Plasencia suma 20 km de carril-bici en torno al río

Plasencia suma ya alrededor de 20 kilómetros sobre dos ruedas en paralelo al río Jerte o al Arroyo Niebla. Los seis últimos estrenados recientemente en el paseo del Arroyo Niebla y que han tenido una gran acogida porque es el carril-bici más amplio y mejor señalizado de todos. La bici, pero cada vez más también los patines, y, por supuesto, las tradicionales caminata o carrera, están demostrando ser una auténtica alternativa de ocio deportivo en la ciudad del Jerte.

El nuevo paseo se toma pasando la glorieta peatonal habilitada a la salida del parque de los Cachones en dirección al polígono industrial para acabar frente al hospital psiquiátrico, lo que hacen tres kilómetros de ida y otros tantos de vuelta. Aquí conviene tomar precauciones en los cruces con las carreteras y en las salidas de camiones de las naves comerciales, pero por lo demás es una senda muy transitable y cómoda por su amplitud y atraviesa una zona bastante desconocida entre un paisaje industrial y campo abierto, eso sí, caluroso a pleno sol y donde no escapas al viento, si lo hay.

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Esa nueva oferta se suma a los Cachones, ya a orillas del río Jerte, en camino de tierra y con magníficas vistas de la catedral, en sentido inverso camino de la presa del “kilómetro 4”. Cuyo nombre indica que una vez atravesados los Cachones y adentrándose ya en el paseo fluvial por el margen izquierdo del río, lo que hace unos dos kilómetros hasta el Puente Nuevo, quedarán cuatro hasta alcanzar el embalse de Plasencia aunque a la altura del paraje de La Chopera, existe un pasarela peatonal por si alguien prefiere darse la vuelta camino de Plasencia por el margen derecho del Jerte.

Si decide seguir adelante, podrá llegar directamente al recinto conocido como “Kilómetro 4” disfrutando, todo este camino, de un paisaje cien por cien natural. Más húmedo en tiempos frescos y con una pista mucho más estrecha que obliga a convivir más cuidadosamente con los peatones, pero rodeado de abundante arboleda y donde salen a tu encuentro rabilargos, urracas, mirlos…o puedes contemplar garzas, cormoranes y hasta nutrias, todo según las épocas del año.

Llegado al final de esta pista, el ciclista más ocasional se encontrará con el obstáculo de que hay que salir un corto tramo a la carretera N-110, tras subir una empinada cuesta, para conectar con la carretera de la presa y continuar ya durante diez kilómetros a lo largo de un precioso camino lleno de curvas literalmente en paralelo al pantano y desde donde se divisa el Valle del Jerte.

Pero como hay que volver, se puede cambiar de margen del río y aprovechar para contemplar el embalse desde lo alto del puente que hay que atravesar para enfilar el vial de la presa, con cuestas abajo empinadas, hasta volver a tomar el paseo fluvial de vuelta, esta vez directamente, al parque de La Isla, en pleno centro de Plasencia y, sin embargo, un retiro en toda regla.