Sierra de Gata atesora la fiesta más antigua del árbol

La fiesta del árbol más antigua de Extremadura y más allá se celebra en la sierra de Gata. 210 años hará en febrero de 2015 que Villanueva de la Sierra rinde culto al árbol, con altibajos por los avatares de la Historia, y lo hace plantando árboles coincidiendo con los carnavales. Más de doscientos y entre ellos, uno muy simbólico porque estará dedicado al cabo Alberto Guisado Majano, fallecido en agosto de 2012 durante las labores de extinción de los incendios que asolaron buena parte de la comarca extremeña.

El ayuntamiento de este hospitalario pueblo de 500 habitantes se ha impuesto la obligación de que toda persona que pierda la vida en la defensa del medio ambiente, tenga aquí un árbol en su nombre y el cabo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), nacido en la localidad toledana de Villasequilla, será el primero, en presencia de sus familiares y la corporación municipal, el sábado, día 14.

Será un acto simbólico y emotivo en el marco de una fiesta que, se dice, nació en 1805 como un canto a la libertad tras la destrucción de los montes en la guerra con Napoleón. Cuenta el alcalde, Daniel Pérez, que el cura Ramón Vacas Rollo animó entonces a los maestros y a los niños del pueblo a acompañarlo a plantar un álamo un martes de carnaval. El primero de miles de árboles como los 200 que en 2015 podrá plantar todo aquel, visitante o vecino, que asista a la fiesta del árbol.

Podrá elegir entre robles, encinas, alcornoques, granados…e incluso podrá llevárselo a casa. «Porque lo que nos importa más que plantarlo aquí -explica el alcalde- es que quien se lo lleve, lo cuide bien». Mientras el árbol en homenaje al cabo Guisado, un roble, lo cuidarán los niños del colegio en cuyo patio será plantado.

Villanueva de la Sierra puede presumir de tener la fiesta del árbol más antigua de Extremadura, por lo que su ayuntamiento anuncia que piensa luchar porque sea de interés turístico regional, pero también presume de ser pionera en el mundo aunque, hasta la fecha, de esa declaración gozan otros lugares, dicen en el pueblo, porque «nosotros somos un pueblecito sin mayores pretensiones».  Pero pueden presumir también de una naturaleza envidiable y gran hospitalidad por la que invitan a vivir con el pueblo su fiesta grande.

Además del homenaje al cabo Guisado, el mismo día a las 17:30 horas se celebrarán unas jornadas culturales sobre el árbol, la estrella de la fiesta, con intervención de Ángel Paule Rubio, doctor en Historia; Álvaro Tejerina, delegado de Arba en Extremadura y Andrés Rodríguez Rodríguez, de la Fundación Más Árboles.

espués todos los asistentes estarán invitados a cenar un guiso de patatas en la nave municipal con final de fiesta en una discoteca móvil.

El domingo, día 15, dado que son carnavales, tocará festival de disfraces a las 17:00 horas seguido de una degustación de tartas y chocolate y el lunes, 16, será cuando los niños, sus maestros y el cura actual revivan la tradicional plantación de aquel 1805. Ya el martes de carnaval, y con la colaboración de la asociación conservacionista ARBA, se repartirán árboles entre el público asistente a partir de las 13:00 horas y el domingo, 22, lo que se repartirá serán frutos de los árboles. Un extenso programa para una gran fiesta.

Fotografía de ARBA, gran colaboradora de la fiesta del árbol.