Ruta por miradores únicos para hacer astroturismo en Extremadura

Es el cielo extremeño tan limpio para disfrutar de un Paisaje de Estrellas, que tal cual se llama la guía de astroturismo en Extremadura que anima a recorrer los diez observatorios más excepcionales de la región con coordenadas incluidas. Diez destinos únicos además en lugares accesibles y con un clima bondadoso que reúne la guía presentada en Fitur 2017 por la Dirección General de Turismo de Extremadura.

De norte a sur, de este a oeste, Extremadura puede presumir de un cielo limpio para disfrutar de las estrellas y hasta del planetario móvil más grande de su género en España, con doce metros de diámetro y un aforo de hasta cincuenta personas por sesión, ubicado en el conventual de San Francisco en Trujillo. Mientras cada vez más empresas se lanzan al astroturismo con sesiones divulgativas en lugares increíbles.

Monfragüe, destino Starligth de Extremadura

Hasta ha estrenado destino turístico con certificación Starligth de Extremadura en todo un parque nacional, el Parque Nacional de Monfragüe, con varios puntos clave que incluyen e observatorio astronómico de Torrejón. Pero al aire libre, lo alto del Castillo de Monfragüe o el mítico Salto del Gitano se unen a la Portilla del Tiétar, cuyas paredes rocosas que tanto gustan a las aves, dan una panorámica idílica de la Vía Láctea.

De Sierra de Gata al cielo

En el noroeste de Extremadura, más cerca de Portugal que de toda Badajoz, hay enclaves tan inmensos en el medio de la naturaleza como la Almenara de Gata desde donde es una gozada contemplar la Vía Láctea en verano. O lugares históricos como el castillo de Trevejo, rodeados todos de genuinas slow ways desde donde detenerse a mirar el cielo, algunas de las cuales conducen a miradores naturales como la Sierra de Dios Padre.

Orion en Valencia de Alcántara entre dólmenes

Si ya enigmáticos son los conjuntos megalíticos mejor conservados de Extremadura, la Sierra de San Pedro en La Raya hispano-lusa es otro destino que nos lleva a contemplar Orion, la preciada constelación de invierno, entre dólmenes. Los dólmenes de los Mellizos de Valencia de Alcántara en dirección a Portugal nos llevan a pensar en la primitiva interpretación del firmamento, pero también la Tapada del Anta o el menhir del Cabezo en una comarca, por cierto, de gran tradición del corcho y, por tanto, bellos paisajes.

El cielo inmenso de Tierras de Granadilla

En Tierras de Granadilla, al norte de Extremadura, se puede observar el cielo estrellado desde lugares tan históricos como la ciudad romana de Cáparra y la villa medieval de Granadilla o en plena naturaleza como el embalse de Gabriel y Galán y El Anillo, el Centro Internacional de Innovación Deportiva. Todos, eso sí, con la característica común de ser lugares inmensos y a cielo abierto, que ofrecen la posibilidad de realizar todo tipo de observaciones.

De Castro Capote a Andrómeda

Castro Capote en Higuera la Real nos lleva a imaginarnos cómo los antiguos idolatraban el firmamento aunque con un buen objetivo, hoy en día se pueden tomar imágenes asombrosas del colorido que toman las estrellas en este punto debido a su temperatura superficial. O contemplar la Galaxia de Andrómeda en este paraje estratégico con horizontes despejados en todas las direcciones aunque en los alrededores, resulta muy bucólico hacerlo desde la dehesa de Fregenal de la Sierra.

Las estrellas rojas de la dehesa de Oliva de la Frontera

La dehesa de Oliva de la Frontera en la Sierra Suroeste de Badajoz nos permite ver las nubes de color rojizo de gas estelar y el polvo cósmico en plena naturaleza aunque esta comarca también posee lugares históricos como el castillo de Salvatierra o el Pozo de las Nieves y el pantano de Barcarrota junto al bello paisaje de dehesa, que permite ver el infinito y más allá.

Astroturismo sobre el relieve apalachense extremeño en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara

El Geoparque Villuercas-Ibores-Jara es el único lugar de Extremadura con relieve apalachense donde se intercalan altos y llanos que dan lugar a formaciones naturales que explican la evolución geológica, un complemento ideal para disfrutar del cielo abierto a alturas tan considerables como desde el Risco La Villuerca. A sus espectaculares vistas panorámicas se une la limpieza de un cielo que permite todo tipo de observaciones.

A cielo abierto en el pantano de Alqueva

El pantano de Alqueva es el mayor pantano de Europa y un lugar casi mágico para observar el cielo, la tierra y el agua. Al suroeste de la provincia de Badajoz, agrupa los municipios más transfronterizos de Extremadura: Alconchel, Cheles, Olivenza, Táliga y Villanueva del Fresno, cuyo embarcadero, por cierto, es el mirador más espectacular a cielo abierto de la comarca.

El Puerto de Tornavacas roza las estrellas

La entrada a Extremadura por Ávila, el Puerto de Tornavacas, atesora una visión espectacular de la nebulosa de Orión. Curiosamente a pesar de la iluminación de las poblaciones del Valle del Jerte y Plasencia al fondo que se divisan desde aquí, la calidad del cielo es soberbia aunque hay otros muchos puntos de interés como el mirador de Piornal, no en vano el pueblo más alto de Extremadura, y su Peña Negra o la paradisíaca, pero accesible vista desde la Cascada del Caozo.

El Corral de los Lobos, el cielo mimado del Valle del Ambroz

El Corral de los Lobos de La Garganta posee el cielo más mimado del Valle del Ambroz para la observación en toda época del año. Hasta el Triángulo del Verano se aprecia en este paraje magnífico para el astroturismo. Aunque esta comarca que da entrada a Extremadura por Salamanca desde Baños de Montemayor, suma otros parajes ideales como el Pozo de Nieve, también en La Garganta, el Puerto de Honduras o Hervás.

Fotografías de Juan Carlos Martín, Asociación Mintaka y Andy Solé

Publicado en agosto de 2017

A route along unique vantage points to enjoy astro-tourism in Extremadura

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