Ladrillar y la Virgen de los Dolores

El pueblo de Ladrillar homenajeará a la Virgen de los Dolores los días 15,16 y 17 de agosto. El domingo se rifará el “Bollo Maimón”.

Aparte de celebrarse este año la Fiesta Mayor de Las Hurdes, que siempre ha sido rotativa por las diferentes cabezas de los concejos jurdanos, en la localidad de Ladrillar y de la que ya dimos cuenta en otra crónica, nada más terminar tales festejos darán comienzo las fiestas tradicionales en homenaje a la Virgen de los Dolores, patrona del pueblo.

Pueblo de Ladrillar (Foto: Hurdes Destino Natural)

Pueblo de Ladrillar (Foto: Hurdes Destino Natural)

El viernes, día 15, según marca el programa confeccionada por el Ayuntamiento, a las 22,00 horas habrá una sesión de cine de verano en el Salón Social, y a las doce de la noche se pondrá en marcha la discoteca móvil. Al día siguiente, en cuanto amanezca, se iniciará el correspondiente pasacalles a cargo de los tamborileros locales, degustándose los dulces tradicionales y el aguardiente. Al caer el día, habrá parque infantil para la chiquillería, y por la noche la consabida verbena, amenizada por la “Gran Orquesta”.

Escabroso paraje, serpenteado por la ribera de Ladrillar, llamado antiguamente río Malo (Foto: Fotoanonima).

Escabroso paraje, serpenteado por la ribera de Ladrillar, llamado antiguamente río Malo (Foto: Fotoanonima).

El domingo, día 17, después del pasacalles matinal, se celebrará la solemne misa, seguida del cortejo procesional con sus tradicionales tamborileros. Posteriormente, se rifará el llamado “Bollo Maimón”, especie de bizcochón o roscón, elaborado en honor a la Virgen de los Dolores. Sobre las ocho de la tarde, se dará suelta al “gorrino”, que será apañado por aquel que tenga más desenvueltas las piernas y las manos.  A las diez de la noche, los vecinos podrán escuchar a la cantante Isi Cobos.  Finalmente, se cerrarán las fiestas con una verbena popular, a cargo del “Dúo Alma”.

El alcalde de este antiguo concejo de La Rivera, Miguel Angulo Pino, convoca a hurdanos y forasteros para que acudan a estas festivas jornadas, a fin de confraternizar con los “veleguíneh” (cariñoso apodo con el que se conoce a los habitantes de Ladrillar), garantizando diversión colorista y sana.