Sigue el vuelo de las grullas y recorre Extremadura

Cuando llega el otoño y bajan las temperaturas, los cielos extremeños reciben una grata visita: unas 70.000 grullas pasan el invierno con nosotros. Si quieres disfrutar de sus majestuosos vuelos, prepárate a recorrer Extremadura y seguir su huella.

La grulla común es un ave de gran porte con cuello y patas largas (parecida en tamaño a una cigüeña). En vuelo tiene una envergadura de entre 180 y 240 cm por lo que sus vuelos en bandada son todo un espectáculo para observar y fotografiar.

Las grullas y su predilección por Extremadura

Las grullas tienen querencia por Extremadura porque disfrutamos de un clima mucho más benigno que en los países del norte de Europa donde pasan la temporada de primavera-verano.

No sólo tenemos una temperatura ideal para esta espectacular ave si no que disfrutamos de unos parajes ideales para su alimentación y dormideros que son la mar de tranquilos.

Tras recorrer 3.000 kilómetros en los primeros días de noviembre ya se pueden divisar los primeros ejemplares que estarán en nuestra región hasta finales de enero o principios de febrero. España es uno de sus destinos predilectos, y en concreto la región extremeña, porque nuestra comunidad autónoma recibe alrededor del 70% de los ejemplares que emigran.

Alimentación y dormideros

Las dehesas y los llanos extremeños son un auténtico festín para las grullas que se alimentan de bellotas, pero también de semillas, raíces, tallos, pequeños invertebrados y de los restos de las cosechas que quedan en el campo.

 

 

Los dormideros de las grullas se ubican en zonas próximas a los lugares de alimentación, preferentemente embalses, y es común verlas al final de la tarde, cuando regresan a dormir, y al amanecer cuando salen a buscar alimento. Con cuidado y sigilo también es fácil observarlas comiendo en las dehesas y llanuras extremeñas.

Avistamientos en el norte de Cáceres

El norte de Cáceres es un lugar ideal para observar a las grullas, preferentemente en el Valle del Alagón y en las estribaciones de Sierra de Gata en la zona de Moraleja. Las grullas tienen un dormidero en el embalse de Borbollón, en Santibáñez el Alto, y también en el embalse de Gabriel y Galán, en el entorno de Granadilla.

En el Campo Arañuelo tienen instalado otro campamento base en el embalse de Valdecañas y es muy habitual verlas por la zona de Navalmoral, Peraleda de la Mata, Casatejada de Tiétar o Serrejón.

Sierra de San Pedro y río Almonte

En la Sierra de San Pedro, las grullas tienen una completa alimentación y una total tranquilidad por lo que la zona de Brozas, Membrío, Herreruela y Salorino son algunos de los puntos destacados para observarlas. Es recomendable seguir la carretera desde Brozas a Alcántara, haciendo paradas para localizar los grupos de aves alimentándose o bien entre Aliseda y Brozas.

 

 

En las proximidades del río Almonte es habitual ver a las grullas, principalmente en la zona de Talaván, Tozos y Torrecillas de la Tiesa. Entre las localidades de Aldea del Cano, Valdesalor y Torremocha hay un núcleo estable donde se han contabilizado en ocasiones hasta 3.500 ejemplares. Es muy interesante visitar los embalses de Valdesalor y Aldea del Cano y disfrutar además de las grullas de las aves acuáticas.

Centro de la región: el mayor núcleo

El centro de Extremadura es el sector que ocupa mayor superficie dentro de la región y el de mayor importancia en cuanto a ejemplares invernantes.

Agrupa las zonas naturales del Parque Natural de Cornalvo, Valdecaballeros, los regadíos de las Vegas de Guadiana y las áreas de influencia de los embalses de Orellana y García de Sola. Es fácil seguirles la pista por los municipios de Valdecaballeros, Orellana, Palazuelo, Valdehornillos, Cornalvo o Zorita.

 

 

Se recomienda visitar los pequeños pueblos de colonización, como Casar de Miajadas, Torviscal, Guadalperales, Puebla de Alcollarín o Palazuelo y hacer una parada en el Parque Periurbano de Conservación y Ocio de Moheda Alta, en Navalvillar de Pela, que dispone de Centro de Interpretación y de varios observatorios para ver las grullas y organizar rutas de senderismo.

Al norte y sur de Badajoz

En el área ubicada al norte del río Guadiana y fuera de las zonas de regadíos el núcleo de Villar del Rey comparte las zonas de comedero y dormidero con Portugal. El embalse de Los Canchales, en Esparragalejo, dispone de varios observatorios y una ruta.

Al sur de Badajoz se ubican tres núcleos de invernada: La Albuera, Las Merinillas y Villanueva del Fresno. En la zona de La Albuera, se recomienda seguir la carretera entre Entrín Bajo y Torre de Miguel Semero. En Villanueva del Fresno la referencia más precisa es el Embalse de Cuncos, donde existen dos chozos que pueden utilizarse como observatorios.

 

Andrés Bernal

 

Entre las Vegas del Guadiana y la Campiña Sur hay varios hábitats muy variados con dehesas de encinar, cultivos de cereal y leguminosas, regadíos o pastizales. Los núcleos que abarcan son Don Benito, Guareña, Alange, Retamal, Los Molinos y Usagre.

La Serena y Azuaga

En la zona de La Serena es muy recomendable recorrer los pastizales, no sólo para observar las grullas, sino también para disfrutar de numerosas aves esteparias como la avutarda, el sisón o el alcaraván. Es un territorio definido por extensos pastizales y cultivos entre los núcleos de La Guarda, río Guadalefra, Cabeza del Buey, Zarza Capilla, Capilla y Siruela.

En la zona de Azuaga y gran parte con la comarca de la Campiña Sur el paisaje llano en el que predominan los cultivos de cereal, girasol, viñedo y olivar es muy frecuentado por las grullas. Los núcleos destacados son Peraleda del Zaucejo, Azuaga, Arroyo Conejo, Ahillones, Villagarcía y Monesterio.

 

 

Publicado noviembre 2017

@Planveando Comunicaciones SL

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