Los Sanjuanes de Coria y el casco histórico

Hoy, por ser la primera vez que me asomo a esta ventana, dejadme agradecer, en primer lugar, haber nacido en esta amable y hermosa tierra  y, en segundo lugar, tener el privilegio de vivirla y disfrutarla cada vez con más intensidad.

Quiero compartir desde aquí, desde este alféizar,  mi modo de ver y de sentir el amplio y bello panorama que nos ofrecen las tierras de Coria. Transmitir, de retina a retina, de corazón a corazón, es el caminar de los hombres, por lo que es para mi un gran honor poder participar, aunque sea modestamente, en esta tarea.

Se acerca el verano, y con él muchas de las ferias y fiestas tradicionales, estímulo y valor añadido para visitar nuestros pueblos. Abriendo la veda, y casi inaugurando la estación, tenemos “Los Sanjuanes” de Coria, Fiesta de Interés Turístico Nacional  que se celebra entre el 23 y el 29 de junio y que está documentada como la más antigua suelta de toros de España en un recinto amurallado (Fuero de Coria, s. XIII. Museo de la Cárcel Real. Coria). Una oportunidad para disfrutar de esta bella y antigua ciudad y de la idiosincrasia de su gente. Las cuatro puertas de sus murallas, de origen romano (ss. III y IV, y añadidos posteriores, árabes y medievales), se cierran y el toro corre a su libre albedrío por las calles del  casco histórico. El pueblo entero y los visitantes participan en un bullicioso e incesante ir y venir tras el astado, recalando de cuando en cuando en alguna de las “peñas” para reponer el ánimo. Rejas, balcones y  portales sirven de refugio a “moz@s”(jóvenes corredores), especialmente en los momentos más arriesgados y  críticos. A los forasteros se les recomienda mantenerse siempre cerca de los refugios o ir acompañados en todo momento de algún experimentado ciudadano.

Es una oportunidad única, insisto, para ver y sentir el pálpito de una antigua ciudad en plena efervescencia. Esas primeras noches de verano, bien a orillas del río Alagón antes de la hora del encierro, bien disfrutando de un delicioso paseo por las calles y plazas de Coria, nos embarcarán en una experiencia inolvidable y, decididamente, marcarán el curso de todo el período estival.

/Puntos de especial interés, además del conjunto del casco histórico y su cinturón amurallado, son el castillo, construido por orden de los Duques de Alba y Marqueses de Coria (arquitecto: Juan de Carrera. 1472-1478), la Catedral de Santa María de la Asunción (gótica de transición, con añadidos platerescos y barrocos) y su Museo Catedralicio (interesantes piezas sacras ss. XIV al XIX, destacando el Mantel de la Santa Cena),los miradores sobre el Río Alagón y el “Puente sin Río” (ss. XV-XVI, sobre antecedente romano), la Cárcel Real (s. XVII) con su Museo de la Ciudad, el Palacio Episcopal (s. XVII), el Palacio de los Duques de Alba (ss. XV-XVI), el Seminario Conciliar (ss. XVII al XIX) y otros edificios de religiosos, como el Convento de la Madre de Dios (ss.XIII-XVI), la  Iglesia de Santiago (ss. XVI-XVIII) o la ermita de Nuestra Señora de Argeme (s. XVII), con otro imponente mirador sobre el curso y las vegas del Alagón./

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