Columna de Cine de Jota Jota en PlanVE, la guía de ocio

Una experiencia de cine en México

Los avances técnicos han acompañado al cine a lo largo de toda su historia. Pero la llegada de la televisión, le obligó a renovarse de  una manera constante para combatir a este poderoso enemigo. Algunos han quedado como anécdotas curiosas (otro día si queréis hablaremos de ellos) sin embargo otros llegaron para quedarse. Los formatos panorámicos, el sonido envolvente o el 3d son algunas de las armas que el cine ha utilizado para atraer espectadores a sus salas en esta guerra perpetua contra la pequeña pantalla. Pero la mayor parte de ellas acabaron llegando al salón de nuestra casa (incluso lo hicieron las palomitas) Tal vez del que os voy hablar hoy nunca llegue.

Hace dos años estuve en México y aproveché para ir al cine. Me gusta ir a la sala VIP, donde por poco más de cuatro euros tienes sillones reclinables con mesas a cada lado y un camarero te sirve la cena con amabilidad. Ese día hubo algo que me atrajo mucho más. En la cartelera se podía leer: El legado de Bourne en 4d. Como ya os habréis imaginado no fue la película la que me atrajo, ni tan siquiera había visto las tres anteriores, si no el cartel que ponía detrás. ¿Cómo sería eso de las 4d?

Cuatro D

Cuatro D

La historia comenzó en una montaña, el protagonista escalaba entre la nieve mientras la cámara hacía un movimiento de grúa. Mi asiento seguía el movimiento con suavidad y creí que me elevaba del suelo. El viento sonaba entre los desfiladeros y yo lo sentía en mi cara, era frio pero sin ser molesto. La primera impresión había sido buena. La película continuó y los disparos llegaron. Tengo que reconocer que me asusté. La butaca vibró y me golpeó en la espalda, además dos pequeños altavoces incrementaron el sonido junto a mi cabeza. Sentía los golpes de las peleas ( sin ser doloroso o molesto)  y como casi siempre lo mejor llegó al final. Una escena en la que el protagonista huía en una moto entre el trafico sorteando coches y distintos obstáculos y yo con él. Mi asiento giraba, se inclinaba y vibraba a la vez que la moto. La experiencia fue interesante, sobre todo si nos gusta el cine espectáculo y los parques de atracciones.

¿Veremos algunas vez el cine 4d en nuestra casa? Teniendo en cuenta que entre los efectos incluye mojarnos con agua, tal vez no queramos fregar el salón después de ver una película.

 

 

Película recomendada (para los que piensan que la comedia actual es insuperable): Ser o no ser (1942)