Peñafiel: la fortaleza entre Zarza y Salvaterra

Dejando atrás el municipio de Zarza la Mayor y siguiendo sus veredas en un agradable paseo descubrimos el castillo de PeñafielMajestuoso, imponente y señorial da la bienvenida a las tierras de Portugal. Ubicado en un lugar estratégico y aprovechando el precipicio vigila en silencio el curso del río Erjas. Un desnivel y una frontera natural que en otros tiempos sirvió de defensa a la Orden Militar de Alcántara.

Ainhoa Miguel

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Bajo la protección del Parque Natural del Tajo Internacional, el castillo de Peñafiel y su entorno esconden mucho más que conspiraciones históricas. Buitres y águilas han elegido los peñascos y la tranquilidad del entorno para ubicar sus nidos. Unas características paisajísticas singulares que han convertido este espacio en reserva biológica.

Al borde del despeñadero las colonias de buitres sobrevuelan el río: ejercitan sus grandes alas y utilizan las corrientes térmicas para elevarse y planear en busca de carroña. Estos ejemplares no están tan acostumbrados al ser humano como sucede con sus hermanos de Monfragüe por lo que es necesario permanecer en silencio y tener paciencia para observarlos con detenimiento.

Ainhoa Miguel

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La solemne fortificación militar otea el horizonte mientras se escucha a lo lejos el tañido de las campanas de la vecina localidad lusa de Salvaterra do Extremo.

El castillo data del siglo IX aunque los restos que se conservan están fechados en la primera mitad del siglo XVI cuando se realizó una restauración de la mayoría de sus dependencias. En el camino de acceso al recinto atravesamos senderos y montículos de piedra que nos indican que el pueblo llano estaba distribuido en las faldas de la fortaleza. Restos esparcidos por la colina que en algunos casos aún siguen en pie, manteniendo una antigua pared o la distribución de una vivienda.

Ainhoa Miguel

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Como elementos destacados del monumento es menester mencionar la torre del Homenaje dividida en tres alturas con una gran ventana geminada que mira al oeste. La entrada con dos torres semicilíndricas, el patio de armas, los matacanes y troneras denotan su carácter defensivo.

A pesar de ser un edificio con un importante valor histórico y artístico su estado ruinoso hace peligrar su conservación. Asimismo, es uno de los recursos monumentales destacado del Valle del Alagón pero todavía sigue siendo el gran desconocido. En los últimos años se ha puesto en valor con la organización de rutas de senderismo que unen Zarza y el castillo.