viernes, cuando se abrirá al público una exposición de indumentaria tradicional, que estará abierta hasta el día 24. Al día siguiente, sábado, la charanga alegrará las calles y plazuelas del lugar, mientras la liga de taurófilos prepara sus correspondientes trebejos. Por la noche, verbena a cargo del grupo “Chicago”.

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Procesión de una edición reciente de las fiestas (Foto: “Ruidoro”)

El domingo, día 20, los vecinos podrán asistir, a eso de las 18,00 horas, al concierto musical impartido por el coro “Francisco Salinas”, de Salamanca, en la iglesia parroquial. Al caer “lah tóah”, como dicen en la población, o sea, las doce de la noche, tendrá lugar la segunda verbena de fiestas, amenizada por la orquesta “SMS”. El lunes invitará el Ayuntamiento a una comida de hermandad, en el pabellón municipal, alegrada por los acordes de una charanga y, al caer las sombras de la noche, una nueva verbena popular (grupo “SMS”).  El martes, 22, víspera del día gordo, se celebrará a la puerta de la ermita del Cristo de la Paz, al finalizar la novena, el ancestral rito de la “Quema de lah capacétah”.  Sobre un palo ahorquillado se colocan varios capazos de los lagares aceiteros, a las que se prende fuego.  Mientras las llamas iluminan la oscuridad de la noche, suenan los sones del tamborilero y el personal no para de bailar. Parece ser que es toda una ceremonia ritual donde se mezclan antiquísimas creencias relacionadas con el astro rey con otras de carácter profiláctico. Más tarde, la cuarta verbena de fiestas, interviniendo la orquesta “Musical Resaca”.

BANDERA Y OFERTORIO

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Salida del antiguo “Ofretoriu”, celebrado en el atrio de la ermita del Santo Cristo (Foto: “Pulgar”)

Como arraigada tradición, en las primeras horas de la mañana del día 23 de septiembre, saldrá el tamborilero por las calles, para despertar al personal y pedir para la Imagen.  Este año, parte de la intendencia sacro-profana de las fiestas corre a cuenta de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Paz, ya que no hay mayordomos voluntarios, cosa que ha ocurrido escasas veces, pues siempre ha habido colas para acceder a la mayordomía. A media mañana, saldrá la solemne procesión, en la que se echará la bandera, bajo los sones de la flauta y el tamboril.  Voces claman porque se recupere el antiguo pendón del Cristo, para flamearlo cada vez que un vecino o forastero lo solicite.  Es toda una incongruencia y una falta de respeto a la tradición el que se ondee la bandera de Extremadura en este ritual con tanta solera y tantos siglos a sus espaldas. Luego, vendrá la misa, donde el emérito profesor Ernesto Casas Corrales, hijo del lugar, desgranará, como todos los años, su discurso, cargado de hondas emociones santibañejas.

Cartel de las fiestas. (Ayuntamiento de Casares de Las Hurdes)

Cartel de las fiestas. (Ayuntamiento de Casares de Las Hurdes)

Acabada la misa, habrá dulces y aguardiente para todos los asistentes en la plaza mayor.  Por la tarde, el tradicional “Ofretoriu”, donde los devotos del Cristo entregan lo más granado de sus huertos, de sus reposterías u otros donativos para ser subastados a viva voz. Y, finalmente, una verbena más, la quinta, que pondrá el broche final, con la banda musical “Xeladama”. Comentan los pueblos limítrofes, e incluso los vecinos, que nunca hubo tantas verbenas como este año, por lo que deducen que el “Ayuntamiento de Santibañi debi andal mu bien de pérrah pa tantu jolgorio y pa jundeal alegrimenti la casa pol la ventana”. Pues si la hacienda está saneada, ¡adelante con el festejo y que el Cristo de la Paz ampare a todos los vecinos, a los devotos y a los que, tal vez, seamos algo descreídos!

Publicado: 10 septiembre  2015